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Sábado, 20 Agosto 2022

Adultos hiperactivos

10/12/2008

Se les califica de impuntuales, despistados, mal educados, nunca cumplen su palabra, patosos, no escuchan… Sin embargo, detrás de estas personalidades, puede esconderse un trastorno de hiperactividad que les impide sujetar su impulsividad o inatención. Un problema infradiagnosticado que puede padecerlo el 5% de la población.

Madrid, (medicosypacientes.com)

Dr. Francisco Montañés

Dr. Francisco Montañés, jefe de
la unidad de psiquiatría del la
Fundación Hospital Alcorcón

El trastorno de déficit de Atención con o sin hiperactividad es un trastorno neuro-psiquiátrico, muy difícil de diagnosticar cuyo origen se divide en factores genéticos y psicosociales.

Un adulto hiperactivo es una persona que padeció trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en la infancia y conserva algunos de los síntomas típicos de la inatención, hiperactividad o impulsividad. Su prevalencia en adultos del TDA es del 1% al 4,7%.

Hasta hace poco se pensaba que el TDA mejoraba progresivamente hasta desaparecer en la vida adulta. “Si bien es cierto que esto ocurre en muchos casos, la revolución en la psiquiatría infantil se produce al descubrirse que hasta un 50-75% de casos de la infancia-adolescencia permanecen en la vida adulta. El porcentaje varia entre el 50% al 75% por la forma de definir el TDAH en la vida adulta ya que no existe todavía suficiente consenso al respecto entre los médicos” apunta el Dr. Francisco Montañés, jefe de la unidad de psiquiatría del la Fundación Hospital Alcorcón.

Casi un 75% de pacientes con TDAH tienen otro trastorno comórbido (asociado ya simultáneo o en secuencia) siendo la ansiedad (40%), humor depresivo (25%) abuso de sustancias (20%) y trastornos de conducta (30%) los más frecuentes. La ansiedad hace que los pacientes hagan mejor la terapia.

La llamada depresión asociada al TDAH es más bien humor depresivo, es decir, son cambios bruscos de humor y de poca duración. La relación del trastorno bipolar es un tema de discusión y conflicto entre científicos, por tanto no se sabe muy bien si existe y en qué grado. La relación entre trastorno límite y TDAH es más bien consecuencia de no hacer un buen diagnóstico diferencial. Los trastornos de conducta asociados como el negativista o antisocial claramente ensombrecen el pronóstico y es lo que más influye para que el TDA abuse de sustancias.

La mayoría de los casos de TDAH en adultos se detectan por ser niños y adolescentes con TDAH cuyos síntomas no desaparecen del todo al llegar a la vida adulta. Un segundo grupo de pacientes se detectan en consulta por ser los padres de los niños TDAH. El tercer grupo son adultos que se han autodiagnosticado y buscan confirmación y tratamiento.

La hiperactividad tiene en su mayor parte un componente hereditario. “La pregunta abierta es ¿qué de bueno tienen los genes que inducen la presencia del TDA que son tan frecuentes (1de cada 20 niños)? Dicho de otra manera unos genes tan frecuentes tienen que hacer algo bueno, de otra manera la evolución los habría eliminado hace tiempo”, apunta el Dr. Francisco Montañés.

Psiquiatra infantil

Actualmente, eEs el psiquiatra infantil el que está en mejor posición para tratar el TDA del adulto por varios motivos: es en su consulta donde se descubren la mayoría de los TDA adultos, tiene una experiencia en los fármacos que es necesario usar que no tiene el psiquiatra generalista o de adultos, tiene ventaja respecto a la pediatría en el tratamiento de las comorbilidades habituales (que son psiquiátricas) y en el tratamiento de adultos, porque al ser un superespecialidad de la psiquiatría generalista puede tratar sin problemas a adultos (de hecho la mayoría de psiquiatras infantiles atienden a tiempo parcial a adultos).

Tratamiento

El tratamiento para el TDAH del adulto se realiza con la misma medicación que el TDAH de niños a la vez que hay que tratar la comorbilidad asociada como tics, ansiedad, trastorno de conducta, etc.
De entre los fármacos tenemos dos grupos:psicoestimulantes destacando metilfenidato y no estimulantes destacando atomoxetina. Respecto al metilfenidato tenemos desde hace tiempo tratamientos que duran 4 horas y 10 horas. “La última novedad es la aparición e de un nuevo fármaco, caracterizado por tener una duración de 7 horas que cubre fácilmente una jornada laboral matinal, es de cómoda administración y con el que se obtiene respuesta en el 80% de los casos”, seña el doctor Montañés.

La medicación aborda el problema hasta que se produce la maduración de las funciones cognitivas que originan en el inicio de la vida adulta en la mayoría de casos. El tratamiento estimula el funcionamiento del lóbulo frontal que funciona más lento desorganizando el funcionamiento del resto del cerebro que sí ha madurado a su ritmo. “Por tanto el TDA tratado a tiempo puede evitar que queden secuelas académicas (fracaso escolar), personales y sociales (mala relacíón con otros, consumo de sustancias, etc.)”, explica exjefe de la unidad de Psiquiatrií de la Fundación Hospital Alcorcón.

Perfil de un adulto hiperactivo

Estas personas conservan alguno de los síntomas de inatención, hiperactividad o impulsividad que presentaban en su infancia. Así encontramos adultos desorganizados, impuntuales en sus citas, con cambios de humor, despistados, con tendencia a trasnochar, abusar del tabaco, café u otras sustancias, tienen accidentes, problemas de pareja o laborales, necesidad de estar siempre activos, etc.

“Muchos TDA son extremadamente inteligentes si bien en el colegio se decía que no ponían de su parte o no se centraban, Algunos malos estudiantes infantiles y adolescentes maduran en sus capacidades cognitivas en edad universitaria y acaban destacando en informática, ciencias o artes en una especie de resurgir intelectual tardío muy típico del TDA (el TDA es en el fondo un retraso de maduración de funciones cognitivas)”, puntualiza el doctor Paco Montañés.

Pero este trastorno también tiene la otra cara de la moneda, personas con coeficiente intelectual bajo, que han tenido fracaso escolar, que abusan de los estupefacientes y que se encuentran y sienten marginados de la sociedad.

En cuanto a si estas personas pueden ocupar cargos de responsabilidad, el experto afirma que “sí y de hecho se valora mucho tanto el líder que medita las decisiones como al que es capaz de tomar decisiones rápidas en momentos de crisis, es dentro de este tipo de líder donde encajaría con más facilidad. El trastorno negativista desafiante va asociado al TDA en un 50% y de alguna manera predispone a ser un líder lo que hace que encontremos con facilidad ambos trastornos en muchos líderes”.