El Colegio Oficial de Médicos de Jaén (ICOMJA) ha expresado su profunda preocupación por el incremento de situaciones de agresividad y tensión que vienen denunciando los profesionales sanitarios en distintos centros asistenciales de la provincia, especialmente en aquellos servicios sometidos a una mayor presión asistencial, como las Urgencias hospitalarias.
La corporación colegial ha hecho referencia a los episodios registrados durante el pasado fin de semana en las Urgencias del Hospital Neurotraumatológico de Jaén, unos hechos que, según señala, reflejan una problemática que está generando un creciente clima de inquietud entre los profesionales sanitarios, quienes desarrollan su labor en un contexto cada vez más complejo y exigente.
Ante esta situación, el Colegio de Médicos ha trasladado su respaldo y solidaridad a todos los médicos y trabajadores sanitarios que desempeñan su trabajo “con profesionalidad, vocación y entrega al servicio de la ciudadanía”.
El presidente de la institución, Gerardo Pérez Chica, ha subrayado que “ningún profesional que dedica su esfuerzo al cuidado de la salud de los demás debería verse sometido a insultos, amenazas, intimidaciones o cualquier otra conducta que comprometa su integridad física o emocional”.
Desde la organización consideran imprescindible la adopción urgente de medidas organizativas, preventivas y de seguridad que permitan garantizar un entorno asistencial seguro y respetuoso para profesionales, pacientes y acompañantes. En este sentido, Pérez Chica ha destacado que “la protección de quienes cuidan de la salud de la población debe constituir una prioridad irrenunciable para las administraciones y responsables sanitarios”.
Asimismo, el Colegio Oficial de Médicos de Jaén ha reiterado su disposición a colaborar con las administraciones públicas, organizaciones profesionales y agentes sociales para impulsar soluciones eficaces que contribuyan a erradicar estas situaciones y recuperar el clima de seguridad y confianza necesario para el correcto desarrollo de la actividad asistencial.
La corporación colegial insiste en que garantizar la seguridad de los profesionales sanitarios resulta esencial para preservar la calidad de la atención que reciben los ciudadanos y para asegurar unas condiciones de trabajo dignas en el sistema sanitario.



