Campaña medicina rural

Sábado, 20 Agosto 2022

Anestesia epidural

28/05/2012

Hoy en día la analgesia epidural constituye el procedimiento médico más extendido para evitar el dolor en las fases de dilatación y expulsión en el embarazo. Dicha técnica consiste en la introducción de un analgésico y/o anestésico local en el espacio medular (espacio epidural) normalmente a nivel lumbar, de esta manera se bloquean las terminaciones nerviosas sensitivas y motoras encargadas de trasmitir el dolor

Guadalajara, 28 de mayo 2012 (medicosypacientes.com)

Hoy en día la AE (analgesia epidural) constituye el procedimiento médico más extendido para evitar el dolor en las fases de dilatación y expulsión en el embarazo.

Dicha técnica consiste en la introducción de un analgésico y/o anestésico local en el espacio medular (espacio epidural) normalmente a nivel lumbar, de esta manera se bloquean las terminaciones nerviosas sensitivas y motoras encargadas de trasmitir el dolor.

Para su realización se requiere de una asepsia estricta de la piel. El espacio epidural se localiza mediante una aguja fina y hueca en la parte lumbar de la columna vertebral, y previa aplicación de un anestésico local en la piel. A continuación, se introduce un cáteter que será conectado a un sistema de infusión de fármacos para que el efecto analgésico dure durante todo el trabajo de parto

La AE presenta una mínima incidencia de efectos secundarios, mínima interferencia en la dinámica del parto y un porcentaje muy alto de éxitos en el alivio del dolor (90%).

La paciente será vigilada mediante el conocimiento de la tensión arterial y frecuencia cardiaca cada 5 minutos hasta que el control del dolor sea el adecuado, y se dispondrá en todo momento de un equipo de oxigenoterapia y de reanimación.

La sanidad española ofrece a todas las embarazadas la posibilidad de una AE salvo que existan contraindicaciones. Entre estas últimas se encuentran: alteraciones en la coagulación, malformaciones sistema nervioso central, negativa de la paciente, no disponer de personal experto para realizar la técnica (anestesiólogos) y falta de medios para tratar las complicaciones. Existen otras posibilidades en las que el anestesiólogo tendrá que valorar el riesgo beneficio para la realización de una AE: obesidad importante, escoliosis, tatuajes en la zona de punción, determinadas cardiopatías, cirugía en la columna lumbar, enfermedades neurológicas evolutivas...

En cuanto a las complicaciones que pueden existir, se encuentran las inmediatas (analgesia incompleta, caída de la presión arterial materna, temblores, náuseas, vómitos, bloqueo epidural extenso, picores) o tardías (lumbalgias, cefaleas, hematoma epidural, meningitis, absceso epidural...)

Algunos opinan que el uso de la anestesia epidural puede producir un aumento en la duración del parto y un mayor uso de instrumentos en él como la ventosa o el fórceps, e incluso un mayor índice de cesáreas. Sin embargo, estudios recientes muestran que con criterios estrictos en el diagnóstico del parto y con unos protocolos de conducta apropiados no aumenta el porcentaje de mal posiciones fetales ni de cesáreas.

El gran éxito de la epidural se basa, además de la posibilidad de que la madre asista de forma consciente al nacimiento de su bebé sin ningún dolor, en una serie de ventajas como son:

-Es la única técnica que produce un completo y continuo alivio del dolor durante el parto, por lo que contribuye a calmar el temor y la ansiedad de la parturienta.

-Utilizada de forma adecuada, no influye en la dinámica uterina ni en la fuerza que se requiere durante el parto.

-Mantiene a la parturienta plenamente consciente, por lo que no existe riesgo de aspiración broncopulmonar que es una de las principales complicaciones si es necesario una anestesia general para una cesárea o un parto instrumental (fórceps).

-Permite participar del nacimiento de su hijo en todo momento

-Permite prolongar el efecto analgésico de forma eficaz varias horas después del parto.

-Entre la ventajas de la epidural también se encuentra que evita la necesidad de aplicar otro anestésico en caso de requerirse el uso de fórceps, ventosa, episiotomía o cesáreas.

Sin duda alguna la anestesia epidural constituye uno de los grandes avances en el control del dolor a nivel del parto en particular y en el control del dolor postoperatorio en general. 

Dra. Mª Cristina del Rey López. Especialista en Anestesiología del Hospital Universitario de Guadalajara y
vicepresidente del Colegio de Médicos de Guadalajara