Jueves, 19 Octubre 2017

Agresiones 2016

Pte. OMC pide a las Administraciones que afronten las agresiones a sanitarios con transparencia

Con motivo de la celebración del Día Nacional Contra las Agresiones 2016, el presidente de la OMC, Dr. Rodríguez Sendín, pidió a las Administraciones "que afronten las agresiones al personal sanitario con transparencia", tal como manifestó durante la presentación del informe del Observatorio de Agresiones de la OMC con los principales datos de 2015, en el que se registran un total de 361 de actos violentos contra médicos

Madrid 16/03/2016 medicosypacientes.com/S.P.
De izda. a dcha.: Dres. Romero, Rodríguez Sendín, Paul, Becerra y Garrote.
El presidente de la Organización Médica Colegial apeló a la intervención y colaboración de las Administraciones e instó a que afronten las agresiones contra profesionales sanitarios con transparencia. Demanda que lanzó con motivo de la celebración del Día Nacional contra las Agresiones en el ámbito Sanitario, celebrado ayer en la sede de la OMC, bajo el lema “Contra las Agresiones a Sanitarios, Tolerancia Cero”. 
 
Durante el acto, se presentó a los medios de comunicación el balance de agresiones correspondiente a 2015, año en el que se registró un total de 361 casos, según datos manejados por el Observatorio de Agresiones de la OMC, cuyos responsables advirtieron que esta cifra es “solo la punta del iceberg”, puesto que hay otras muchas agresiones de las que no se disponen datos, muchas veces al no ser compartidos por parte de las Administraciones.
 
En este sentido, el Dr. Rodríguez Sendín calificó de “lamentable que algunas CC.AA. consideren que ocultar la realidad y disimular este tipo de violencia contra los servicios públicos sea la mejor manera de avanzar”, cuando precisamente, como remarcó, “la única manera de no avanzar es tapando la realidad”.
 
Desde su punto de vista, “debería ser una obligación, por un lado, ética, y por otro, de responsabilidad, preservar y cuidar el sistema sanitario, poniendo encima de las mesas los datos sobre agresiones que han sido denunciadas por los sanitarios en sus estancias”.
 
En otro momento de su intervención incidió en que el 51,5 por ciento de las agresiones tienen su origen en una causa organizativa. “Precisamente, detrás de estas causas está – apuntó- la insatisfacción que genera los recortes que se han producido en estos años que constituyen, sin duda, un factor de riesgo de cara a las agresiones”, advirtiendo de que “el que después pone la cara a esta situación derivada de los recortes es, sobre todo, el profesional cuando está delante del paciente”.
 
Acabar con esta lacra de violencia requiere, en definitiva,  “cohesión y unidad, además de difusión y sensibilización a través de los medios de comunicación”, desde su punto de vista.
 
Entre las medidas que desde la corporación se están adoptando, el presidente de la OMC hizo referencia al Curso de Formación para “Prevención y abordaje de las Agresiones”, puesto en marcha por la Fundación para la Formación de la OMC (FFOMC)”, que, como recordó, “ya va por su tercera edición”. Con esta actividad formativa “se pretende ayudar a los médicos a manejar situaciones complicadas y difíciles que hay que saber manejar, a lo cual les enseñamos a través de este Curso”, explicó.
 
Por otra parte, invitó a las Juntas Directivas de todos los Colegios de Médicos a que adopten las medidas oportunas para poner freno a las agresiones, e insistió en la necesidad de que las Administraciones públicas colaboren con los profesionales sanitarios y sus corporaciones “para que, entre todos, tengamos un conocimiento real de cuál es la verdadera situación”.
 
En la rueda de prensa convocada para exponer los datos del informe 2015 sobre Agresiones, participaron junto al Dr. Rodríguez Sendín, el vicepresidente de OMC, Dr. Serafín Romero; el secretario general de la corporación, Dr. Juan Manuel Garrote; el coordinador del Observatorio de Agresiones de la OMC, Dr. José Alberto Becerra; y el médico de familia Fernando Paul que contó su testimonio.
 
El vicepresidente de la OMC fue el encargado de dar lectura al Manifiesto contra las Agresiones a Sanitarios 2016 que definió como un “Decálogo de solicitudes” y que reúne una decena de propuestas por parte del Observatorio de Agresiones de la OMC, con el objetivo de transmitirlas tanto al personal sanitario y a las Administraciones sanitarias, como a la sociedad en su conjunto.
 
De entre ellas cabe destacar que las Administraciones públicas expresen su claro compromiso para erradicar este problema. Otra de las propuestas pasa por que dichas Administraciones añadan a las campañas de violencia de género, otras acciones para concienciar a la sociedad de las agresiones a sanitarios y de que los servicios sanitarios son un bien público que hay que cuidar y utilizar de forma responsable. A lo que se han de sumar programas de formación en las competencias profesionales para afrontar situaciones difíciles.
 
Además, se pidió al  Ministerio de Sanidad que active el grupo de trabajo para luchar contra las agresiones y que lleve a la agenda política del Consejo Interterritorial este problema.
 
Por otra parte, se insta a las agresiones a sanitarios sean tratadas como violencia social, contemplando que el delito contra la autoridad en el ámbito público y en el ámbito privado tenga la misma consideración jurídica.
 
En este punto insistió el Dr. Romero, para quien “la forma de atender en el ámbito del ejercicio privado se va asimilando, cada vez más, a las del ámbito público, en todos los sentidos”. 
 
Y es que, a su juicio, se está produciendo un cambio en el modelo de ejercicio en la actividad privada. “El médico ha pasado de actuar de forma individual a convertirse en un empleado por cuenta ajena de alguna empresa sanitaria”. Desde su punto de vista, se está funcionarizando cada vez más la situación laboral del médico que trabaja en el ejercicio privado, “algo que cada vez preocupa más en el seno de nuestra corporación”.
 
De ahí que apuntó el reto de analizar si se registran más casos de violencia cuando la relación laboral del médico en el ámbito privado es por cuenta ajena o por cuenta propia”.
 
Otro de los retos, en esta ocasión, apuntados por el secretario general de la OMC, Dr. Juan Manuel Garrote, es el de conseguir agilizar las sentencias derivadas de estos actos de violencia contra profesionales. Puso como ejemplo, una reciente procedente de Córdoba (medicosypacientes.com), dictada en base a la reforma del Código Penal y resuelta en apenas 5 días desde que se produjo la agresión. “Es ejemplarizante y evitaría muchos casos de agresiones”, según manifestó.
 
Tras presentar los principales datos del Informe, apuntó la necesidad de profundizar en dos sentidos: animar a todos aquellos que tengan un problema de estas características a que lo comuniquen cuanto antes a sus Colegios de Médicos”. Por otro lado, y en línea con lo expresado por el presidente de la OMC, “a que  las Administraciones Públicas autonómicas colaboren estrechamente con los Colegios de Médicos para ayudar a extinguir esta lacra”.
 
Por otra parte, incidió en que el mayor número de agresiones se registra en Atención Primaria, como se demuestra en el informe presentado, y advirtió la influencia que en ello puede tener el hecho de que el médico esté solo cuando pasa consulta, algo que no sucede en el hospital donde el profesional dispone de, al menos, un auxiliar de clínica que le socorre en las tareas habituales. “La soledad en las consultas de A.P. es un hecho a tener en cuenta al analizar las causas de por qué el número de casos de violencia es más elevado en el primer nivel asistencial”.
 
Precisamente, en la rueda de prensa se pudo escuchar el testimonio de un médico de familia, el Dr. Fernando Paul, que ejerce en el Servicio de Urgencias del Hospital  de Jerez de la Frontera, de Cádiz, y que fue víctima de una agresión por un familiar de un paciente (ver entrevista). “Ante una amenaza se rompe la relación médico-paciente y a éste le crea una inseguridad preocupante de cara a su futuro profesional”, según subrayó.
 
El Dr. Paul insistió en la necesidad de que el médico agredido denuncie los hechos ante su Colegio de Médicos, y, en este sentido expresó su agradecimiento a la entidad colegial gaditana por toda la ayuda prestada.
 
Por su parte, el Dr. José Alberto Becerra, coordinador del Observatorio de Agresiones, recordó las principales líneas de actuación del Observatorio, de las que destacó, la concienciación tanto para que el profesional denuncie, como a nivel administrativo. En este sentido, reivindicó el apoyo de las instituciones al objeto de frenar este problema, y también a nivel social.
 
El Dr. Becerra, incidió, además, en la consolidación de la consideración de “atentado a la autoridad” a las agresiones que sufren los profesionales del sector público, situación a la que, a su juicio, ha contribuido “tanto la sensibilización de las instituciones como la importante labor  llevada a cabo desde el Observatorio de las Agresiones y desde los Colegios de Médico”. 
 
No obstante, apuntó lagunas existentes en este terreno como sucede con las agresiones verbales. “A los médicos se les sigue vejando, se les sigue insultando, y ante ello no se dispone, todavía de la protección del Código Penal”. “Esta laguna nos queda por resolver y, por ello la hemos incluido en nuestras futuras líneas de actuación, junto a otros retos como son las agresiones en el ámbito privado, además de la homogeneidad en todas las sentencias a nivel nacional”.
 
Entre las acciones previstas a corto plazo, destacó el análisis exhaustivo de las sentencias. “Ello nos va a permitir disponer de un argumentario jurídico muy potente, junto con el mapa geográfico y judicial de dichas sentencias. Todo ello, como adelantó, esperamos presentarlo en la convocatoria del próximo año”.