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Viernes, 12 Agosto 2022

Orientaciones para un mejor manejo de la Hepatitis B

09/10/2009

El Grupo de Estudio de la Hepatitis B (GEsHeB) ha elaborado un documento que supone una llamada de atención sobre la importancia de la hepatitis B y piden que se impulse la detección temprana en poblaciones de riesgo y se informe para que los pacientes diagnosticados tomen medidas a fin de evitar la transmisión del virus, seguir un tratamiento adecuado e impedir que la enfermedad progrese a cirrosis o cáncer hepático

Madrid, 10 octubre 2009 (medicosypacientes.com)

El Grupo de Estudio de la Hepatitis B (GEsHeB) ha elaborado el documento “Orientaciones para un mejor manejo de la Hepatitis B en España”, que supone una llamada de atención sobre la importancia de la hepatitis B, en general en Europa y, en particular, en España.

Para el Dr. Rafael Esteban Mur, jefe del Servicio de Hepatología del Hospital Vall d’Hebron y catedrático de Universidad Autónoma de Barcelona, “es necesario alertar a los políticos de los peligros que entraña esta infección si no se adoptan medidas en línea con otros países de nuestro entorno. También es necesario que su implementación se haga de forma coordinada entre las distintas comunidades autónomas. En España los movimientos migratorios de los últimos cinco años, con cuatro millones de inmigrantes que representan el 10% de la población, requieren un plan que tenga en cuenta la nueva realidad”.

El doctor Mur ha recordado que desde hace unos años varias iniciativas europeas alertan de esta infección, capaz de propagarse provocar una enfermedad hepática crónica irreversible, responsable de un elevado número de muertes en todo el mundo. Sólo en Europa se infectan 14 millones de personas al año y fallecen 40.000. “España no se podía quedar al margen en este movimiento y este documento pretende concienciar sobre este problema de salud pública, pero potencialmente curable y, por eso, se dirige no sólo a los médicos sino también a las autoridades, a aquellos que tienen responsabilidad en el desarrollo de políticas sanitarias” ,asegura.

El documento incluye entre sus recomendaciones la necesidad de favorecer la detección difundiendo información de interés a la población. Los ciudadanos deben saber si se han expuesto al virus y, en ese caso, hacerse la prueba para descartar la infección y las graves complicaciones asociadas, como cirrosis o cáncer hepático.

Se sabe que una de cada veinte personas infectadas se convierte en portadora del virus y puede infectar a otros sin desarrollar ningún signo de alerta. “La detección temprana supone que los pacientes diagnosticados tomen medidas para no transmitir el virus y puedan ser tratados para que la enfermedad no progrese. Hay que tener en cuenta que el virus B de la hepatitis está directamente relacionado con más de la mitad de los casos de cáncer hepático”, subraya el doctor Esteban Mur.

La hepatitis B en España

La hepatitis B, que en España afecta al 1% de la población (unas 450.000 personas), se convierte en una enfermedad crónica en el 5% de los infectados. Si se deja sin tratar, la infección crónica progresa a cirrosis en el 30% de esos pacientes infectados y la mitad de ellos morirá debido a insuficiencia hepática o cáncer de hígado.

Esta enfermedad se transmite por contacto con la sangre o los fluidos corporales de una persona infectada (compartir jeringuillas o tener otra práctica que implique contacto de la sangre infectada con mucosas o heridas en la piel). Por eso las principales vías de infección son la sangre y el contacto sexual. Para hacerse una idea del elevado riesgo de propagación del virus B, cabe recordar que es cien veces más infeccioso que el VIH y 10 veces más que el de la hepatitis C.

Pero la información no es sólo básica para la sociedad, sino también, y así lo recoge una de las recomendaciones del documento, para los propios profesionales que no están especializados en las enfermedades del hígado. Según el doctor Esteban Mur, el hecho de que la hepatitis B pueda ser asintomática durante años favorece que no se la tenga en cuenta y que la mayoría de los diagnósticos sean tardíos, cuando la infección ya está muy avanzada.

Población de riesgo

Desde los años noventa, en nuestro país hay programas de vacunación universal en recién nacidos y/o adolescentes. No obstante, los expertos advierten de que la vacunación no puede prevenir la hepatitis crónica en los ya infectados.

Entre las recomendaciones para un mejor tratamiento de la hepatitis B en España, el documento incluye una que aconseja ofrecer la prueba de cribado a la población procedente de países con alta prevalencia de la infección. “A este colectivo debemos ofrecerles la posibilidad de que estén protegidos. Nuestro objetivo es doble, por un lado, tratamos al portador y evitamos que progrese la enfermedad y, por otro, vacunamos a las personas de su entorno para evitar que se contagien. Igualmente se hace con los demás grupos de riesgo”, subraya el doctor Esteban Mur.

Los usuarios de drogas por vía intravenosa (UDI) representan un colectivo de alto riesgo de contraer esta enfermedad. La población reclusa, por ser muchos de ellos UDIs, por proceder de sectores marginales y por sus conductas de riesgo, tiene también bastantes probabilidades de contraer esta enfermedad. El documento dedica una de sus diez recomendaciones a reivindicar esfuerzos específicos para prevenir la propagación de esta infección particularmente en este grupo.

GEsHeB

El GEsHeB está integrado por expertos de las siguientes sociedades científicas: la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria (SESP), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). El Grupo mantiene estos días reuniones con las consejerías de Sanidad de otras comunidades autónomas para explicarles las recomendaciones incluidas en el documento.