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Lunes, 15 Agosto 2022

Las mujeres tienen el doble de probabilidades de padecer insomnio que los hombres

07/03/2012

Las mujeres tienen el doble de probabilidades de padecer insomnio que los hombres, a consecuencia de los cambios físicos y hormonales, y la mayor prevalencia de ansiedad, depresión y falta de hierro, según afirmaron expertos reunidos en la XXI Reunión Anual de la Sociedad Española de Sueño

Burgos, 8 de marzo de 2012 (medicosypacientes.com/EP)

Las mujeres tienen el doble de probabilidades de padecer insomnio que los hombres, a consecuencia de los cambios físicos y hormonales, y la mayor prevalencia de ansiedad, depresión y falta de hierro, según afirmaron expertos reunidos en la XXI Reunión Anual de la Sociedad Española de Sueño

En general, la incidencia del insomnio en mujeres premenopáusicas se sitúa entre el 33 y el 36 por ciento y en posmenopáusicas aumenta hasta el 41 y 61 por ciento, debido a una tendencia creciente a la ansiedad, depresión o trastornos del estado de ánimo.

Por otra parte, durante el embarazo, los trastornos del sueño se acentúan, en parte por cambios fisiológicos como la distensión abdominal, los movimientos fetales, la astenia, lumbalgia, el aumento de la frecuencia miccional o los vómitos, que aumentan los despertares nocturnos y reducen la eficacia del sueño. De esta manera, hasta el 70 por ciento de las mujeres embarazadas tiene algún trastorno o dificultad en el sueño, como insomnio o somnolencia excesiva.

No obstante, estos cambios fisiológicos son transitorios y están relacionados con las variaciones hormonales propias del proceso gestacional, advirtió el doctor Francisco Campos, miembro de la Sociedad Española de Sueño (SES).

"Si bien parece que la calidad del sueño se mantiene alterada en el postparto inmediato, probablemente por los cambios hormonales y la preocupación por el recién nacido, la calidad del sueño se restaura durante el año posterior al parto", añadió.

Por otro lado, la menopausia es otro de los momentos en los que la mujer experimenta cambios hormonales que se traducen en alteraciones físicas, fisiológicas y psicológicas que favorecen la aparición de trastornos o dificultades en el sueño.

Además, los cambios hormonales propios de este periodo justifican el aumento de los casos de apnea del sueño en mujeres postmenopáusicas. "La apnea del sueño es más frecuente en hombres que en mujeres en edad media --entre el 4 y el 6% de hombres frente a entre el 2 y el 3% de mujeres--. Sin embargo, el aumento de la colapsabilidad de la vía aérea superior durante el sueño, la distribución de la grasa corporal y algunos aspectos hormonales de la menopausia justificarían este aumento tan notable", ha precisado Campos.

Trabas en el diagnóstico

Por otra parte, los expertos abordaron las dificultades a la hora del diagnóstico de esta problemática, ya que hombres y mujeres perciben de "forma distinta" las características de su sueño y los síntomas asociados a ciertos trastornos.

"Las mujeres tienden a describir sensación de cansancio o fatiga y menos somnolencia excesiva diurna. Además, por motivos sociales, las mujeres podrían ser reacias a informar o consultar algunos síntomas típicos de ciertos trastornos, como el ronquido", argumentó Campos.

Este experto presentó también durante el encuentro un estudio realizado por su equipo, y en el que han participado 1.116 mujeres con sospecha de apnea, que revela que "las pacientes con apneas obstructivas del sueño graves pueden tener hasta 3,5 veces más de riesgo cardiovascular que las mujeres sin apnea".

Sin embargo, esta investigación demostró que el tratamiento de las apneas de sueño con presión positiva continua en la vía aérea permite reducir el riesgo cardiovascular hasta índices similares a los de las mujeres sanas. De esta forma, la adherencia a este método, medida en horas de uso diarias, está asociada de forma inversa al riesgo de muerte cardiovascular.