Miércoles, 13 Noviembre 2019

Vicepresidente 2º COM Rioja

Dr. Crespo Sabarís, desde Mozambique: “Es vergonzoso que en occidente no hagamos más esfuerzos para ayudar donde se nos necesita”

El vicepresidente segundo del Colegio de Médicos de La Rioja, el Dr. Rafael Crespo Sabarís, se ha incorporado al equipo START de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), que continúa trabajando en Mozambique atendiendo a los afectados por el devastador Ciclón Idai, que arrasó esta zona africana dejando más de 1.000 muertos y 1,8 millones de afectados en total

Madrid 26/04/2019 medicosypacientes.com / COM La Rioja
Dr. Rafael Crespo Sabarís en Mozambique
El equipo de ayuda humanitaria español ha contado con 71 profesionales que se han ido dando el relevo durante un mes para curar, salvar vidas y aliviar sufrimiento. Entre las primeras en llegar, se encontraban las médicas riojanas Meritxell Lorente Alava y María Carmen Cristóbal Navas, que han pasado el testigo al vicepresidente 2º del COMLR. El Dr. Crespo Sabarís volverá a España el 3 de mayo, tras cerrar el hospital de campaña para la asistencia el próximo 28 de abril.
 
“Una experiencia impactante que marcará la vida de los protagonistas de esta historia de altruismo y que saca lo mejor de las personas”, así lo señala el Dr. Crespo al recordar la asistencia que se le hizo a un niño de 10 meses con una insuficiencia respiratoria gravísima y al que había que estabilizar sin apenas medios para poder trasladarlo al Hospital pediátrico de Beira.
 
En un todo terreno sin tomas de oxígeno, y mientras las pediatras continuaban estabilizando al paciente, los logistas prepararon el vehículo como si fuera una ambulancia. Mientras, enfermeros, pediatras y anestesistas prepararon un sistema artesanal para conseguir un respirador artificial que mantuviera a la criatura viva durante el traslado. Gracias al trabajo de gran parte del equipo se le dio una oportunidad de vivir al pequeño. "Ese traslado hace vislumbrar un rayo de esperanza dentro de todas las desgracias que nos vienen ocurriendo y los niños que vemos morir", explica el Dr. Crespo Sabarís. Pero esta es solo una de muchas historias.
 
-¿Qué te has encontrado al llegar?
 
Al llegar nos hemos encontrado un hospital ya montado por la primera rotación funcionan-do a muy buen nivel. Esta zona del país está devastada por el ciclón y la población, ya de por sí muy pobre, vive en la más absoluta miseria reconstruyendo todo. Nosotros ayudamos a un hospital que hay aquí que tiene muy pocos medios y totalmente saturado de asistencia.
 
-¿Qué tipo de asistencia estás prestando sobre el terreno? 
 
Yo estoy en el área de urgencias, en consulta externa y en hospitalización, según turnos. Me han nombrado mis compañeros el referente del área de urgencias que es una especie de portavoz del grupo.
 
Llevamos una consulta externa donde vemos todo tipo de patología como si fuera una consulta de atención primaria pero más complicada ya que nos remiten personas con enfermedades de mucho tiempo de evolución y que teníamos olvidadas, como complicaciones severas de SIDA tanto en niños como adultos, como tuberculosis, herpes muy complicados u otro tipo de infecciones. La patología aguda pasa a urgencias donde se están viendo muchos traumatismos, niños muy graves, cesáreas o partos complicados, los cuales son atendidos con rapidez por los diferentes especialistas hospitalarios, trabajando con mucho ritmo y coordinados. También nos encargamos de los pacientes hospitalizados de especialidades médicas, ya que las quirúrgicas se encargan los especialistas.
 
-¿Qué necesidades sanitarias tiene la población afectada?
 
Las necesidades de la población son todas. Están totalmente desabastecidos normalmente pero con el ciclón la situación ha empeorado tanto que mucha gente se muere sin asistencia y cuando nos vayamos nosotros de aquí se seguirán muriendo, nosotros sólo estamos poniendo aquí un pequeño parche. Realmente es vergonzoso que en occidente nos hagamos más esfuerzos para ayudar aquí, que es donde realmente se necesita.
 
-¿Cómo es el trabajo con el resto de compañeros en la zona?
 
Hemos hecho una piña de amistad desde el primer momento. La adversidad, la situación que se vive aquí y el trabajo tan duro nos ha unido a 70 personas de todas las comunidades del estado español de una forma increíble y que se mantendrá durante años. Aquí estamos desde bomberos, técnicos en emergencias sanitarias, enfermería, pediatras, cirujanos, ginecólogos, matronas, traumatologos, farmacéuticos, psicólogos, médicos de urgencias, emergencias y familia, unidos bajo un objetivo común, tratar a esta población tan desfavorecida con todos los medios a nuestro alcance y hacerlo con calidad y con pocos medios, y con resultados unas veces satisfactorios y otras no, ya que los pacientes se mueren por las condiciones en que llegan, sobre todo los niños.
 
-¿Se te han marcado algunos objetivos durante tu estancia? 
 
El único objetivo es el asistencial con los escasos medios que tenemos y las duras condiciones de vida aquí, con calor insoportable durante el día y la noche, durmiendo en el suelo en tiendas de campaña y muchas veces sin agua para ducharnos o asearnos.
 
-¿Cómo reaccionan las afectados cuando reciben ayuda?
 
Están muy agradecidos, nos piden que sigamos aquí. También hemos tenido un gran recibimiento por los médicos de aquí y estamos colaborando con otros EMT como los portugueses que están cerca o médicos sin fronteras. Por aquí hay mucha gente de muchos países trabajando sobre el terreno y muchos campos de refugiados y acogida, pero el hospital más grande es el nuestro, ya que el italiano está a 40 km, en Beira, y está sustituyendo los quirófanos y otras carencias del hospital de allí que también está destrozado. Nosotros estamos en Dondo que es una de las zonas más pobres de África.
 
-¿Qué es lo que más te está llamando la atención?
 
Muchas cosas, la pobreza extrema pero sin embargo lo bien que lo gestiona la población, la cantidad de niños que hay por todos lados, la existencia de enfermedades como el SIDA, el cólera o la malaria, que estos días está aumentando, pero sobre todo, lo bien que nos acoge la población, ya que los pocos momentos libres que tenemos y paseamos por estos pueblos, construidos con casas de adobe y en muy mal estado, nos acogen muy bien. La calidad humana es brutal.