La Organización Médica Colegial (OMC) ha reiterado su apoyo a los médicos inspectores del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), que cumplen un año de huelga en defensa de su autonomía profesional y de unas condiciones que permitan realizar las valoraciones de incapacidad laboral con rigor, objetividad e independencia.
La corporación, cuya Asamblea General ya respaldó al colectivo en abril de 2026, vuelve a mostrar su preocupación por la insuficiencia de recursos, la sobrecarga de trabajo y determinadas medidas organizativas que pueden afectar tanto a la calidad de las valoraciones como a las garantías de la ciudadanía.
En este sentido, la OMC recuerda que la valoración de la incapacidad laboral constituye un acto médico y, como tal, debe estar sujeta a los conocimientos científicos y técnicos de la medicina y a los principios deontológicos. Por ello, defiende que los médicos inspectores puedan adoptar sus decisiones sin presiones ni condicionamientos derivados de objetivos de gestión, productividad o resolución de expedientes.
Para la corporación, la eficiencia administrativa no puede anteponerse a la independencia del juicio médico ni determinar el resultado de las valoraciones. Tal y como recogió el informe elaborado por su Asesoría Jurídica en abril de 2026, deben respetarse el tiempo necesario para cada evaluación, el criterio profesional sobre la necesidad de realizar un reconocimiento presencial y las actuaciones complementarias que requiera cada caso.
La OMC incide, además, en que esta cuestión trasciende las reivindicaciones laborales del colectivo, ya que preservar la independencia de los médicos inspectores contribuye a garantizar decisiones objetivas, equitativas y con seguridad jurídica sobre prestaciones de especial relevancia para los ciudadanos.
Promover el diálogo
Ante la prolongación del conflicto, la corporación insta a la Administración de la Seguridad Social a escuchar las reivindicaciones de los profesionales y promover un diálogo efectivo que permita avanzar en tres ámbitos.
En primer lugar, reclama garantizar la autonomía del criterio médico, de manera que cada profesional pueda determinar el tiempo necesario para la valoración, la conveniencia de un reconocimiento presencial y las actuaciones complementarias que precise cada caso.
Asimismo, pide revisar las instrucciones y los indicadores de actividad, contando con la participación de los profesionales e incorporando criterios relacionados con la calidad de las valoraciones y la protección de las garantías de la ciudadanía.
Además, considera necesario abordar la insuficiencia de efectivos y mejorar las condiciones de ejercicio profesional, favoreciendo la incorporación y permanencia de médicos inspectores en las unidades médicas del INSS y garantizando unas cargas de trabajo compatibles con sus responsabilidades.



