Más de un 22 por ciento de españoles mayores de 20 años padecen alguna enfermedad reumática. Los expertos consideran que con la reciente aprobación, en el último Consejo Interterritorial del pasado jueves, de la Estrategia Nacional de Enfermedades Reumáticas y Musculoesqueléticas, se espera «mejorar la asistencia y calidad de vida de los más de 10 millones de afectados
Madrid, 24 diciembre 2012 (medicosypacientes.com)
Más de un 22 por ciento de españoles mayores de 20 años padecen alguna enfermedad reumática, cifra que se prevé que siga aumentando «debido al incremento de la esperanza de vida». Los expertos consideran que con la reciente aprobación, en el último Consejo Interterritorial del pasado jueves, de la Estrategia Nacional de Enfermedades Reumáticas y Musculoesqueléticas, se espera «mejorar la asistencia y calidad de vida de los más de 10 millones de afectados por estas dolencias en España» según ha asegurado la coordinadora del Comité Técnico, la doctora Rosario García de Vicuña.
Esta estrategia transversal, no centrada en patologías concretas, tiene el objetivo de «mejorar la calidad de las intervenciones y los resultados en relación con las enfermedades reumáticas y musculoesqueléticas». Para ello, según García de Vicuña, expone que se ha establecido un conjunto consensuado de recomendaciones y objetivos «medibles y realistas», de acuerdo a los recursos disponibles y en el ámbito de competencias de las comunidades autónomas.
Las líneas a seguir se centran «en fomentar la equidad, promover la autonomía del paciente, garantizar la detección y acceso precoz y la atención integrada, mejorar la gestión de la información sanitaria e impulsar la formación e investigación». En pro de esta causa, cada región «tendrá que implantar programas para cumplir los indicadores asociados a varios objetivos y recomendaciones», asume.
En la misma línea se muestra el vicepresidente de la Sociedad Española de Reumatología (SER), el doctor Manuel Castaño, que añade que hay «un elevado interés» por parte de las autoridades sanitarias en estas patologías debido «a su alta prevalencia y al enorme impacto social y económico que generan».
El especialista indica que las enfermedades reumáticas y musculoesqueléticas «provocan la pérdida de jornadas laborales y elevados recursos en bajas». Por ello, considera que el mayor beneficio es para los pacientes, ya que se hace hincapié «en evitar el desarrollo extremo de algunas patologías e incluso frenando su evolución en estadíos en los que los pacientes pueden mantener una vida normal».
En cuanto a las actividades que se van a realizar, los expertos recomiendan «desarrollar actividades de promoción de la salud, con especial énfasis en la higiene postural y ergonomía; promover un estilo de vida saludable, realizar campañas de información para empresarios y trabajadores, y crear programas específicos de prevención de lesiones».
Además, apuestan por «capacitar» al personal de enfermería, fisioterapia y otros agentes para el desarrollo de actividades de educación para la salud y autocuidado. «La gestión de la información sanitaria servirá para promover la consolidación de la historia clínica digital compartida e interoperable, y reforzar la existencia de herramientas de apoyo a la decisión clínica en formato electrónico», mantiene García Vicuña.
Por último, desde la SER se recuerdan datos de la Organización Mundial de la Salud que anuncian que las enfermedades reumáticas en su conjunto suponen la primera causa de discapacidad física en el mundo occidental. Entre ellas, las más invalidantes son «la artritis reumatoide, la artrosis de rodilla, la lumbalgia y la fibromialgia», concluyen los expertos.



