Viernes, 19 Enero 2018

Ante la Oficina Europea de Patentes (OEP)

Organizaciones de 17 países europeos se oponen a una patente del medicamento que cura la hepatitis C

Más de 30 organizaciones sociales europeas y de la sociedad civil de 17 países europeos, entre las que se encuentran Médicos Sin Fronteras (MSF), Médicos del Mundo y Salud por Derecho, han recusado la posibilidad de una nueva patente de sofosbuvir, fármaco destinado a combatir la hepatitis C e intentar así que el tratamiento de esta enfermedad sea más asequible para que más personas puedan acceder a él

 
Madrid 27/03/2017 medicosypacientes.com
Con el objetivo de acabar con el monopolio de la farmacéutica que lo desarrolla, presentaron ayer lunes ante la Oficina Europea de Patentes (OEP) una oposición a la patente por un compuesto usado para producir el medicamento Sofosvubir, el fármaco que permite curar la Hepatitis C
 
La nueva oposición, presentada sobre una patente del fármaco que protege el Sofosbuvir fue concedida a Gilead en junio de 2016. Las organizaciones, entre las que se encuentran Médicos del Mundo, Salud por Derecho -promotoras de No es Sano- y Médicos Sin Fronteras entienden, sin embargo, que no cumple con los requisitos definidos por el Convenio Europeo de Patentes de 1973.
 
"Con 80 millones de personas en todo el mundo viviendo con hepatitis C, el tratamiento tiene que estar disponible para todos los que lo necesiten, sin importar dónde vivan", señala el doctor Isaac Chikwanha, asesor médico de hepatitis C de la Campaña de Acceso a medicamentos de MSF, que subrayó que "el precio del sofosbuvir excluye del tratamiento a millones de personas que precisan de él".
 
Por su parte, el asesor de Políticas de la Campaña de Acceso de medicamentos de MSF, Aliénor Devalière, recordó que "los monopolios de la patente de Gilead sobre el sofosbuvir están bloqueando el acceso a un tratamiento asequible para la hepatitis C en muchos países, entre ellos los estados europeos".
 
Esta acción continúa el camino que comenzó Médicos Del Mundo en 2015, cuando presentó la primera oposición a una de las patentes del Sofosvubir en la Oficina Europea de Patentes (EPO). Al final del procedimiento, en octubre de 2016, la EPO siguió reconociendo la patente, pero le obligó a introducir enmiendas en la documentación de solicitud de ésta, al considerar que la empresa farmacéutica no había respetado todas las reglas que rigen el sistema de patentes.
 
Esta decisión supuso que la fórmula química que definía al sofosbuvir dejó de estar primaria y completamente protegida por la patente. "La oposición planteada en 2015 fue la primera llevada a cabo en contra de una patente de medicamentos por parte de la sociedad civil en Europa. Hemos demostrado que tenemos un papel que jugar en el sistema europeo de patentes para denunciar el incumplimiento de la regulación, y que podemos hacerlo con éxito", destacó Françoise Sivignon, presidenta de Médicos del Mundo Francia.
 
La nueva oposición, presentada sobre otra de las patentes del fármaco, se sustenta en que el compuesto base no supone una invención y que, por lo tanto, la compañía farmacéutica no cumple con los requisitos definidos por el Convenio Europeo de Patentes. Si se resuelve con éxito, la oposición podría acelerar la entrada de medicamentos genéricos en Europa, además de generar argumentos legales para ayudar a los paises a empoderarse en las negociaciones con la farmacéutica.
 
"Instamos a nuestros Gobiernos y administración a hacer uso de las mecanismos internacionales para eliminar las barreras que suponen las patentes sobre el sofosbuvir para proteger los intereses de salud pública y defender el acceso a los medicamentos que salvan vidas", aseguró Vanessa López, directora de Salud por Derecho. Desde esta organización se piensa que "si se resuelve con éxito la oposición, se podría acelerar la entrada de medicamentos genéricos en Europa, además de generar argumentos legales para ayudar a los Estados a empoderarse en las negociaciones con Gilead, laboratorio que comercializa el Sofosbuvir.