El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Tomás Cobo, ha defendido la profesionalidad de los médicos en el proceso de baja médica de los trabajadores.
En declaraciones a distintos medios de comunicación, el presidente de la OMC ha insistido en la necesidad de diferenciar con claridad entre el absentismo y la baja laboral.
Cobo recordó que el absentismo hace referencia a la ausencia de una persona de su puesto de trabajo por distintas causas, mientras que la baja laboral responde a una situación clínica acreditada mediante el correspondiente informe médico, y está vinculada a una patología concreta.
“Los médicos actuamos con criterios científicos, éticos y legales, y convertir un problema complejo en un debate sobre presunto fraude generalizado no hace justicia ni a los facultativos ni a los pacientes”
Respecto a las dudas planteadas sobre la supuesta concesión indiscriminada de bajas laborales, el presidente de la OMC recordó que la incapacidad temporal es «un acto médico reglado» que implica la evaluación clínica del paciente, la emisión de un diagnóstico y la valoración de las limitaciones funcionales derivadas de la enfermedad. Además, destacó que estos procesos están sometidos a mecanismos de control, seguimiento e inspección.
«Como en cualquier ámbito pueden existir situaciones excepcionales, pero no representan el funcionamiento habitual del sistema”. Asimismo, recordó que cualquier facultativo que emita una baja sin justificación médica estaría incurriendo en un fraude de ley y vulnerando el Código de Deontología Médica, una conducta que debe perseguirse, aunque recalcó que su incidencia es mínima.
El presidente de la corporación también se refirió al incremento de las bajas de larga duración y apuntó a las posibles demoras del Sistema Nacional de Salud como uno de los factores que pueden contribuir a prolongarlas. Por eso, mejorar la capacidad de respuesta del Sistema Nacional de Salud no solo beneficia a los pacientes, sino que también contribuye a reducir la duración de las bajas laborales cuando clínicamente es posible.
Finalmente, recordó en el proceso de bajas laborales, la responsabilidad de los médicos es velar por la salud de las personas, «si una persona acude a su puesto de trabajo sin estar recuperada, existe un riesgo claro para su propia salud, para la de sus compañeros y para la empresa«, señaló.
En este contexto, defendió la necesidad de mantener un sistema de incapacidad temporal «riguroso, justo y sostenible», que garantice la protección de quienes realmente necesitan una baja médica y preserve al mismo tiempo el interés general de la sociedad.



