InicioOMCCobo recorre hospitales, asentamientos y la playa de Ceuta y alerta de...

Cobo recorre hospitales, asentamientos y la playa de Ceuta y alerta de una emergencia de salud pública

El presidente de la Organización Médico Colegial ha visitado la Ciudad Autónoma desde donde ha reclamado más recursos, coordinación entre administraciones y una protección específica para los menores tras visitar el hospital, los asentamientos y los dispositivos de atención a migrantes

Apenas termina su turno en el hospital, un médico vuelve a ponerse en marcha. Esta vez no regresa a casa, se dirige hacia la playa del Trampolín, donde dos ambulancias esperan junto a decenas de migrantes que aguardan su turno para ser atendidos. Algunos necesitan una cura; otros, una valoración médica más completa. Las heridas se acumulan y los profesionales, muchos recién salidos de sus guardias, intentan organizar el triaje como pueden.

Esta es una de las escenas que se ha encontrado Cobo durante su visita a Ceuta. Pero no es la única. Horas antes había recorrido el Hospital Universitario, donde habló con médicos de urgencias, cirugía, medicina interna, 061, otorrinolaringología, traumatología y otras especialidades, además de profesionales de enfermería. Allí pudo conocer cómo están viviendo los sanitarios una situación extraordinaria que ha añadido presión asistencial y, sobre todo, una importante carga emocional a quienes llevan días atendiendo a personas llegadas en condiciones extremas. Algunos de ellos rompieron a llorar mientras relataban lo que estaban viviendo.

Tomás Cobo junto a Enrique Roviralta, con uno de los médicos voluntarios que atiende a los migrantes en la Playa de El Trampolín en Ceuta.

Durante su visita, comprobó que hay una realidad que no aparece en ninguna cifra: la sobrecarga emocional de quienes han estado y siguen estando en primera línea. Esa memoria emocional pesa y también forma parte de la sobrecarga asistencial.

Tomas Cobo, que estuvo acompañado por el presidente de los médicos de Ceuta, Enrique Roviralta agradeció a sus compañeros y compañeras de Ceuta y al conjunto de las profesiones sanitarias su labor. «He visto médicos que terminan su jornada en el hospital y acuden después como voluntarios a atender a personas migrantes. He visto profesionales que, aun agotados, siguen poniendo su conocimiento y su tiempo al servicio de los demás», ha asegurado. Y es que, esa vocación de servicio no es un añadido de la medicina sino que es su esencia.

Tomas Cobo y Roviralta frente a las colas de 4000 migrantes que recogen la comida que les ofrece Cruz Roja en la playa de El Trampolín en Ceuta.
Una emergencia que va mucho más allá del hospital

La emergencia humanitaria no termina en la puerta de un hospital. Se extiende por las calles, los asentamientos improvisados, los polideportivos y las playas de Ceuta. Y basta con alejarse unos kilómetros del Hospital Universitario para comprobarlo.

En el barrio de El Príncipe, Cobo se encontró con una de las imágenes que más le impresionaron durante su visita: un espacio improvisado para intentar proteger a niñas marroquíes especialmente vulnerables. Colchones colocados sobre el suelo, sábanas utilizadas como techo y voluntarias tratando de organizarse para repartir productos básicos de higiene mientras alertaban de la situación de las menores. Mientras, se podía ver a las niñas cómo se peinaban con un cepillo de dientes o cómo en el exterior algunas, charlaban con tres migrantes. Los vecinos del Príncipe alertaron de cómo estas menores son engañadas por sus compatriotas y conducidas al monte para abusar de ellas y cómo fueron recuperando una a una y evitando que eso ocurriera con este campamento.

Cobo y Roviralta junto a uno de los miembros de Cruz Roja en la playa de El Trampolín en Ceuta.

No hay allí una estructura diseñada para afrontar una emergencia de estas dimensiones. Hay personas intentando suplirla. Son, en palabras de Cobo, auténticos «islotes de virtud» en medio de una situación de enorme precariedad. «Personas que, ante la ausencia de una respuesta suficiente, han decidido ponerse a disposición de quienes más lo necesitan».

La misma escena se repite en un polítgono donde se encuentran ya 220 menores no acompañados filiados y custodiados solo por cuatro personas. A los alrededores, niños, adolescentes tirados en el suelo esperan poder acceder en algún momento a esa nave que funciona como resguardo pues ahí tienen la garantía de que comerán a diario.

La misma escena se repite en la playa del Trampolín, aunque con una dimensión mucho mayor.

Miles de migrantes hacen cola de forma ordenada para recibir las bolsas de comida que distribuye Cruz Roja. Galletas, leche, un bocadillo, un zumo. Lo básico para quienes acaban de llegar y necesitan comer.

Mëdicos voluntarios dan asistencia a los migrantes en la playa.

Los voluntarios intentan mantener la organización mientras atienden una situación que, reconocen, les está «desbordando».

A pocos metros, dos ambulancias. Dentro y alrededor de ellas, médicos, enfermeros y otros profesionales sanitarios realizan curas, triajes y primeras valoraciones. Muchos han terminado apenas unas horas antes su turno en el hospital y, en lugar de marcharse a casa, han acudido como voluntarios.

Las colas también llegan hasta ellos.

Personas que esperan para ser atendidas, algunas con heridas que requieren una primera cura y otras con lesiones que necesitan una valoración más profunda. Los profesionales intentan atenderlas una a una.

Médicos voluntarios realizan el triaje a uno de los migrantes subsaharianos en la playa de El Trampolín en Ceuta.

Es una imagen que resume buena parte de lo que Cobo ha visto en Ceuta: una emergencia extraordinaria sostenida, en buena medida, por profesionales y voluntarios que están aportando tiempo, conocimientos y recursos más allá de lo que inicialmente estaba previsto.

Y ahí aparece una de las principales advertencias que se lleva de la ciudad.

«La solidaridad puede ser imprescindible en una emergencia, pero no puede convertirse en el sistema que sostenga permanentemente la respuesta».

Cobo y Roviralta conociendo de primera mano la situación en Ceuta con voluntarios de Cruz Roja.

Cuando las estructuras ordinarias se ven desbordadas, la sociedad responde. Lo hacen los médicos que prolongan su jornada, los voluntarios que reparten alimentos, las organizaciones que protegen a menores y los ciudadanos que improvisan espacios para atender necesidades básicas. Pero esa solidaridad no puede sustituir a la responsabilidad de las instituciones.

Una cuestión de salud pública

Para Cobo, el siguiente paso es mirar más allá de la asistencia inmediata.

Las condiciones higiénico-sanitarias de algunos de los asentamientos, la concentración de personas y la precariedad de determinados espacios plantean una cuestión que ya no puede contemplarse únicamente desde la perspectiva de las urgencias. «Es un problema de salud pública», ha advertido porque una situación extraordinaria de estas características puede generar consecuencias sanitarias que requieren anticipación y planificación.

Colas de migrantes esperando a ser atendidos por los sanitarios en la playa de Ceuta.

La respuesta, por tanto, apuntó, no puede limitarse a atender a quien llega al hospital con una lesión o una enfermedad.

«Hace falta prevención. Vigilancia sanitaria. Condiciones adecuadas de higiene. Atención primaria. Salud mental. Protección de los colectivos más vulnerables. Capacidad suficiente para detectar y responder a posibles problemas derivados de la concentración de personas y de las condiciones en las que algunas de ellas están viviendo». Y, para todo ello, hacen falta recursos.

Asimismo, tras su visita, Cobo ha considerado que Ceuta necesita el «respaldo del Estado porque la dimensión de la situación excede claramente la capacidad de una ciudad autónoma».

Los menores, la parte más vulnerable

En los asentamientos improvisados, Cobo comprobó que «la vulnerabilidad es extrema». Menores solos, sin referentes familiares, sin una protección institucional suficiente y en un entorno de precariedad queda especialmente expuesto a quienes puedan intentar aprovecharse de su situación.

Miles de migrantes haciendo cola para recoger una bolsa de comida.

Por eso, sostiene Cobo, la protección de estos niños debe ser una prioridad.

No se trata únicamente de proporcionarles un lugar donde dormir o productos básicos. Se trata de garantizar su seguridad, identificar sus necesidades, ofrecerles atención sanitaria y psicológica y extremar la vigilancia frente a cualquier forma de «explotación, abuso, trata o captación por redes criminales«, ha alertado «Proteger a estos niños no puede depender del voluntarismo. Es una obligación del Estado», ha insistido..

La Declaración Universal de los Derechos Humanos cobra aquí todo su significado. «La dignidad y los derechos pertenecen a todo ser humano, independientemente de su origen o de las circunstancias que le hayan llevado hasta una frontera», pero también, ha apuntado, «garantizar también los derechos de quienes viven en Ceuta».

La crisis migratoria también ha cambiado la vida cotidiana de los ciudadanos de Ceuta. La ciudad se ha encontrado con una situación extraordinaria que afecta a sus servicios públicos, a su seguridad y a su convivencia.

Después de recorrer el hospital, los asentamientos, la playa y los dispositivos de atención el presidente de la OMC destacó que «Ceuta necesita una respuesta de Estado». «La presión extraordinaria que ha soportado la frontera no puede recaer exclusivamente sobre la ciudad autónoma. Tampoco puede descansar indefinidamente sobre los profesionales sanitarios y las organizaciones humanitarias».

Por ello, reclama una estructura de coordinación en la que participen los distintos departamentos del Estado, cada uno desde sus competencias: Sanidad, Interior, Defensa, Justicia y Asuntos Exteriores. Porque, reiteró, «lo ocurrido ya no es únicamente una cuestión sanitaria sino una cuestión de salud pública, seguridad, protección de menores, derechos humanos y responsabilidad institucional». Y, también es una cuestión europea.

Relacionados

TE PUEDE INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más populares