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Lunes, 28 Noviembre 2022

Entre el 30 y el 50% de los pacientes ingresados en UCI que sobreviven a una meningitis, pueden padecer secuelas neurológicas

26/11/2010

En el V Congreso Internacional de la Sección de Cuidados Críticos de la Sociedad Española de la SEDAR (Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación) y IX Reunión Sepsis, los especialistas señalan la importancia de que una vez esté establecido el diagnóstico de meningitis bacteriana, administrar el tratamiento antibiótico sin retrasarse más de 30 minutos con el fin de limitar el daño neurológico

Madrid, 29 de noviembre de 2010 (medicosypacientes.com)

“Si no se trata cuanto antes, entre el 30 y el 50% de los pacientes ingresados en la Unidad de Cuidados Críticos que sobrevive a una meningitis bacteriana, puede padecer alguna secuela neurológica. En España, además existe una situación de endemia para la meningitis meningocócica que presenta picos ocasionales”. Así lo afirmó la Dra. Cristina Honorato en el V Congreso Internacional de la Sección de Cuidados Críticos de la Sociedad Española de la SEDAR (Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación) y IX Reunión Sepsis que se ha celebrado recientemente Valladolid .

“Es muy importante que cuanto antes se trate adecuadamente, menores serán los riesgos de sufrir secuelas importantes o incluso la muerte”, señaló la Dra. Honorato, especialista del Departamento de Anestesiología de la Clínica Universidad de Navarra quien recomendó seguir las indicaciones establecidas por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, según el cual una vez establecido el diagnóstico de meningitis bacteriana, “lo ideal sería que el tratamiento antibiótico no se retrasara más de 30 minutos con el fin de limitar el daño neurológico”. Asimismo aludió también a las indicaciones dictadas por la European Federation of Neurological Societies (EFNS) que en 2008 publicó unas guías clínicas para el manejo y tratamiento de la meningitis bacteriana aguda en adultos en los que se recomienda reducir a menos de 3 horas el tiempo que transcurre entre la primera atención al paciente y el inicio de la antibioterapia.