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Dr. Bátiz: “El acoso laboral en el ámbito sanitario es un problema latente debido al desconocimiento y al miedo”

El Dr. Jacinto Bátiz, secretario de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial de España (OMC), moderará una mesa dedicada a las lagunas deontológicas de la actualidad, en el marco del VI Congreso de Deontología Médica, que se celebra del 4 al 6 de abril en Badajoz. En esta sesión se analizará el acoso laboral en los centros sanitarios, “un problema latente debido al desconocimiento y al miedo”, según explica el Dr. Bátiz en esta entrevista concedida a ‘Médicos y Pacientes’

¿Qué supone para la profesión médica el Congreso de Deontología Médica?

Para comprender lo que supone un Congreso de Deontología Médica para la profesión Médica me voy a remontar a una historia de algo más de 18 años, cuando el Colegio de Médicos de Navarra organizó sus primeras reuniones con otros colegios limítrofes para intercambiar asuntos deontológicos de interés de los respectivos colegios. A partir de entonces, el Colegio de Médicos de Bizkaia tomó el testigo de dichas reuniones, pero las transformó en Jornadas Nacionales de Deontología Médica. Desde entonces cada año se celebraron dichas Jornadas en distintos Colegios. De nuevo, el Colegio de Médicos de Bizkaia, transcurridos 10 años de la primera Jornada Nacional, consideró que estas reuniones habían cobrado tanta importancia entre los miembros de las Comisiones de Deontología y solicitó que las Jornadas se transformaran en Congreso. Así, el Colegio de Bizkaia organizó el I Congreso Nacional de Deontología Médica. Ahora se celebra el VI Congreso organizado por el Colegio de Médicos de Badajoz. Una historia, ya larga, de estos encuentros que la profesión médica los considera necesarios. Los médicos, que nos dedicamos en cada uno de nuestros Colegios a la Deontología Médica, esperamos cada año con ilusión la celebración del Congreso. Los propios Colegios disputan sus candidaturas para poderlo celebrar en su sede. 

La celebración de estos Congresos y la calidad de los mismos, así como la cantidad de asistentes demuestran, año tras año, la importancia que la Deontología tiene para la Profesión Médica. Tener un foro donde poder reflexionar juntos sobre temas delicados y fundamentales para que nuestra práctica médica llegue a la excelencia, es un verdadero privilegio. Además, es una ocasión para conocernos en un ambiente fraternal todos aquellos que estamos interesados por esta disciplina de la ética profesional. Habría que destacar también que cada año se acercan profesionales más jóvenes a estos Congreso por lo que habría que considerarlo como un indicador de su importancia.

Moderará una mesa dedicada a las lagunas deontológicas de la actualidad, en la que abordará el acoso laboral en centros sanitarios. ¿Cuál es la situación sobre este asunto?

El acoso laboral en sanidad hay que considerarlo un problema latente debido al desconocimiento y al miedo. Existen pocos datos acerca del acoso laboral en el sector sanitario español, a nivel de los médicos, pero la percepción es que existe en mayor o menor medida de forma generalizada. De acuerdo al IV Estudio sobre la situación laboral de los médicos en España, presentado por la Organización Médica Colegial (OMC), en el año 2016, un 43,5% de los médicos aseguraba haber sufrido algún tipo de acoso, discriminación o maltrato en su centro de trabajo.

El acoso que los médicos sufren en su actividad profesional por los enfermos tal vez comienza a tener más atención mediática, pero el acoso interno, entre los propios profesionales, aunque no reciba tanta atención mediática, también es muy alta, por el grado de competitividad por conseguir un puesto de trabajo, recursos e influencia, muy frecuente entre los propios colegas. 

Este acoso laboral se manifiesta a través de intentos de desprestigiar o controlar injustificadamente la actividad profesional, humillaciones públicas, abusando de acciones disciplinarias, emitiendo amenazas o realizando bromas vejatorias, incluso agresiones físicas o psicológicas o daños contra la propiedad, exclusión de los grupos de trabajo, de sus estructuras de liderazgo o de sus cauces de información y comunicación, con presiones exageradas sobre aumentos de productividad. Todas estas modalidades del acoso laboral pueden llevar a efectos indeseables en la salud y autoestima de los profesionales afectados, en su compromiso profesional y en la calidad o en los costes de la atención sanitaria, reduciendo la seguridad de los procesos asistenciales.

Hemos de evitar que este acoso laboral se generalice ya que supone una falta de respeto básico a los derechos humanos de cualquier trabajador, de cualquier profesional. Hay que evitar el silencio tolerante o cómplice del entorno en que ocurren; no podemos mirar para otro lado. Considero que los colegios de médicos y las distintas organizaciones médicas deben unificar esfuerzos para combatir este problema y poder transmitir a los médicos el mensaje de que no hay que soportar presiones injustificadas de nadie para poder encontrarse en buenas condiciones para realizar su actividad como médico. Intervenir cuando tienen conocimiento de este tipo de casos es una responsabilidad de las corporaciones profesionales.

Otro tema que merece ser abordado desde el punto de vista ético es el acceso a la historia clínica.

Siempre está presente este asunto en todos los encuentros de ética y deontología médica. Y como no podría ser de otra manera lo va estar en este Congreso de Badajoz. Consideramos que es conveniente recordar de nuevo lo que dice nuestro Código de Deontología Médica y otros documentos aprobados por la Asamblea de la OMC.

El artículo 19 de nuestro actual CDM aborda en sus 9 puntos algunas de las conductas que el médico ha de tener con respecto a la historia clínica, como es el deber de redactarla, conservarla y proteger su confidencialidad. 

En la Declaración sobre la Historia Clínica de la OMC que se aprobó en 2006 se afirma que un médico, por el solo hecho de serlo, no puede tener acceso a cualquier historia clínica si dicho acceso no está motivado y fundamentado en la asistencia al paciente.

En el Decálogo de la Historia Clínica elaborado por la Comisión Central de deontología en 2017 se dice que el paciente y las personas que él designe en su representación pueden acceder a la historia clínica y obtener copia íntegra de la misma (salvo la reserva de las anotaciones subjetivas) sin obstáculos y en un periodo de tiempo prudencial. Tras el fallecimiento se mantiene la protección; si un familiar solicita información, por ser relevante para su salud, sólo se facilitarán los datos estrictamente necesarios.

Por resumir se puede decir que el acceso a la Historia Clínica debe tener en cuenta estos dos límites: la garantía del derecho a la intimidad personal y familiar y la obligación de guardar secreto profesional sobre los datos conocidos

También se tratará la atención médica al final de la vida desde el punto de vista médico, político, religioso y jurídico. ¿Cuál es la postura de la profesión médica?

La profesión médica, sin duda, desea facilitar una atención de calidad, en esta situación clínica de incurabilidad y terminalidad, con su competencia técnica y con su acercamiento humano, para aliviar el sufrimiento de la persona que se encuentra en ese un momento difícil y único.

La buena práctica médica al final de la vida sería prestar unos cuidados paliativos de calidad. Cuidados que deben proporcionar una atención integral a las personas cuya enfermedad no responde a un tratamiento curativo y donde es primordial el control de síntomas, especialmente del dolor, así como el abordaje de los problemas psicológicos, sociales y espirituales. Unos cuidados que tienen un enfoque interdisciplinario e incluyen al paciente, la familia y su entorno, y que deben ser prestados en casa o en el hospital.

Los cuidados paliativos afirman la vida y consideran la muerte como un proceso normal; no aceleran ni retrasan la muerte. Tienen por objeto preservar la mejor calidad de vida posible hasta el final. Por eso la buena práctica médica supone la aplicación de medidas terapéuticas proporcionadas, evitando tanto la obstinación terapéutica como el abandono, el alargamiento innecesario o el acortamiento deliberado de la vida. Todo ello está reflejado en el capitulo VII del actual Código de Deontología Médica, titulado Atención Médica al final de la vida.

Una mesa analizará el papel del médico ante la violencia de género. ¿Cuál es la función del profesional ante este tipo de episodios?

Hay que tener en cuenta que en la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección integral contra la Violencia de Género, la violencia física, psicológica y sexual ejercida sobre las mujeres tiene la consideración de delito. En España, el personal sanitario tiene la obligación legal de poner en conocimiento de la autoridad judicial la posible existencia de un hecho delictivo.

La finalidad última de la intervención desde el sistema sanitario con las mujeres que viven en situaciones de violencia de genero es la restitución de la salud, así como la promoción de las condiciones para su recuperación integral y el desarrollo de una vida en un entorno sin violencia.  Por eso, el médico tiene un importante papel en este grave problema de salud pública y, sobre todo, en Atención Primaria.

No podemos poner excusas para actuar, aunque la realidad de la carga trabajo día a día en Atención Primaria sea un hándicap. Este frágil sector de la sociedad, como es el de las mujeres maltratadas o con posibilidad de sufrir maltrato, exige que los médicos de Atención Primaria, de Urgencias o de cualquier otra especialidad, junto a su deber ético, ayuden en la detección y en el diagnóstico en las fases iniciales de esta violencia de género. Pueden ser las únicas personas a las que la mujer pida ayuda y con frecuencia acude a las consultas por síntomas y signos como consecuencia de la violencia, por lo que tiene una oportunidad única y la responsabilidad de intervenir. Una pregunta como: «¿Qué tal van las cosas por casa?» puede servir para detectar un posible caso de violencia machista y ayudar a la mujer a salir de esa situación. Esta pregunta, formulada con delicadeza, puede dar una pista o ser la oportunidad para que cuente su situación y ayudaría a «romper el silencio», silencio que junto al sufrimiento suelen acompañar a la mujer maltratada.

También se abordará el papel del médico virtual. ¿Qué dice el código sobre esta nueva figura?

El Código de Deontología Médica actual, en su artículo 26.3, nos recuerda de que “El ejercicio clínico de la medicina mediante consultas exclusivamente por carta, teléfono, radio, prensa o Internet, es contrario a las normas deontológicas. La actuación correcta implica ineludiblemente el contacto personal y directo entre el médico y el paciente”.

A la vez, acepta que estos avances tecnológicos pueden ser utilizados como dice el artículo 26.4 admitiendo que “Es éticamente aceptable, en caso de una segunda opinión y de revisiones médicas, el uso de correo electrónico u otros medios de comunicación no presencial y de la telemedicina, siempre que sea clara la identificación mutua y se asegure la intimidad” y el artículo 26.5 “Los sistemas de orientación de pacientes, mediante consulta telefónica o telemedicina, son acordes a la deontología médica cuando se usan exclusivamente como una ayuda en la toma de decisiones”. Así mismo, recuerda también en el artículo 26.6 que “Las reglas de confidencialidad, seguridad y secreto se aplicarán a la telemedicina en la forma establecida en este Código”.

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