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Martes, 9 Agosto 2022

El helado puede formar parte de una dieta equilibrada

30/07/2008

Sin embargo, nunca debe desplazar a la fruta como postre, ni sustituir a otros alimentos básicos de la dieta. El consumo de helados "no es obligatorio" como “sí lo es, en cambio, el consumo de frutas, verduras y hortalizas”

Madrid, 29 julio 2008 (Europa Press)

La profesora del departamento de Fisiología de la Universidad CEU Cardenal Herrera Carina Gimeno Uribes ha declarado que "el helado puede formar parte de una dieta equilibrada", siempre que su consumo entre "en unos límites razonables y el resto del menú tenga un contenido energético moderado", y ha destacado que el valor nutricional del helado reside en las proteínas de alto valor biológico que le aporta la leche, vitaminas del grupo B, A y calcio.

La experta señala que en una dieta saludable el helado puede ser una merienda adecuada, siempre que su consumo sea moderado, y apunta que también puede tomarse como postre de alguna comida principal: "Preferentemente debe ser sustitutivo de otro producto lácteo y no un alimento añadido al menú habitual".

Sin embargo, la doctora Gimeno indica que "en ningún caso debe desplazar a la fruta como postre por tener un sabor dulce, ni sustituir a otros alimentos básicos de la dieta". En este sentido destaca que el consumo de este alimento "no es obligatorio" como lo es, en cambio, el consumo de frutas, verduras y hortalizas.

En cuanto a las características nutritivas del helado, la doctora señala que los helados que tienen como base el agua, como los polos, sorbetes o granizados, cuentan con menor valor energético al no incluir grasa en su elaboración, y subrayó que hay que prestar atención al contenido en azúcares.

Estos helados poseen un contenido proteico "prácticamente nulo", no contienen grasa, y apenas cuentan con elementos minerales, mientras que, según apuntó la experta, los helados que tienen como ingredientes principales nata, leche y grasa no láctea, como el mantecado o el helado de crema, poseen un valor energético que oscila entre 200 y 250 kilocalorías por cada 100 g de producto y suelen ser ricos en calcio.

Por otro lado, la doctora Gimeno aconseja el consumo de el helado para niños inapetentes, especialmente aquellos que contengan leche como ingrediente base, por su contenido de calcio. "Este tipo de helados también pueden ser vehículo importante de proteínas de alto valor biológico y, además, la absorción de calcio podría verse favorecida por la presencia de lactosa, un mineral clave en la alimentación infantil", subraya.