El jefe de Sección de Medicina Intensiva del Hospital Royo Villanova, Gabriel Tirado, ha defendido en Huesca el papel de la Inteligencia Artificial como herramienta capaz de reducir carga administrativa, optimizar procesos organizativos y liberar tiempo para mejorar la atención asistencial a los pacientes.
El especialista participó este miércoles como profesor en una de las sesiones presenciales del programa de competencias digitales UPRO, impulsado por la Organización Médica Colegial de España (OMC). La jornada, celebrada en el Colegio Oficial de Médicos de Huesca, estuvo centrada en Big Data, gestión de datos sanitarios y aplicaciones clínicas de la Inteligencia Artificial en medicina.
Durante su intervención, Tirado explicó que muchas de las herramientas basadas en IA ya permiten automatizar tareas repetitivas y procesos mecánicos que consumen buena parte de la jornada laboral de los profesionales sanitarios. “La inteligencia artificial te puede ayudar mucho en todas esas tareas y ahorrarte un montón de tiempo”, señaló.
El médico zaragozano incidió en que el objetivo de la formación UPRO no es enseñar programación avanzada, sino acercar a los facultativos el uso práctico de plataformas accesibles como ChatGPT, Gemini, Notebook LM o Copilot, así como enseñarles a interactuar correctamente con estos sistemas para obtener resultados útiles en su trabajo diario.

“La gente se convence cuando ve que algo que le costaba una mañana ahora lo puede hacer en cinco minutos”, destacó Tirado, quien subrayó que estas tecnologías son mucho más accesibles de lo que muchos profesionales creen inicialmente y no requieren conocimientos técnicos complejos.
La sesión abordó también cuestiones relacionadas con investigación basada en datos clínicos, machine learning aplicado al ámbito sanitario y futuros proyectos vinculados al Espacio Europeo de Datos Sanitarios. Según explicó el intensivista, parte de la formación busca mostrar a los médicos los recursos y espacios de datos ya disponibles tanto en los sistemas autonómicos como en el Sistema Nacional de Salud.
Tirado defendió además que las aplicaciones de la Inteligencia Artificial pueden extenderse prácticamente a cualquier especialidad médica. Aunque matizó que estas herramientas no sustituyen procedimientos clínicos complejos, sí pueden ser útiles para tareas de preparación, supervisión y organización asistencial. “Esto no te ayuda a operar, pero sí te puede ayudar a preparar una operación o hacer un checklist de quirófano”, afirmó.
Durante la jornada también se abordaron algunas de las dudas que todavía existen entre los profesionales sanitarios respecto a la fiabilidad de las respuestas generadas por la IA y las implicaciones éticas derivadas de su uso clínico. Pese a ello, Tirado aseguró que el interés continúa creciendo debido a la utilidad práctica y facilidad de acceso de estas herramientas.
“Los médicos cada vez lo están usando más”, concluyó el especialista, quien considera que el principal reto pasa ahora por aprender a utilizar la Inteligencia Artificial con criterio y supervisión dentro de la práctica médica diaria.



