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Sábado, 28 Enero 2023

La salud interesa al 80 por ciento de los internautas

05/01/2011

Ocho de cada 10 internautas usan la red para buscar informaciones relacionadas con la salud, las enfermedades y los tratamientos. Sin embargo sólo uno de cada tres comprueba de dónde proceden los consejos que encuentra para contrastar su veracidad

Madrid, 7 de enero 2011 (E.P.)

Un equipo de la London School of Economics (LSE, en sus siglas en inglés) asegura que hasta el 81 por ciento de los ciudadanos que tienen acceso a Internet usan la red para buscar consejos saludables u obtener información acerca de diferentes enfermedades o tratamientos.

Así se desprende de los resultados del estudio 'Bupa Health Pulse', en el que participaron más de 12.000 ciudadanos de Australia, Brasil, Reino Unido, China, Francia, Alemania, India, Italia, México, Rusia, España y Estados Unidos.

Los resultados de dicha encuesta muestran que los ciudadanos de Rusia son los que más buscan datos sobre salud en Internet, seguidos de los chinos, los indios, los mexicanos y los brasileños. Por contra, los franceses son los que menos recurren a la web para este tipo de información.

Del mismo modo, los autores de dicha iniciativa también han observado que el 68 por ciento de quienes tienen Internet lo han usado para buscar información sobre medicamentos, y casi un 40 por ciento busca testimonios de otros pacientes.

Según explica David McDaid, uno de los impulsores del estudio, "las nuevas tecnologías están ayudando a la gente a conocer más su salud y tomar decisiones mejor informados".

De hecho, aseguran que el uso de Internet para estas consultas irá aumentando progresivamente a medida que acaben las fiestas navideñas y comiencen los propósitos de Año Nuevo, al tiempo que también jugarán un papel importante en este auge un uso creciente de los 'smartphones', teléfonos móviles desde los que se puede acceder a la red.

Sólo uno de cada tres contrasta la información

Sin embargo, señala McDaid, los usuarios "deben asegurarse de que la información que encuentran les ayuda a estar mejor, no peor", algo no habitual, ya que sólo uno de cada tres comprueba de dónde proceden los consejos que encuentra para contrastar su veracidad.

"Confiar en información no fiable puede llevar fácilmente a algunas personas a asumir riesgos, con pruebas y tratamientos no adecuados, perdiendo dinero y generándoles una preocupación innecesaria", añade Annabel Bentley, directora médica del estudio.

Por ello, según añade, "deben hacer comprobaciones 'on line' y restar importancia a los síntomas graves hasta no contar con el consejo del médico".