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El sector sanitario apuesta por un modelo de interoperabilidad global de información

El sector sanitario apuesta por un modelo de interoperabilidad global de información que sea efectivo tanto a nivel español como europeo, según se  puso de manifiesto en la Jornada «Los retos de la Sanidad Digital: hacia la interoperabilidad en el sistema», organizada por el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad IDIS. La OMC estuvo representada por su secretario general, el doctor Serafín Romero

Madrid, 5 de febrero 2014 (medicosypacientes.com)

El sector sanitario apuesta por un modelo de interoperabilidad global de la información sanitaria que sea efectivo tanto a nivel español como europeo, según se  puso de manifiesto en la Jornada «Los retos de la Sanidad Digital: hacia la interoperabilidad en el sistema», organizado, ayer en Madrid, por el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), y que contó con la aportación de representantes de distintos ámbitos del sector sanitario.

La Organización Médica Colegial estuvo representada por su secretario general, el doctor Serafín Romero, que participó en una de las mesas redondas de la jornada, bajo el título «Cómo hacer real la interoperabilidad en el conjunto del sistema sanitario: problemas y decisiones estratégicas».

El doctor Romero incidió en cómo el análisis y debate sobre esta cuestión se ha ido alargando a lo largo del tiempo sin que se haya logrado avanzar en el mismo. A esta ralentización han contribuido, desde su punto de vista, diversos factores entre ellos la fragmentación del SNS en 17 sistemas autonómicos diferentes, así como la ausencia de medidas estructurales sustituidas, en muchos casos por otras de carácter coyuntural. Ello da lugar, como lamentó a estar todavía «muy lejos de ser interoperables, y a estar inmersos en un ecosistema altamente distribuido, que afecta tanto a las aplicaciones de gestión como a los servicios».

Las consecuencias que se derivan de estos resultados configuran la situación actual, que se traduce, según el doctor Romero, en una incompatibilidad entre sistemas de información sanitaria no ya sólo autonómicos sino, incluso, a nivel provincial, así como entre los niveles asistenciales, y más aún entre lo público y lo privado.

Como subrayó, al respecto «habría que aprovechar el momento para sacar los máximos beneficios posibles, entre ellos, el ahorro de costes al reducirse las duplicidades en pruebas y procedimientos; reducción de tiempos muertos y de espera; mejora de la continuidad de cuidados a los pacientes; reducción de barreras entre organizaciones en la asistencia sanitaria integral a los pacientes; racionalización del acceso a la información; mejora de la calidad asistencial».

La interoperabilidad, desde su punto de vista, «debería estar más orientada a los servicios y marcar estándares abiertos de obligado cumplimiento, y disponer de un único identificativo del paciente para todo el Estado y que tuviera validez en el ámbito europeo».

Respecto a la historia clínica informatizada, el secretario de la OMC insistió en la necesidad de clarificar los datos mínimos a compartir, así como de garantizar una serie de aspectos como seguridad, accesibilidad, disponibilidad y custodia de la misma. Además, habría que tener en cuenta los roles de acceso a la misma por parte de los pacientes, profesionales, gestores, centros sanitarios y aseguradoras públicas y privadas. En este sentido, se refirió a las fórmulas para poder ofrecerlas: para los pacientes, buscando la identificación única que puede compartir con una identificación secundaria del proveedor del servicio; los profesionales sanitarios, a través de sus corporaciones profesionales como autoridades competentes; los gestores, por el contratador; los centros de asistencia sanitaria, mediante los registros de centros autorizados, y las aseguradoras, la identificación secundaria de cobertura de atención.

En otro momento de su intervención, instó a que se complete la normativa existente sobre esta materia con el fin de obtener un marco legal estable que aporte seguridad al paciente, a los profesionales y al resto de actores que configuran el sistema.

Se refirió, en otro orden de cosas, a la necesidad de todos los médicos de que los farmacéuticos puedan poner a disposición de los médicos asistenciales todo aquello que se dispensa en el ámbito de la farmacia, porque con ello se mejora la seguridad del paciente, y se disminuyen efectos secundarios. Todo ello debe quedar registrado en la historia clínica y aseguró que se está trabajando conjuntamente en ello.

Respecto al modelo de e-Salud, desde su punto de vista, éste debe ser «proporcionado y controlado por la Administración sanitaria, tanto a nivel público como privado». Incidió en que las prestaciones públicas de servicios de e-Salud no deben encontrarse incomunicadas con las restantes modalidades de atención sanitaria. Añadió sobre la e-salud que, «sus prestaciones y contenido, los estándares abiertos y las reglas de coordinación correspondientes deben establecerse entre los agentes intervinientes, con un elevado nivel de Calidad, Seguridad y Confianza».

Como conclusión, destacó el interés de la OMC en participar en la construcción de todos estos flujos, así como en el establecimiento de los datos mínimos que hay que contemplar con respecto a la historia clínica. «Nuestra Organización tiene interés en participar, además, en la formación e información necesaria para los médicos y en aportar la máxima calidad a los datos de los profesionales».

«En calidad de autoridad competente,-prosiguió- nuestra organización no puede renunciar a la regulación de la profesión ni a la certificación de idoneidad y habilitación para el ejercicio profesional, necesarios para la certificación digital del profesional, imprescindible en todo este ámbito que hoy estamos abordando». Como propuesta de la OMC, indicó, finalmente, llegar a un consenso conceptual de lo que se quiere alcanzar y en base a ello definir el cómo».

Estrategia sobre e-salud

A la intervención del secretario general de la OMC se sumó la del vicepresidente del Consejo Asesor del Ministerio de Sanidad, Julio Sánchez Fierro, quien abogó, coincidiendo con el resto de participantes, por una estrategia sobre e-salud para poder avanzar en este terreno, «y de la que el paciente tiene que ser el centro, indiscutiblemente».

Para conseguir esta estrategia, según señaló, «es imprescindible lograr la interoperabilidad de los flujos de información por parte de las CC.AA. y también de todos los agentes del sistema», para lo cual, desde su punto de vista se requiere «datos fiables y el marco jurídico adecuado».

Sánchez Fierro se refirió, asimismo, a la innovación como requisito imprescindible, aunque reconoció un cierto retraso por parte de nuestro país, en este sentido, como así lo recoge un informe de la Unión Europea de 2013 en el que se reflejan desigualdades en la implantación de avances innovadores, y se establecía una clasificación por países en la que España «no estaba en una posición idónea» (17 sobre 28), ante lo cual insistió en la necesidad de mejorar posiciones».

Por parte del IDIS, su director general, Manuel Vilches, destacó la importancia de que las nuevas tecnologías se vayan incorporando en el ámbito sanitario, tanto en el diagnóstico como en el tratamiento y en el seguimiento de los pacientes, algo en lo que «la sanidad privada ha sido pionera». Un ejemplo de ello es que el 50 por ciento de los equipamientos de alta tecnología sanitaria se encuentran en este sector.

En representación del Consejo General de Farmacia acudió su directora técnica, Carmen Recio, quien se centró, entre otros aspectos en la importancia del historial farmacoterapéutico del paciente, en el que deben quedar registrados todos los medicamentos que está utilizando el enfermo tanto los de prescripción como los de venta libre.

Recio enumeró una serie de ventajas que puede aportar dicho historial como mejorar el uso responsable de los medicamentos; favorecer el seguimiento farmacoterapéutico y detectar problemas relacionados con los medicamentos; y facilitar el trabajo conjunto y cooperativo, cada uno en el marco de sus competencias, compartiendo información necesaria de los pacientes. Recio también se refirió a la optimización de los resultados de la farmacoterapia, teniendo en cuenta la complejidad de las opciones terapéuticas existentes para cada enfermedad, además de ofrecer garantías de seguridad del paciente y un mayor control y efectividad en ahorro económico en la prestación farmacéutica pública y privada.

La representante de los farmacéuticos concluyó animando a seguir trabajando para que las nuevas tecnologías acerquen, cada vez más, la asistencia sanitaria y farmacéutica al entorno más próximo del paciente, con criterios sanitarios y de calidad.

Por parte de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN) participó su director en Cataluña, Carlos Sisternas, quien animó a invertir más en tecnologías tanto en lo público o en lo privado. Al igual que sus compañeros de mesa, destacó la importancia de la interoperabilidad de los sistemas de información sanitaria, en base a una serie de beneficios entre los que destacó: la fácil y rápida accesibilidad a la información; la mejora del diagnóstico y calidad del tratamiento; y la libre movilidad del paciente en el marco del sistema sanitario.

En cuanto a los obstáculos percibidos destacó la fragmentación de los sistemas de salud, la dificultad para definir los datos a compartir.

Remarcó, finalmente, la necesidad de un compromiso conjunto de todos los agentes del sector para avanzar en este ámbito.

Implantación receta electrónica

El Ministerio de Sanidad estuvo representado en esta Jornada del IDIS sobre Sanidad digital por el director general de Cartera Básica de Servicios del SNS, Agustín Rivero, quien destacó la importancia que se le concede desde el Ministerio de Sanidad a la implantación tanto de la historia clínica informatizada como de la receta electrónica. Sobre ésta última ofreció los datos más recientes de su implantación, de fecha 4 de febrero, según los cuales el 86,23 por ciento de los centros de salud; 50 por ciento en consultorios; 78 por ciento en las oficinas de farmacia; y un 66 por ciento en los hospitales.

Destacó al respecto que hay Comunidades Autónomas que han culminado el proceso de implantación de la receta electrónica en su territorio: Galicia, Baleares, Andalucía, Cataluña y Extremadura. Rivero ha señalado, al respecto, que desde el Ministerio se espera que la implantación definitiva se consiga a finales de este año, en la mayoría de las CC.AA.

El representante de la Administración señaló que los próximos pasos a dar irán encaminados a la consecución de la interoperabilidad de la historia clínica tanto en el ámbito público como privado, «todo en beneficio del paciente». En este sentido, se refirió a la futura Ley de Mutuas, en la que se incluirá a petición del Ministerio de Sanidad, que los profesionales que trabajan para aseguradoras puedan tener acceso a las historias clínicas y puedan enviar su información para evitar duplicidades en los procedimientos. Asimismo, aseguró que los hospitales privados también entrarían a formar parte de este circuito en un futuro no muy lejano.

 

 

 

 

 

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