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Viernes, 19 Agosto 2022

Consejos de Navidad para los trasplantados

29/12/2010

¿Cómo puede afrontar un trasplantado las fiestas navideñas? La Dra. Rosa Alonso Nates, supervisora del Servicio de Nefrología del hospital Universitario Marques de Valdecilla (Santander) ofrece unos consejos sencillos para que estos pacientes puedan disfrutar también de estas fiestas

Madrid, 30 de diciembre 2010 (medicosypacientes.com)

La vida de una persona cambia de manera radical tras someterse a un trasplante; además de tener que acudir menos a los hospitales, aspectos como la dieta tan severa durante los tratamiento, ven como cambia de manera importante y les acerca aún más a la normalidad; como explica la Dra. Rosa Alonso Nates, supervisora del Servicio de Nefrología del hospital Universitario Marques de Valdecilla (Santander): “el paciente puede abandonar la rigurosidad y severidad de la dieta que le imponía su enfermedad antes del injerto, aunque tiene que tener en cuenta que hay ciertos alimentos de los que no conviene abusar”.

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Por eso, si bien una vez trasplantado la dieta del paciente puede ser parecida a la de las personas no operadas, sí ha de tener especial cuidado con algunos aspectos de ella. La liberación que supone para el trasplantado el nuevo órgano debe ser, según la especialista, “relativa, porque los cuidados hacia la salud deben durar para siempre”.

Una de las razones es que casi todos los medicamentos inmunosupresores, indicados para estos pacientes para evitar el rechazo del órgano trasplantado, “producen aumentos en el colesterol, los triglicéridos, la glucosa y el ácido úrico; es decir, aumentan el riesgo de accidente vascular”.

Así, los trasplantados renales, por ejemplo, deben tener especial cuidado con los alimentos muy ricos en potasio, presente en todos los dulce navideños y que es “un enemigo de los músculos, siendo el corazón uno de ellos, por lo que puede ocasionar en él trastornos severos”, según la experta, aconseja caminar al aire libre sin olvidar la protección de los rayos solares que pueden potenciar enfermedades degenerativas de la piel.

Según la Dra. Alonso, “de cara a las Navidades, lo único que tienen que hacer estas personas es limitar el consumo de marisco y dulces, ya que aportan mucho potasio, ácido úrico y fósforo”.

Los trasplantados renales, continúa la especialista, “también han de tener cuidado con la sal, porque retiene líquidos, aumenta el peso y con él la fatiga, y con los lácteos, porque contienen mucho fósforo y sodio, y resultan por ello perjudiciales”. Lo ideal para ellos, es “comer de todo pero con moderación”.

La esperanza de vida de los trasplantados

El aumento de la esperanza de vida es un aspecto fundamental para las personas sometidas a un trasplante, pero la doctora Alonso recuerda que, además del trasplante el resultado depende de otros factores, como la edad del receptor y del donante y las patologías secundarias que acompañen al órgano que propicie directamente el trasplante, por ejemplo, un paciente renal en tratamiento con diálisis puede ser además un insuficiente cardiaco.

“No sólo importa el aumento de la esperanza de vida”, asegura la experta, “sino la esperanza de vida que el trasplantado cree que tiene, su percepción”. En líneas generales, según afirma esta experta, “al mejorar el estado de ánimo, por ejemplo, al dejar de depender de una máquina en casos de trasplantados renales, también lo hace el estado de salud”.