Lunes, 22 Julio 2019

III Congreso Cooperación Internacional OMC

Sonia Navas, Enfermeras para el Mundo: "La labor de los voluntarios y cooperantes no está plenamente reconocida en España"

Sonia Navas, voluntaria de Enfermeras para el Mundo (EPM), intervendrá en el III Congreso de Cooperación Internacional de la OMC, para hablar de la labor que realiza esta ONGD de la Organización Colegial de Enfermería. A su juicio, el colectivo enfermero en España tiene interés en participar en proyectos, ya sea "como cooperante profesional o voluntario"; sin embargo, "como ámbito para el desarrollo profesional considero que aún no está plenamente reconocido en nuestro país"

Madrid 18/02/2019 medicosypacientes.com/ S.Guardón
Sonia Navas, voluntaria de la ONGD Enfermeras para el Mundo
Navas ha sido voluntaria, cooperante, coordinadora y asistente técnico con la ONGD Médicos de Mundo, Enfermeras para el Mundo del Consejo General de Enfermería y el Centro Nacional de Medicina Tropical (CNMT-ISCIII).
 
Sobre el lema "El acceso a los medicamentos esenciales, un derecho de la humanidad" de este III Congreso de Cooperación Internacional de la Organización Médica Colegial (OMC), que tendrá lugar los días 21 y 22 de febrero en Santiago de Compostela, asegura, en esta entrevista, que estos medicamentos "deben ser el eje central de nuestras acciones en cooperación para el desarrollo".
 
Para ella, este encuentro, es fundamental para la visibilización "de nuestra labor, su reconocimiento como espacio profesional", tal y como asegura, "es necesario por lo tanto que instituciones y autoridades conozcan realmente nuestra labor, la valoren y la apoyen".
 
Acceso a toda la información y programa en http://congresocooperacionsantiago.com
 
-¿En qué consiste la ONGD Enfermeras para el Mundo? 
 
Es la ONG de la Organización Colegial de Enfermería. Fue creada en 1996 por iniciativa solidaria del Consejo General de Enfermería de España, como sección de la Fundación Salud y Sociedad (actualmente Fundación Iberoamericana de Ciencias Sociales y de la Salud). Así pues, cuenta con más de 20 años de experiencia.
 
-¿Cuáles son sus principales fines? 
 
Su misión principal es contribuir al desarrollo humano desde el mundo de la salud y fundamentalmente desde la enfermería, con una actitud de respeto a las culturas y valores específicos de cada comunidad. A partir de ahí se plantean como objetivos: colaborar a mejorar las condiciones de vida y las posibilidades de desarrollo de las poblaciones más desfavorecidas, a través de la implementación de acciones y proyectos de cooperación internacional; promover el voluntariado enfermero tanto en los ámbitos de la cooperación y la educación para el desarrollo como en el de la inclusión social; informar y concienciar a la sociedad española sobre las desigualdades y las graves consecuencias que conllevan para las personas y apoyar en la mejora de la situación de los sectores marginados de la sociedad española con el fin de lograr su adecuada integración.
 
-¿En qué proyectos está trabajando? ¿En qué países?
 
Los ámbitos de actividad de Enfermeras Para el Mundo son la cooperación internacional para el desarrollo, la sensibilización y educación para el desarrollo y la acción social. En cuanto a la cooperación internacional para el desarrollo, trabaja en América Latina (Bolivia, Ecuador, Perú y Guatemala), y en África (Marruecos, Senegal y Mauritania).
 
Los proyectos que está llevando a cabo actualmente tienen que ver, entre otros temas, con la mejora del acceso a la salud de poblaciones rurales, el refuerzo de infraestructuras sanitarias, la mejora de las competencias de los/las profesionales sanitarios y agentes populares de salud, la mejora del acceso al agua potable y saneamiento digno y prevención de las enfermedades ligadas al consumo de agua no potable o contaminada, la lucha contra la malnutrición, especialmente de niños y niñas, la implementación de acciones para reducir la violencia contra las mujeres y la prevención y lucha contra la trata de niñas y niños con fines de violencia sexual comercial. Todos los proyectos se llevan a cabo en coordinación y colaboración con las instituciones públicas nacionales y locales de los países en que se desarrolla, a fin de garantizar su continuidad y sostenibilidad.
 
-¿Con cuántos profesionales cuenta?
 
Enfermeras Para el Mundo tiene su sede central en Madrid, en la que cuenta con profesionales técnicos y administrativos, además de delegaciones en diferentes comunidades autónomas. También tiene delegaciones permanentes en Marruecos, Mauritania, Senegal y Bolivia, en las que dispone de personal expatriado y personal local. Sin olvidar el programa de voluntariado que moviliza a más de 30 profesionales de enfermería que viajan cada año a diferentes países, y al que participa en los programas de acción social en varias provincias españolas.
 
-¿Cómo ve, a su juicio, actualmente la cooperación y el voluntariado en enfermería?
 
El colectivo enfermero en España desde siempre ha demostrado mucha sensibilidad e interés en participar en proyectos de cooperación, ya sea como cooperante profesional o voluntario. Sin embargo, como ámbito para el desarrollo profesional considero que aún no está plenamente reconocido en nuestro país. Por otro lado, es preciso una mayor implicación y liderazgo de las enfermeras para reforzar su potencial para afrontar los retos de salud global presentes y futuros, donde cada vez más los cuidados, muy vinculados a nuestra profesión, tienen un protagonismo significativo. Estamos intentando cambiar esa perspectiva ya desde la universidad y confío en los próximos años ver avances en ello. 
 
-¿Cómo es la coordinación entre enfermeros y médicos y distintos profesionales en terreno? ¿Y con el personal local?
 
La mayoría de proyectos en los que he participado tienen un enfoque integral en el que el trabajo en equipo interdisciplinar es fundamental y muy enriquecedor. Los problemas a los que nos enfrentamos en terreno son complejos y frecuentemente necesitamos de los conocimientos y aportes de diferentes profesionales ya sean médicos, ingenieros/as, comunicadores, etc. para poder resolverlos y lograr una mejor eficacia de las actuaciones. Sin una buena coordinación entre todos es imposible. 
 
En los proyectos de EPM en general el personal expatriado se integra en el equipo local como una figura de coordinador y facilitador. Trabajar con personas de otras culturas y formas de hacer las cosas no siempre es un proceso fácil, pero es una oportunidad de intercambio y aprendizaje que a mi personalmente me aporta mucho a mi trabajo en un contexto internacional.  
 
-¿Cuál cree que son los principales retos a los que se enfrenta un profesional voluntario sanitario?
 
El contexto mundial actual es enormemente inestable, las crisis humanitarias son cada vez más complejas y las agresiones al personal humanitario lamentablemente más habituales. Esto es una de las cosas que quizás más preocupa en estos momentos y hace esencial que sea cual sea el lugar y tarea que vayamos a realizar debemos tratar de hacerlo con el máximo de garantías de seguridad. Además, en torno al voluntariado y un poco en la línea de lo anterior, pienso que existen muchas organizaciones que solicitan y promueven el voluntariado sanitario, pero no siempre todas ellas cuentan con la experiencia, rigor y los recursos para gestionarlo de forma adecuada, lo que puede generar discrepancias entre las expectativas y la realidad que se encuentran y también exponer a ciertos riesgos. En el caso de EPM, el Programa de Voluntariado Internacional incluye formación específica antes de viajar y protocolos de seguridad.
 
-Los médicos llevan años demandando una Ley de voluntariado que compute a efectos de empleo público el tiempo dedicado a proyectos humanitarios. ¿Se persigue lo mismo en el ámbito de enfermería?
 
Por supuesto. No sólo en experiencias de voluntariado, sino también tenemos muchos problemas para que el trabajo remunerado en cooperación internacional sea considerado como experiencia laboral por ejemplo en las bolsas de trabajo. Esto resulta un importante agravio y hace a veces difícil poder compatibilizar tu carrera profesional en España con la cooperación. Es necesario por lo tanto que instituciones y autoridades conozcan realmente nuestra labor, la valoren y la apoyen con este tipo de medidas, lo que sin duda animaría a mucha más gente a dedicarse a ello.
 
-¿En qué medida cree que es necesario formar a este colectivo que realiza proyectos en terreno?
 
Creo que la cooperación internacional y el voluntariado implica un alto grado de responsabilidad y no basta sólo con las ganas y la buena voluntad para hacerlo. Debemos estar convencidos de que nuestra contribución es provechosa y también ser conscientes de las repercusiones negativas que puede conllevar, porque a veces sin pretenderlo podemos perjudicar y mucho, a aquellas personas a las que supuestamente queremos ayudar. Por eso me parece indispensable contar con una formación previa para ir a terreno con unas competencias básicas en cooperación, en el caso del voluntariado y la especialización a través de master o expertos, si lo que queremos es dedicarnos a ello de manera profesional.   
 
-¿En qué medida cree que la celebración de Congresos de Cooperación como éste en el que participa sirve para dar a conocer la labor que muchos profesionales desarrollan en el ámbito humanitario?
 
Como hemos señalado, es fundamental la visibilización de nuestra labor, su reconocimiento como espacio profesional, del mismo modo que me parece también importante trasladar una imagen más amplia acerca de las funciones y el perfil del cooperante y del voluntariado sanitario. Promover Congresos como este son altamente recomendables porque sirven para todo ello, al tiempo que para juntarnos, compartir experiencias y aprender de los otros compañeros y compañeras.
 
-El lema de este Congreso es "El acceso a medicamentos esenciales, un derecho de la humanidad". ¿Qué espera de este Congreso?
 
El acceso a los medicamentos esenciales forma parte de un objetivo mucho más ambicioso que debe ser el eje central de nuestras acciones en cooperación para el desarrollo, pero también de cualquier profesional sanitario sea cual sea su ámbito de trabajo, como es el de garantizar el derecho a la salud a través del acceso a un sistema sanitario público, universal y gratuito en todos los países. Los medicamentos esenciales son un derecho, no un privilegio y debemos luchar por conseguir que así sea. Plantear estrategias para hacer efectiva esta idea es urgente e imprescindible, y eso es lo que espero de este Congreso.
 
-¿Cómo valoraría la labor que hacen organizaciones como la Fundación para la Cooperación Internacional de la OMC de apoyo al colectivo médico cooperante y voluntario y garantizar las condiciones de seguridad en la que desarrolla su proyecto?  ¿Existe algo parecido en enfermería?
 
Tal y como he explicado al inicio, en enfermería contamos precisamente con la ONGD Enfermeras Para el Mundo que forma parte de la Organización Colegial de Enfermería de España. En ambos casos es una forma de facilitar a los profesionales sanitarios espacios de voluntariado y colaboración nacionales e internacionales y canalizar el compromiso y la solidaridad que desde siempre han acompañado a las profesiones médica y enfermera para cumplir con el propósito de justicia social y el derecho a una mejor salud para todos.