La inteligencia artificial ya está comenzando a integrarse en la práctica clínica, pero su incorporación a los hospitales plantea todavía importantes desafíos que van más allá de la tecnología. ¿Qué evidencia debe aportar una herramienta antes de ser utilizada en la asistencia sanitaria? ¿Cómo garantizar la seguridad de los pacientes y la protección de los datos? ¿Qué formación necesitan los profesionales para su uso adecuado?
Estas cuestiones centrarán la mesa de debate «Evidencia o entusiasmo: qué debe exigir un hospital antes de implantar IA«, en la que el próximo martes 16 de junio participará la secretaria general de la Organización Médica Colegial (OMC), María Isabel Moya, en el marco de una nueva edición del Taulí Health Artificial Intelligence Symposium (THAIS), uno de los foros de referencia en inteligencia artificial aplicada a la salud.
La sesión reunirá a expertos de distintos ámbitos para analizar los requisitos que deben cumplir las soluciones de inteligencia artificial antes de ser incorporadas a los centros sanitarios. En este contexto, Moya abordará las competencias clínicas necesarias para una adopción segura de estas tecnologías, en un momento de expansión de su uso en el ámbito asistencial.
Junto a ella participarán Xavier Borrat, que analizará el paso de la idea a la implantación en el entorno hospitalario; Jordi Serrano, que reflexionará sobre la evolución del hospital del futuro; Miquel Ángel Vidal, que expondrá las garantías de seguridad del dato para su uso clínico; Fernando Seoane, que abordará los límites del cumplimiento regulatorio; y Albert Sabater, que profundizará en los retos éticos y de gobernanza de la inteligencia artificial. La mesa estará moderada por Josep Munuera y Carmen Martín.
De la innovación a la implementación
El debate refleja el cambio de enfoque que ha experimentado la inteligencia artificial en sanidad: de las expectativas sobre su potencial a la necesidad de validar su utilidad real, regular su uso y garantizar su integración segura en la práctica clínica.

En este contexto se enmarca el trabajo de THAIS, impulsado por José Ibeas, director del Programa para la Promoción y Desarrollo de la IA en el Sistema de Salud de Cataluña -y autor del capítulo dedicado a la práctica clínica del Manual de Buenas Prácticas para la Inteligencia Artificial en Medicina que impulsa la OMC-. «Había mucha innovación, pero muy poca conexión entre ingenieros, médicos, gestores, juristas o investigadores«, señala. Con el objetivo de reducir esa brecha, el simposio nació como un espacio para reunir a todos los actores implicados en la transformación digital de la sanidad y favorecer un lenguaje común entre disciplinas.
Cinco ediciones después, la inteligencia artificial ha dejado de ser únicamente una promesa de futuro para convertirse en una realidad cada vez más presente en hospitales y centros sanitarios. Sin embargo, para Ibeas, los grandes retos siguen estando relacionados con la seguridad, los sesgos, la gobernanza y la generación de confianza entre profesionales y pacientes.
En este escenario, la mesa impulsada con la participación de la OMC pondrá sobre la mesa una cuestión central para el futuro de la sanidad: cómo garantizar que la implantación de la inteligencia artificial se produzca sobre bases sólidas de evidencia científica, seguridad y responsabilidad, evitando que el entusiasmo tecnológico se imponga a la evaluación rigurosa de sus beneficios y riesgos.



