La Organización Médica Colegial (OMC) ha celebrado la jornada “Medicina del Deporte: presente y futuro de la especialidad”, en la que expertos y representantes institucionales han abordado los principales retos de esta disciplina, desde la recuperación de su formación especializada hasta la incorporación sistemática de la prescripción de ejercicio físico en la práctica médica.
Durante la apertura, la vicepresidenta primera de la OMC, Rosa Arroyo, explicó que la creación del grupo de trabajo de Salud y Deporte responde al creciente peso que están adquiriendo la actividad física y el deporte en la sociedad y, especialmente, a su potencial en colectivos como las personas mayores, los pacientes con enfermedades crónicas o la población infantil. “El ejercicio es una herramienta terapéutica de primer orden”, señaló Arroyo, quien incidió en que todavía no forma parte de manera sistemática de la actuación médica. En este sentido, defendió que el ejercicio debe “prescribirse, dosificarse y seguirse con criterio médico”, siempre en colaboración con los demás profesionales implicados.
Asimismo, subrayó la necesidad de que la especialidad de Medicina de la Educación Física y del Deporte cuente con “un nuevo sistema de formación y una presencia real en nuestro sistema sanitario”.

Recuperar la formación especializada
Uno de los principales asuntos de la jornada fue precisamente el futuro de la especialidad y la recuperación de su formación por el sistema de residencia.
Desde el Ministerio de Sanidad se explicó que no se trata de crear una nueva especialidad, puesto que esta ya existe, sino de actualizar su ordenación y adaptarla al actual marco normativo nacional y europeo.
La subdirectora general de Formación y Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, Tania Marcos, señaló que el proceso continúa su tramitación ordinaria y que la propuesta ya ha pasado por la Comisión Técnica Delegada de la Comisión de Recursos Humanos, a la espera de avanzar al pleno con las comunidades autónomas.

Marcos destacó el trabajo desarrollado conjuntamente con las comunidades autónomas y el Consejo Superior de Deportes para abordar un proceso que requiere coordinar las estructuras sanitarias y deportivas. También señaló que una eventual implantación de plazas de formación especializada exigirá acreditar las correspondientes unidades docentes, centros y tutores.
Durante el debate se puso de manifiesto, además, que ya existen comunidades autónomas dispuestas a participar en la formación de residentes, aunque el despliegue tendría que realizarse de forma progresiva y de acuerdo con las estructuras disponibles.
La prescripción de ejercicio físico, en el centro
El coordinador del grupo de trabajo de Salud y Deporte de la OMC, José Pallás, expuso las líneas desarrolladas desde su constitución y los próximos pasos previstos. Entre las prioridades situó la consolidación de la especialidad, el impulso de la formación continuada y el desarrollo de la prescripción de ejercicio físico por parte de los médicos. En este sentido, señaló la necesidad de avanzar para que esta prescripción pueda registrarse también en las historias clínicas electrónicas y subrayó la importancia de trabajar conjuntamente con otros profesionales vinculados a la actividad física.

Durante el encuentro se recordó especialmente el papel que puede desempeñar el ejercicio físico en patologías cardiovasculares y respiratorias, en la obesidad infantil, en los pacientes oncológicos y en el ámbito de la salud mental.
El presidente del Colegio de Médicos de Jaén puso el foco en la necesidad de pasar de una recomendación genérica de actividad física a una auténtica prescripción de ejercicio físico, adaptada a las características y patologías del paciente y formando parte del abordaje terapéutico junto con otras intervenciones.
Infancia, ejercicio y obesidad
Por su parte, el presidente del Colegio de Médicos de Málaga y pediatra, Pedro Navarro, destacó la importancia del ejercicio físico desde las primeras etapas de la vida, aunque advirtió de la necesidad de adecuarlo a la edad y al desarrollo del niño. Navarro defendió una actividad física variada durante la infancia y alertó frente a entrenamientos excesivamente especializados o intensos a edades tempranas. Además, relacionó el sedentarismo, el uso de pantallas y la obesidad infantil como algunos de los desafíos sobre los que es necesario actuar para favorecer hábitos saludables desde edades tempranas.
En este contexto, puso en valor la figura del especialista en Medicina del Deporte para trabajar de forma coordinada con pediatras, docentes y profesionales de la actividad física.
Una especialidad reconocida en Europa
La dimensión europea de la Medicina del Deporte fue abordada por Pedro Manonelles, representante de la OMC en la Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS) y miembro del grupo de trabajo. Durante su intervención recordó que la Medicina del Deporte cuenta con reconocimiento europeo y dispone de una sección propia dentro de la UEMS, desde la que se trabaja en aspectos como el programa formativo, las certificaciones, la formación de especialistas y los estándares de la práctica profesional. Leyes subrayó también los trabajos desarrollados para elaborar el Libro Blanco de la Medicina del Deporte y recordó la necesidad de que España vuelva a contar con un sistema de formación especializada plenamente integrado.
Alianzas y formación, próximos pasos
Entre las próximas líneas de actuación, el grupo de trabajo de la OMC plantea desarrollar proyectos de formación continuada, impulsar iniciativas desde los colegios de médicos y fortalecer las alianzas con las sociedades científicas, las administraciones y las organizaciones vinculadas al deporte.

Por su parte, Pilar Martín, directora de la escuela de M. de la Educación Física y del Deporte de la UCM, puso en valor el papel de la Medicina del Deporte como una especialidad que va mucho más allá de la atención al deportista de competición y que abarca también la prevención, la promoción de la salud y el uso del ejercicio físico como herramienta terapéutica. Destacó la importancia de los reconocimientos médico-deportivos para detectar patologías, valorar la capacidad física, orientar el entrenamiento y realizar una prescripción individualizada y segura del ejercicio, además del papel de estos profesionales en ámbitos como el dopaje, la suplementación deportiva y la investigación. Asimismo, advirtió de la falta de relevo generacional y de los problemas derivados de una formación no suficientemente práctica, y defendió la necesidad de recuperar y reforzar una formación especializada, armonizada con Europa, que permita responder al creciente peso del ejercicio físico en la prevención y el tratamiento de enfermedades.
Asimismo, alertó de la suplementación como la queratina. «La mayoría de los problemas de la suplementación es que la gente ni quiere cocinar ni sabe» un riesgo que se ha visto en los menores a los que se ha visto cómo les afecta, por ejemplo, en el riñón.
El envejecimiento de la población, el aumento de la obesidad y la elevada inactividad física plantean un importante reto para la salud y los sistemas sanitarios. Según destacó Manel González, sección del Colegio de Tarragona, apuntó que la falta de ejercicio no solo se relaciona con el exceso de peso, sino también con una peor capacidad funcional y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas, musculoesqueléticas, respiratorias y problemas de salud mental. Frente a ello, la actividad y el ejercicio físico aportan importantes beneficios para la prevención y el abordaje de numerosas patologías crónicas, por lo que resulta fundamental que los profesionales sanitarios sepan evaluar la condición física de sus pacientes e incorporen la prescripción de ejercicio como una herramienta más de prevención y tratamiento.



