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Viernes, 12 Agosto 2022

El Gobierno destina 39 millones de euros a las CCAA para programas de salud

28/07/2008

Los fondos están destinados a impulsar las estrategias de salud en sida, salud mental y enfermedades emergentes, reemergentes y de especial relevancia, así como la formación de los profesionales sanitarios en uso racional de medicamentos

28 julio 2008 (Redacción)

El Consejo de Ministros ha aprobado, a propuesta del ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, una aportación total de 39 millones de euros que se distribuirá entre las Comunidades Autónomas para reforzar las estrategias sanitarias en áreas como el sida, la salud mental y las enfermedades emergentes, reemergentes y de especial relevancia, así como para impulsar la formación de los profesionales médicos y farmacéuticos en el uso racional de los medicamentos.

El programa de formación en uso racional de medicamentos es el que tiene una mayor aportación (27,1 millones de euros) y, desde su inicio en 2006, por primera vez se imparte a farmacéuticos.

En el ejercicio pasado, el uso adecuado de antibióticos y la capacitación de profesionales para la investigación y desarrollo de medicamentos huérfanos fueron dos de las incorporaciones. Si bien se mantienen las estrategias formativas anteriores, en 2008 se incorporan dos nuevas áreas: los medicamentos pediátricos y las terapias avanzadas.

Esta línea de trabajo mantiene la ya iniciada por el Gobierno en octubre del año pasado cuando el Consejo de Ministros aprobó un Plan de Terapias Avanzadas en el ámbito de la Medicina Regenerativa a propuesta del Ministerio de Sanidad y Consumo. El objetivo de dicho plan es avanzar en la localización de alternativas terapéuticas en patologías con ausencia de protocolos de actuación.

La aportación correspondiente a los programas autonómicos derivados del Plan Nacional sobre el Sida asciende a 4,8 millones de euros. Las áreas prioritarias de trabajo son las relacionadas con: Prevención en usuarios de drogas por vía parenteral; prevención en jóvenes, inmigrantes, personas que ejercen la prostitución, homosexuales y bisexuales; promoción del uso del preservativo masculino y femenino; detección precoz de la infección y de prácticas de riesgo; prevención de la transmisión en personas ya infectadas con VIH; vigilancia epidemiológica y lucha contra el estigma y la discriminación.

El Gobierno ha aprobado también destinar a las CCAA 4,7 millones de euros para impulsar la Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud. La atención a estos pacientes es uno de los objetivos estratégicos del Ministerio de Sanidad y Consumo, ya que las afecciones mentales representan uno de los grupos de enfermedades con mayor impacto social por su coste económico directo e indirecto en los enfermos y sus familias (el 9% de la población en España padece al menos un trastorno mental si se excluyen los producidos por abusos de sustancias y algo más del 15% lo padecerá a lo largo de su vida).

Los fondos deberán destinarse a proyectos relacionados con: promoción de la salud mental en niños y adolescentes; prevención de la enfermedad mental y de riesgos laborales en el ámbito escolar; formación para médicos y enfermería de atención primaria y especializada, psicólogos y usuarios; campañas de sensibilización para erradicar el estigma y la discriminación de las personas con enfermedad mental; intervenciones de apoyo a familiares; y gestión de enfermedades, procesos y alternativas residenciales.

Programas de prevención

La cuantía de la subvención para el desarrollo de programas de prevención y promoción de la salud, especialmente en el ámbito de enfermedades y problemas emergentes, reemergentes y de especial relevancia, asciende a 2,4 millones de euros, con un criterio de distribución de 12.000 euros lineales por comunidad autónoma y el resto según las cifras del padrón de enero de 2007.
Los proyectos que puedan ser subvencionados van desde intervenciones para reducir desigualdades sociales en salud, especialmente en colectivos más desfavorecidos y vulnerables, hasta la implantación de programas dirigidos a los principales problemas de salud pública, tales como la violencia y lesiones o la prevención de los problemas derivados del alcohol, o programas que promocionen una mejor salud de la población adolescente y joven.