Campaña medicina rural

Lunes, 5 Diciembre 2022

Las infecciones virales respiratorias desencadenan hasta un 80% de las exacerbaciones en niños con asma

02/10/2008

En España, la mayoría de los casos de las reagudizaciones asmáticas se producen a partir de octubre, con un pico de máxima incidencia en los meses de noviembre y diciembre. Los especialistas recomiendan reanudar el tratamiento de control que en muchos casos disminuye por la desaparición de los síntomas durante el verano

Madrid, 2 de octubre de 2008 (redacción)

Los niños que sufren de asma hacen frente estos días a un incremento de sus crisis asmáticas que les lleva a consultar con su especialista, acudir a los servicios de urgencias e incluso ingresar en el hospital1. Es lo que se conoce como epidemia otoñal, que acontece cada año, a partir de las dos semanas de la vuelta al colegio y tras las vacaciones estivales2. La causa: los virus catarrales que afectan al aparato respiratorio y desencadenan exacerbaciones asmáticas en estos niños.

Tras el verano, los menores con asma pasan de un clima cálido y estable a los primeros fríos del otoño. Se exponen de nuevo a infecciones virales respiratorias, sobre todo por rinovirus, que desencadenan ataques de asma. De hecho, el resfriado común se asocia hasta con un 80% de las reagudizaciones asmáticas en los niños1. “Está claramente establecido a través de estudios epidemiológicos que el rinovirus es uno de los agentes infecciosos implicados con mayor frecuencia en las exacerbaciones asmáticas, y que provoca picos epidémicos en los meses de otoño”, afirma la Dra. María Luz García, neumopediatra del Hospital Severo Ochoa de Leganés.

La Doctora explica también que “generalmente la crisis asmática suele estar precedida por síntomas respiratorios de vías altas, como rinitis y tos, y posteriormente aparece dificultad respiratoria de mayor o menor intensidad acompañada de silbidos audibles en la auscultación pulmonar”. Los síntomas de la reagudización son, por tanto, pitos al respirar, tos, falta de aire, despertares nocturnos y dificultad para respirar. Y afectan inicialmente a los niños en edad escolar, por convivir de manera intensiva tras el verano en ambientes cerrados con otros muchos compañeros donde es propicio el contagio, transmitiendo luego los patógenos que causan las exacerbaciones asmáticas a los miembros de mayor y menor edad de la familia.

Insuficiente tratamiento del asma al volver al colegio

Otro factor que agudiza la existencia de la epidemia otoñal en niños con asma es el abandono del tratamiento que controla el asma por parte de los niños en los meses inmediatamente anteriores a la vuelta al colegio. El Dr. Antonio Nieto, de la Unidad de Alergia Infantil del Hospital de la Fe de Valencia explica que “en verano, con el buen tiempo, los síntomas disminuyen, el niño mejora y existe una cierta tendencia a suprimir el tratamiento de control. Muchas veces los padres, como el niño está mejor, se relajan y hasta que no sufre una crisis, no se vuelven a dar cuenta de que el menor precisa llevar un tratamiento de mantenimiento”.

El Dr. Nieto explica que ésta es una realidad muy similar a la de países de nuestro entorno, como Suecia, Inglaterra o Canadá, donde se ha comprobado mediante diferentes estudios epidemiológicos. En concreto, en Canadá, se evidenció que los niños que no presentaban ataques asmáticos en otoño habían recibido con mayor frecuencia un tratamiento de mantenimiento y control que los niños que sí presentaban crisis1. Y que, de acuerdo con los datos recopilados de hospitalizaciones por asma entre 1990 y 2004 en niños de edad escolar, se determinó que entre el 20 y el 25% de ingresos hospitalarios por asma en niños tuvo lugar en el mes de septiembre, coincidiendo con la vuelta al colegio.

En España, desde hace más de 10 años, el Hospital Severo Ochoa está realizando un estudio clínico-epidemiológico de las infecciones respiratorias graves en niños hospitalizados, en colaboración con el Laboratorio de Gripe y Virus Respiratorios del Centro Nacional de Microbiología, Instituto de Salud Carlos III de Majadahonda. Por ahora, se concluye que en nuestro país “la epidemia de asma tiene lugar algo más tarde, agrupándose la mayoría de los casos a partir de octubre, con un pico de máxima incidencia en los meses de noviembre y diciembre”, asegura la Dra. García.

Y es que el asma, tanto en España como en la mayoría de los países industrializados, es la enfermedad crónica más frecuente que afecta a niños y adolescentes3. Incluso, la prevalencia del asma se ha incrementado drásticamente durante los últimos 10 años4. Según la Organización Mundial de la Salud, en la actualidad afecta de media a un 10% de la población infantil4. Porcentaje que también se cumple en nuestro país, según el Estudio Internacional de Asma y Enfermedades Alérgicas en el Niño (ISAAC)6.

Atenuar la epidemia

Con la aparición de los primeros síntomas catarrales en niños con asma, la preocupación de los padres se hace presente y preguntan al especialista qué pueden hacer. El consejo médico es reanudar el tratamiento o actualizarlo en función de la situación del menor. “El modo de minimizar el riesgo es, en principio, no haber suprimido el tratamiento que el médico les mandó y que se suspendió en verano”, explica el Dr. Nieto.

Menos visitas al hospital

La consecuencia es que un tratamiento adecuado podría disminuir los días con asma así como el uso de recursos sanitarios. En Norteamérica, en un ensayo clínico, se añadió aleatoriamente montelukast y placebo una vez al día al tratamiento habitual frente al asma que seguían 194 niños, de 2 a 14 años, durante seis semanas, del 1 de septiembre al 15 de octubre, época de alto riesgo de exacerbaciones asmáticas2. El beneficio fue sustancial para los menores: los tratados con montelukast experimentaron una disminución del 53% de los días con empeoramiento de los síntomas asmáticos en comparación con placebo y una reducción del 78% de las visitas no programadas al médico a causa del asma.

Por tanto, la administración de montelukast podría tanto reducir sustancialmente la morbilidad de la enfermedad como el consumo de servicios sanitarios durante este periodo2. O, en palabras de la Dra. García, “montelukast ha demostrado ser eficaz en la reducción de las exacerbaciones asmáticas asociadas a virus en los niños”.