Campaña medicina rural

Sábado, 26 Noviembre 2022

La braquiterapia controla el tumor en menos tiempo y con menos complicaciones

01/05/2009

Esta nueva técnica se emplea en tumores agresivos, que ya no se pueden operados, acompañada de radioterapia externa, consiguiendo controlar el tumor entre una y tres sesiones

Madrid, 1 de mayo 2009 (Europa Press)

”La braquiterapia, una técnica de reciente aplicación contra el cáncer de próstata, consigue controlar este tumor en menos tiempo y con menos complicaciones que intervenciones tradicionales como la prostatectomía radical, que genera problemas de impotencia sexual e la incontinencia urinaria en el paciente”, ha destacado la jefa de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Madrid Sanchinarro Carmen Rubio, coordinadora de la I Reunión 'Avances en Braquiterapia de Próstata en el Siglo XXI', celebrada recientemente en Madrid.

En este encuentro, el primero de usuarios de braquiterapia, una técnica que se practica en unos 28 centros de España, oncólogos, expertos en radioterapia, físicos y urólogos estudiaron esta alternativa para tratar el cáncer de próstata, a través de semillas radiactivas o mediante la braquiterapia de alta tasa de dosis (HDR).

La braquiterapia realizada a través de semillas radiactivas consiste en implantar estas semillas en la próstata, a través de agujas dirigidas por ecografía transrectal, para que destruyan poco a poco el tumor para después ir perdiendo actividad con el tiempo. La braquiterapia de HDR, de efecto inmediato, consiste en aplicar la radiación unas horas a través de estas agujas y después eliminarlas.

Según ha explicado la doctora Rubio, la ventaja de esta técnica es que acorta el tiempo del tratamiento tradicional --a entre tres o cuatro horas de quirófano las semillas y a entre uno y tres días la de alta dosis-- y que consigue controlar el tumor, la de semillas en estadios precoces y la HDR en avanzados, sin complicaciones como la incontinencia urinaria o la impotencia sexual.

"La braquiterapia de alta tasa se emplea en tumores agresivos, que ya no se pueden operados, acompañada de radioterapia externa, consiguiendo en entre una y tres sesiones, controlar el tumor con poca toxicidad", indicó la experta, quien asegura que, entre las complicaciones de esta técnica sólo figuran molestias urinarias temporales, alteraciones del ritmo intestinal o pequeñas úlceras.