Sábado, 20 Enero 2018

La espalda curvada no es cosa de la edad, sino de la osteoporosis

17/06/2008

Según una encuesta de la Fundación Internacional de Osteoporosis, el 73% de las mujeres temen encoger, pero creen que se debe a la edad y no a la osteoporosis. Una mujer puede perder 10 cm de altura y sufrir dolor severo crónico si no trata su osteoporosis

Madrid, 18 junio 2008 (Redacción)

Aunque a tres cuartas partes de las mujeres con osteoporosis posmenopáusica les preocuparía que su espalda se curvara y seis de cada diez temen perder estatura con el tiempo, la mayoría cree que es una consecuencia de la edad. Sin embargo esto puede ser debido a la osteoporosis, por lo que la Fundacion Internacional de Osteoporosis (IOF por sus siglas en inglés) ha dado a conocer los resultados de una encuesta con motivo de la presentación de la campaña Stop the Stoop (Frena el Encorvamiento), con la que se pretende concienciar a las mujeres de la importancia de tratar su osteoporosis para evitar que acaben encogiéndose.

La mayoría de las mujeres encuestadas consideran una columna curvada como "frágil" y "vulnerable", aunque una de cada cinco desconoce que si no toman el tratamiento puede acabar perdiendo altura y encorvándose. Incluso, cuatro de cada diez reconoce que si dejara de tomar sus pastillas no se lo diría a su doctor, lo que incrementaría el riesgo de sufrir una fractura vertebral. Estas mujeres también están preocupadas por cómo puede cambiar la percepción que los demás tienen de ellas como consecuencia de los cambios provocados por las fracturas.

Las pacientes con osteoporosis no pueden resignarse a sufrir fracturas ni a encorvarse, asegura el doctor Adolfo Díez Pérez, jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital del Mar, de Barcelona, que ha participado en la presentación de esta encuesta. A su juicio, “es importante hablar con el médico para ver las opciones de tratamiento. Ya disponemos de una gama amplia de fármacos eficaces, con diferentes presentaciones y dosificaciones, diarios, semanales y mensuales”. La encuesta también ha puesto de manifiesto que el 65 % de las mujeres, teniendo la oportunidad de elegir, prefieren tomar pastillas con menor frecuencia.

Entre el 30 y 50 % de las mujeres sufrirá una fractura debida a la osteoporosis en su vida. Muchas de estas mujeres pueden experimentar múltiples fracturas vertebrales que podrían resultar en una pérdida de altura y encorvamiento si su condición progresa. Aunque la pérdida de altura y el encorvamiento puede ser ralentizado e incluso evitado con el tratamiento, muchas mujeres no lo toman de manera adecuada o incluso lo abandonan por completo, exponiendo sus huesos a mayor riesgo de fracturas.

“Debido a la naturaleza silente de la osteoporosis, puede ser difícil decir si un tratamiento está funcionando. Por tanto, es esencial que las mujeres con osteoporosis sean conscientes del papel tan importante que tiene el tratamiento desde el principio, así como a largo plazo, para prevenir las fracturas vertebrales y las consecuencias devastadoras que éstas pueden tener”, asegura el profesor Dieter Felsenberg, director del Centro de Investigación Ósea y Muscular, de la Universidad Free & Humboldt, de Berlín, que ha presentado la campaña de la IOF.

En esta campaña, patrocinada por GSK y Roche, se incluye una guía visual en la que se refleja una paciente que no está tomando el tratamiento adecuado y tiene ocho fracturas vertebrales en un periodo de cuatro años. Como resultado, puede perder hasta diez centímetros de altura y sufrir dolor crónico severo en la curvatura de la espalda. “Desafortunadamente, esto es una realidad para las pacientes que no manejan su osteoporosis activamente y las consecuencias pueden llegar a amenazar su vida en un periodo de tiempo relativamente corto”, explica este experto.

Las fracturas vertebrales son, con frecuencia, silentes y sin síntomas cuando ocurren por primera vez. Pueden producirse como resultado de actividades diarias como acarrear bolsas de la compra pesadas o actividades de la casa. Más de dos tercios de las fracturas vertebrales no se manifiestan, aunque numerosas fracturas repetidas pueden llevar a una incapacidad severa y dolor crónico.

Para Daniel Navid, presidente ejecutivo de la IOF, “las mujeres necesitan ser conscientes de que la pérdida de altura y el encorvamiento provocado por las fracturas con frecuencia puede ser evitado si se toman medidas adecuadas para mantener los huesos fuertes tras el diagnóstico de la osteoporosis. Si continúan con el tratamiento apropiado, las personas con osteoporosis pueden llevar una vida independiente y activa”.