El galardón distingue el trabajo de David González sobre el análisis del lenguaje en notas suicidas y el de Francisco Javier Olivar sobre la cobertura periodística del suicidio en la prensa digital navarra.
El V Premio Federico Soto a la investigación del suicidio en Navarra, convocado por Dña. Mª Antonia Soto y la Fundación Colegio de Médicos de Navarra, ha concedido este año el galardón a dos proyectos de investigación que abordan la conducta suicida desde dos perspectivas: el análisis del lenguaje en las notas suicidas como herramienta de detección precoz y el estudio de la cobertura periodística del suicidio en la prensa digital navarra.
El premio, dotado con 2.500 euros en total (1.250 euros para cada proyecto), ha sido otorgado a David González Moreno, jefe del Equipo de Negociación de la Policía Nacional y doctorando en Piscología por la Universidad Pública de Navarra, por el proyecto titulado “Patrones psicológicos en las notas suicidas: un análisis de la conducta verbal escrita para la detección de ideación latente y la prevención de la conducta autolítica” y a Francisco Javier Olivar de Julián, Doctor en Comunicación por la Universidad Internacional de La Rioja, que lidera el proyecto con el título “Cobertura periodística sobre el suicidio en Navarra. Análisis de textos periodísticos en la prensa digital navarra”.
Patrones psicológicos en las notas suicidas
El proyecto “Patrones psicológicos en las notas suicidas: un análisis de la conducta verbal escrita para la detección de ideación latente y la prevención de la conducta autolítica” de David González Moreno se centra en el análisis sistemático de las notas de despedida como fuente de información clínica, psicológica y lingüística. “El proyecto -subraya González Moreno- surge a partir de una observación crítica de la casuística suicida, al identificarse la existencia de un verdadero tesoro de información fenomenológica en las notas de despedida. Estos documentos, presentes aproximadamente en un 20% de los casos de suicidio consumado, constituyen testimonios directos del estado psicológico del individuo en los momentos previos al acto suicida. Sin embargo, pese a su indudable valor clínico y científico, este material no ha sido explotado de manera sistemática como fuente de conocimiento para el desarrollo de herramientas de prevención activa”.
El estudio plantea que la conducta verbal escrita puede actuar como un posible biomarcador psicológico, capaz de revelar patrones cognitivos, emocionales y relacionales asociados a la ideación suicida. A través del análisis del lenguaje, se pretende identificar expresiones recurrentes de desesperanza, culpa, desconexión social o percepción de carga hacia los demás, así como estructuras discursivas que puedan anticipar situaciones de riesgo.
El proyecto incorpora un enfoque metodológico mixto, combinando análisis cualitativo y cuantitativo mediante herramientas especializadas como MAXQDA y SPSS, lo que permitirá pasar del análisis descriptivo de casos individuales a la identificación de patrones sistemáticos y potencialmente predictivos.
Entre los elementos de especial interés del estudio destacan la identificación de distorsiones cognitivas en el lenguaje, como el pensamiento dicotómico (uso de absolutos como “siempre” o “nunca”), la ruptura del vínculo social a través del lenguaje o la alteración en la construcción temporal del discurso, elementos que podrían funcionar como indicadores indirectos de riesgo suicida.
El interés de este proyecto reside en su potencial aplicabilidad en el ámbito de la prevención primaria y secundaria del suicidio. En este sentido, González Moreno subraya que “la identificación sistemática de estos patrones psicológicos podría contribuir al desarrollo de diversas herramientas prácticas orientadas a la detección temprana del riesgo suicida, facilitando la creación de algoritmos de triaje psicológico, que permitan detectar posibles señales de ideación suicida en escritos aparentemente neutros, correos electrónicos o publicaciones en redes sociales”. Asimismo, los resultados podrían contribuir a la optimización de la autopsia psicológica o sentar las bases para el desarrollo de herramientas de prevención digital, orientadas a la monitorización de patrones lingüísticos asociados a la desesperanza, el aislamiento o la percepción de ser una carga para los demás, permitiendo así activar mecanismos de alerta antes de que se produzca el paso al acto suicida.
Los medios de comunicación frente a estigmas y estereotipos
La investigación premiada de Francisco Javier Olivar de Julián se titula “Cobertura periodística sobre el suicidio en Navarra. Análisis de textos periodísticos en la prensa digital navarra”. Analizará cómo se representan los casos de suicidio, qué marcos narrativos se utilizan, qué lenguaje predomina y cómo estas prácticas comunicativas pueden influir tanto en la percepción social del fenómeno como en las estrategias de prevención.
La investigación parte de la importancia del papel informativo de los medios. Según la OMS, el papel de los medios de comunicación es crucial para aumentar la conciencia social. Por su parte, Salud Mental España, considera que los medios son la clave para acabar con los estigmas y estereotipos. “Por tanto, subraya Olivar, los medios de comunicación determinan en buena medida cómo gestiona la sociedad un bien tan preciado como su salud”.
El estudio subraya además la dimensión ética de estas informaciones “por la naturaleza de los asuntos que aborda y su importancia al crear debate en la opinión pública”.
Según el investigador premiado, “el contexto de la pandemia refuerza esta relevancia ya que ha provocado que se consuma más información y, en particular, la que tiene que ver con la salud y ha aumentado la sensación de que los medios pueden generar alarma social o prevención según su tratamiento informativo”.
La investigación plantea como hipótesis que “la cobertura periodística sobre suicidios en los medios digitales de Navarra ha mejorado en los últimos años, pero sigue contando con la presencia de sesgos o estigmas”, y se enmarca además como un estudio novedoso al no existir investigaciones previas específicas sobre este ámbito en Navarra.
En el análisis de los textos periodísticos sobre suicidio en la prensa digital navarra, la investigación prestará especial atención a la presencia de estereotipos y elementos estigmatizantes, a través de la atribución de responsabilidad, el enfoque temporal o los valores noticiosos, así como a la presencia y el tratamiento específico de la perspectiva de género en este tipo de textos periodísticos. Incorporará, además, una dimensión social al analizar “las percepciones de los supervivientes, familiares, representantes de colectivos implicados en suicidios y ciudadanos en general sobre la cobertura periodística del suicidio en la prensa digital de Navarra”.
La metodología se basa en el análisis de contenidos publicados entre 2018 y 2026 en los principales diarios digitales navarros, utilizando bases de datos como MyNews y hemerotecas de los propios medios, y se completará con dos grupos de discusión: uno con personas afectadas y otro con público general, para incorporar la visión social sobre el tratamiento informativo del suicidio.
El estudio busca identificar buenas prácticas informativas, así como posibles riesgos derivados de enfoques sensacionalistas o inadecuados, con el objetivo de contribuir a una mejora en la calidad del discurso público y mediático sobre la conducta suicida, favoreciendo así su prevención desde el ámbito comunicativo.
Entrega del V Premio Federico Soto
El acto de entrega del premio se ha celebrado este 4 de junio con la participación del presidente del Colegio de Médicos de Navarra, Tomás Rubio Vela, y de María Antonia Soto, hija de Don Federico e impulsora del premio junto a la Fundación Colegio de Médicos de Navarra. El galardón fue creado en 2019 con el propósito de fomentar la investigación sobre el suicidio en Navarra y mantener vivo el legado del doctor Federico Soto Yárritu, figura clave en la historia de la psiquiatría navarra y director del Hospital Psiquiátrico de Pamplona durante más de cuatro décadas.
En esta quinta edición, el Premio Federico Soto ha consolidado su evolución hacia un enfoque más amplio e interdisciplinar, incorporando la participación de profesionales no solo del ámbito sanitario, sino también del ámbito social, educativo, judicial y de la sociedad civil. Este enfoque responde a la convicción compartida de que la prevención del suicidio requiere una respuesta colectiva, coordinada y multidisciplinar.
En anteriores ediciones, los proyectos premiados han sido: “Comparación de una intervención de seguimiento telefónico versus tratamiento estándar para pacientes con intento de suicidio atendidos en Urgencias” de la psicóloga clínica Adriana Goñi (2019); “El suicidio en las personas con trastorno mental grave: Evidencia de una realidad” de la psiquiatra Lucía Moreno (2023); “Proyecto SESSAMO (Seguimiento de Estudiantes de Secundaria para valorar Salud Mental y Obesidad)” de la psiquiatra Azucena Díez (2024); y “La autopsia psicológica como herramienta de prevención del suicidio en Navarra” de la forense Ana Hidalgo Ocaña (2025).



