Domingo, 27 Septiembre 2020

Los casos de otitis se multiplican en verano y usar tapones aumenta su frecuencia

07/07/2008

No se puede evitar estar en contacto con el agua pero lo que hay que evitar es la manipulación del oído, según los expertos

Valencia, 8 julio 2008 (Europa Press)

El contacto con el agua junto a determinadas conductas de la persona, como el uso de bastoncillos o tapones para los oídos, hacen que las otitis externas sean una de las consultas más frecuentes en verano, según advirtió hoy la especialista en otorrinolaringología del hospital Casa de Salud de Valencia Amparo Platero, que agregó que por esta razón la afección se conoce también como otitis de piscina o de verano.

Se trata de la inflamación del conducto externo del oído y esta inflamación "debe tratarse cuanto antes pues hay que tener en cuenta que puede extenderse a las zonas vecinas y aumentar su gravedad", recalcó la experta. La humedad propia de las playas y piscinas o incluso, la producida por el propio sudor del oído, es la primera causa de esta infección.

La doctora Platero avisó además de que "todavía es mucho peor manipular el oído, con bastoncillos por ejemplo, pues se producen escoriaciones (arañazos) que son la puerta de entrada para la pseudomona", la bacteria que habita en el agua y produce la inflamación. La especialista del Hospital Casa de Salud señaló que "no se puede evitar estar en contacto con el agua pero lo que hay que evitar es la manipulación del oído". Por ello, advirtió sobre el riesgo que supone el uso de tapones para el agua. "El conducto del oído no es recto sino acodado y por eso, a no ser que los tapones estén hechos a medida, no evitan la entrada del agua, al contrario, obstaculizan su salida y facilitan la infección", dijo.

Aunque no hay un perfil de persona a padecer este tipo de otitis pero hay que tener en cuenta que "los niños suelen estar más en contacto con el agua, al igual que los que realizan deportes acuáticos", apuntó. Dolor, picor, supuración y una sensación de taponamiento son los síntomas de esta patología. Su duración depende de la gravedad pero "este tipo de otitis hay que tratarlas el tiempo que toque porque si no se curan bien y se vuelve a estar en contacto con el agua, la recaída es más que segura". Aunque sí es cierto, añadió la especialista, que "la mayoría de otitis suelen curarse con un tratamiento tópico, gotas que llevan antibióticos y antiinflamatorios, y en casos más graves, por vía oral".

Medidas preventivas

En cuanto a las medidas preventivas, recomendó "no manipular nunca el oído, ya que produce un impacto hacia dentro que dificulta la curación por parte del especialista: es por ello que los otorrinos siempre decimos que hay que limpiarse el oído con los codos".

Asimismo, apostó por una serie de "productos secantes, alcoholes, que se pueden adquirir en las farmacias y que secan los restos de agua que quedan en el conducto". Además señaló que "secarse los oídos por fuera con una toalla al salir del baño no es malo porque quitas algo de agua".

La especialista en otorrinolaringología destacó que "si existe algún indicio de enfermedad en el oído, es muy importante tratarla antes de entrar en contacto con el agua, más si cabe en los niños con predisposición a tener infecciones".