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Martes, 16 Agosto 2022

Albert Jovell: "El emperador de las mil caras"

13/10/2011

"Hablar del cáncer es mucho más que hacer referencia a curación o a muerte. Hablar de cáncer es hablar de los pacientes y las familias afectadas. Es aprender a ponerse en su lugar. Nadie está exento de padecerlo". Así lo expresa el presidente del Foro Español de Pacientes, el doctor Albert Jovell, en este artículo que ha dedicado al libro del oncólogo estadounidense Siddhartha Mukherje: “El Emperador de Todos los Males: La Biografía del Cáncer”, un relato de las historia y las políticas del cáncer que ha obtenido el premio Pulitzer 2011

Madrid, 13 de octubre 2011 (medicosypacientes.com)
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Se ha publicado en España el libro del oncólogo estadounidense Siddhartha Mukherje “El Emperador de Todos los Males: La Biografía del Cáncer”. Este relato de las historia y las políticas del cáncer ha obtenido el premio Pulitzer 2011 en la categoría de ensayo. En el mismo se diseccionan como si fuera una novela histórica las múltiples caras del cáncer, con especial énfasis en los avances terapéuticos conseguidos en el último siglo. También destacan los aspectos relacionados con la biología celular y molecular que sitúan la célula maligna en el epicentro del proceso oncológico. Tal y como es presentada, la célula maligna tiene un comportamiento muy inteligente. En primer lugar desarrolla un conjunto de mecanismos genéticos que le permiten ganar supremacía sobre las células normales. No sólo supera todos los mecanismos de regulación genómica que el organismo ha desarrollado para eliminarla sino que, además, logra duplicarse más rápido y sobrevivir a la muerte autoprogramada de las células de su entorno. En segundo lugar, la célula maligna no respeta las fronteras orgánicas, desarrollando mecanismos invasivos en la contigüidad y en la distancia. Para ello, y para nutrirse de oxígeno en su crecimiento, promueve el crecimiento de vasos sanguíneos o angiogénesis. Finalmente, la célula maligna intenta adaptarse a las condiciones medio ambientales del órgano con el propósito de pasar desapercibida a técnicas diagnósticas y terapias.

Las características descritas pueden hacer pensar que las células malignas son homogéneas, pero sólo lo son en esos atributos. De hecho lo que antes se describía como un mosaico celular específico de cada uno de los tumores se ha convertido en un mosaico molecular. Este hecho es importante porque convierte en más complejo el abordaje terapéutico del cáncer. De esta forma, la clásica clasificación de tamaño, extensión ganglionar y metástasis (TNM) se ve superada en algunos tumores por clasificaciones más complejas. El ejemplo del cáncer de mama permite visualizar esta complejidad que admite clasificaciones basadas en expresiones genéticas o la presencia de receptores hormonales, entre otras características, y que precisa de múltiples orientaciones terapéuticas aisladas o combinadas de forma concurrente o secuencial en el tiempo. Ya no se puede hablar del cáncer de mama como una única entidad patológica y, es posible, que acabemos con el tiempo reconociendo tantos tumores diferentes como personas afectadas. Cuando eso ocurra la célula habrá alcanzado la máxima expresión de su malignidad.

El Dr. Mukherje ofrece en el libro una descripción de las políticas del cáncer que contempladas con el paso del tiempo constituyen un análisis sociológico aplicable a otras áreas de la medicina. En el mismo se puede ver la resistencia del Dr. Halsted y sus seguidores a aceptar un tratamiento más conservador que la mastectomía radical, la paciencia del Dr. Papanicolau que esperó décadas a que la prueba que lleva su nombre fuera reconocida, la perspicacia de el DrPott y el Dr. Burkitt en descifrar las causas de determinados tipos de cáncer y lo irónico que resulta que el premio Nobel de medicina del año 2005, Dr. Barry Marshall, se tuviera que provocar una gastritis aguda tomando un líquido infectado por Helicobacter Pylori para demostrar la asociación de la enfermedad con esta bacteria. Destaca, especialmente, el relato que se hace del Dr. SidneyFarber, obsesionado por demostrar que el cáncer hematológico podía ser tratado con farmacología y luchador incansable para que la guerra contra el cáncer se lidiara en la opinión pública y en connivencia con los políticos.

La lectura de este libro es recomendable tanto para profesionales de la salud como para público general. En el mismo aparecen, aparte de conceptos básicos de biología celular y una aproximación histórica al tratamiento del cáncer, una descripción de fenómenos sociales muy específicos, como la inexistencia del cáncer para los medios de comunicación, la connivencia entre política y compañías de tabaco para ir restando importancia a su relación con el cáncer de pulmón y la controversia asociada a la indicación del cribado por mamografía, entre otros. Al final el autor nos da una pista importante para vivir en tiempo presente los avances en oncología: redefinir el concepto de victoria. Hablar del cáncer es mucho más que hacer referencia a curación o a muerte. Hablar de cáncer es hablar de los pacientes y las familias afectadas. Es aprender a ponerse en su lugar. Nadie está exento de padecerlo.