Enuresis
Se conoce como enuresis la emisión involuntaria de orina durante la noche, a una edad en que se espera que haya continencia, que suele ser entre los 5 y los 6 años de edad, y siempre que la frecuencia sea superior a 2 episodios al mes. La frecuencia de este cuadro es aproximadamente un 7 % en varones y un 3 % en mujeres, aunque a veces este síntoma se infravalora por parte de la familia y en muchos casos no se diagnostican
Madrid, 21 de mayo de 2012 (medicosypacientes.com)
Es la emisión involuntaria de orina durante la noche, a una edad en que se espera que haya continencia, que suele ser entre los 5 y los 6 años de edad, y siempre que la frecuencia sea superior a 2 episodios al mes. Si esta emisión involuntaria se produce tanto de día como de noche, se denomina “incontinencia urinaria”, según la definición de la International Children´s Continent Society (ICCS).
La Enuresis se denomina primaria si nunca hubo control del esfínter vesical, y secundaria si aparece después de 6 meses de haber tenido continencia.
La frecuencia de este cuadro es aproximadamente un 7 % en varones y un 3 % en mujeres, aunque a veces este síntoma se infravalora por parte de la familia y en muchos casos no se diagnostican. Se acepta que menos de 1/3 de las familias de los niños enuréticos piden ayuda al pediatra.
Para etiquetar a un niño de enurético han de descartarse otras enfermedades que pueden dar lugar a este síntoma, como pueden ser diabetes, infecciones urinarias e incluso la ingestión excesiva de líquidos (potomanía). Solo la exclusión correcta de los casos que no solo presentan este síntoma, permitirá identificar los casos genuinos de Enuresis o Enuresis monosintomática, evitando tratamientos innecesarios e inadecuados
Hay factores que predisponen a la enuresis, tales como el retraso en el desarrollo del músculo de la vejiga, retraso en la adquisición de hábitos higiénicos, problemas psicosociales (nuevo hermanito, inicio de la escolarización) e incluso factores genéticos.
Es un problema que suele evolucionar favorablemente con el paso del tiempo, de forma que a los 18 años, solo se da en un 18 % de varones y es inexistente en el seño femenino.
Su tratamiento está sometido a controversia, de forma que hay quienes piensan que no debe hacerse nada siempre que no origine problemas de autoestima; o quienes son partidarios de poner en práctica técnicas de entrenamiento en la retención, autolimpieza, refuerzo social e incluso tratamiento farmacológico. De cualquier forma es importante que tanto el paciente como su familia deseen solucionar el problema.
Actualmente, el tratamiento mas aceptado se centra en la reducción de la producción de orina durante la noche (que se consigue con la Desmopresina), unido a la restricción de la ingesta de líquidos; así como en el incremento de la capacidad vesical mediante el uso de alarmas, rehabilitación vesical y otros fármacos a este fin (anticolinérgicos).
El tratamiento ha de ser individualizado, ya que a veces puede resultar eficaz y estar en primera línea, una intervención sobre el comportamiento del niño mediante algún tipo de refuerzo positivo, evitando así dependencias de alarmas o fármacos.
El único resultado aceptable tras el tratamiento es conseguir la sequedad completa. Y el criterio de curación es conseguir durante 6 meses mas del 90% de noches secas, salvo en niños mayores, en que ese porcentaje debe alcanzar el 100%.
Dr. Jaime Aparicio Santos,
Pediatra