- Desde la Sociedad Española de Oftalmología (SEO) y la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV) recuerdan que observar el Sol sin la protección adecuada puede provocar lesiones retinianas irreversibles
España se prepara para vivir el próximo 12 de agosto de 2026 uno de los acontecimientos astronómicos más relevantes de las últimas décadas: un eclipse total de Sol que será visible en gran parte del territorio nacional. Ante la enorme expectación que ha generado este fenómeno, la Sociedad Española de Oftalmología (SEO) y la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV) han publicado recomendaciones dirigidas a la población para prevenir daños oculares asociados a una observación inadecuada del eclipse.
Según ambas sociedades científicas, mirar directamente al Sol sin protección apropiada, incluso durante las fases parciales del eclipse, puede provocar una retinopatía solar, una lesión de la retina causada por la radiación y la intensa luminosidad solar. Se trata de un daño que puede producirse sin dolor y que, una vez establecido, puede resultar irreversible. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la pérdida o disminución de la visión central, la aparición de manchas oscuras en el campo visual, la fotofobia, las distorsiones visuales o las alteraciones en la percepción de los colores.
La advertencia cobra especial relevancia ante el denominado “Trío de Eclipses”, una secuencia excepcional que permitirá observar desde España dos eclipses totales (2026 y 2027) y un eclipse anular (2028), una circunstancia inédita para varias generaciones. La última ocasión en la que un eclipse total fue visible desde la península ibérica se produjo en 1912, lo que explica el elevado interés que está despertando este fenómeno entre la población y el potencial aumento de personas que acudirán a las zonas de mejor visibilidad.
Recomendaciones clave para observar el eclipse de forma segura
La SEO y la SERV insisten en que la prevención es la única medida eficaz para evitar lesiones retinianas y recuerdan una serie de pautas básicas:
- No mirar nunca directamente al Sol sin protección homologada, ni siquiera cuando el eclipse sea parcial.
- Utilizar exclusivamente gafas o visores para eclipses homologados, que cumplan la norma EN ISO 12312-2 y dispongan del correspondiente marcado CE.
- No emplear gafas de sol convencionales, radiografías, cristales ahumados ni otros métodos caseros, ya que no ofrecen protección suficiente frente a la radiación solar.
- Si se utilizan telescopios, prismáticos o cámaras fotográficas, estos deben incorporar filtros solares específicos colocados en la entrada del instrumento. Las gafas homologadas por sí solas no protegen cuando se observa a través de dispositivos ópticos.
- Supervisar estrechamente a los menores, asegurando que utilizan correctamente la protección ocular durante toda la observación.
- Comprobar que las gafas se encuentran en buen estado, sin arañazos, perforaciones, dobleces o roturas visibles.
Asimismo, los especialistas aconsejan que las observaciones, incluso con la protección, sean breves e intermitentes y recuerdan si en relación con la visualización del eclipse se produce una pérdida de visión, manchas oscuras, distorsiones o deformidades en la percepción de las líneas debe acudir a un servicio de oftalmología.
Desde ambas sociedades científicas subrayan que disfrutar de este fenómeno astronómico único es perfectamente compatible con la protección de la salud ocular, siempre que se sigan las recomendaciones de seguridad.
Fuentes: Recomendaciones de la Sociedad Española de Oftalmología y de la Sociedad Española de Retina y Vítreo basado en la Evaluación Rápida de Riesgo del Ministerio de Sanidad sobre el Trío de Eclipses 2026-2028.



