- El libro busca facilitar una práctica profesional rigurosa, uniforme y centrada en la prevención y la seguridad del paciente
- La evaluación psicofísica no puede entenderse como un mero trámite administrativo, sino como una actuación sanitaria con impacto directo en la seguridad vial, la seguridad ciudadana y la protección de la salud pública.
- La presentación pública del libro sobre centros de reconocimiento de conductores y para licencias de armas se realizará el próximo mes de septiembre
La Organización Médica Colegial (OMC) ha impulsado el primer libro sobre centros de reconocimiento de conductores y para licencias de armas, una publicación pionera que sitúa el criterio médico en el centro de la prevención de riesgos y la protección de la ciudadanía que recuerda qué debe cuidarse en cada reconocimiento y por qué la función médica resulta esencial.
Esta iniciativa reitera el compromiso de la OMC con la calidad asistencial, la seguridad pública y el fortalecimiento de los estándares profesionales en aquellos ámbitos donde la valoración médica tiene una repercusión directa sobre la salud y la seguridad de las personas.
La publicación ofrece orientaciones prácticas para los profesionales que desarrollan su actividad en los centros de reconocimiento, proporcionando criterios homogéneos para la evaluación de la aptitud psicofísica de conductores, titulares de licencias de armas y personal de seguridad privada.
El objetivo de esta herramienta es facilitar una práctica profesional rigurosa, uniforme y centrada en la prevención, recordando que la evaluación psicofísica no puede entenderse como un mero trámite administrativo, sino como una actuación sanitaria con impacto directo en la seguridad vial, la seguridad ciudadana y la protección de la salud pública.
El documento pone de relieve la función preventiva que desarrollan estos centros, cuya misión consiste en determinar si una persona reúne las condiciones médicas y psicológicas necesarias para desempeñar una actividad con seguridad. Entre sus responsabilidades se encuentran la evaluación de la aptitud psicofísica, la realización de exploraciones médicas, psicológicas y perceptivo-motoras, la identificación de condiciones clínicas que puedan generar riesgos y la emisión del correspondiente informe de aptitud. La decisión administrativa final corresponde a la autoridad competente, pero el juicio profesional realizado por los facultativos constituye un elemento esencial para garantizar la seguridad propia y ajena.
Uno de los aspectos más destacados de la publicación es la defensa del modelo español, considerado uno de los más completos de Europa. España cuenta con una red de centros homologados que trabajan mediante equipos multidisciplinares integrados por médicos de distintas especialidades y psicólogos, capaces de realizar una evaluación simultánea de factores médicos, psicológicos y perceptivo-motores. Este sistema permite valorar de forma integral los riesgos asociados a cada persona y adoptar, cuando sea necesario, medidas restrictivas, adaptaciones o limitaciones encaminadas a minimizar dichos riesgos.
Mejorar la actuación médica
No obstante, la OMC detectó a través de una encuesta realizada con las juntas directivas de los colegios de médicos de España, que el desempeño que se estaba llevando a cabo en estos centros tenía un amplio margen de mejora. Por ello, se promovió la puesta de un grupo de trabajo con expertos de distintas especialidades médicas, así como de la dirección de tráfico y de intervención de armas de la Guardia Civil para el análisis de la situación.
Por ello, este libro persigue reforzar la actuación médica en estos centros, tras detectar áreas de mejora en el cribado, la evaluación de trastornos mentales y de conducta, la cumplimentación de informes y la homogeneidad de los procedimientos.
El documento también analiza el marco normativo vigente y los protocolos aplicables tanto a los permisos de conducción como a las licencias de armas y autorizaciones de seguridad privada, ofreciendo una síntesis práctica de los principales requisitos legales y clínicos que deben tener en cuenta los profesionales responsables de estos reconocimientos. También insiste en que el médico de estos centros ejerce una función pericial que implica importantes responsabilidades sociales, legales y deontológicas, por lo que debe actuar siempre con objetividad, imparcialidad, prudencia y rigor profesional.
Con esta nueva publicación, que fue presentada en el seno de la reciente Asamblea General de la OMC, la organización reafirma el papel de la corporación como referente en la defensa de la excelencia profesional y la seguridad de la ciudadanía.
El documento, que continúa el camino iniciado por el Colegio de Médicos de Badajoz con el libro “Medicamentos, drogas y tráfico”, constituye una herramienta de gran valor para impulsar una evaluación médica más rigurosa, homogénea y basada en criterios científicos, contribuyendo a fortalecer la confianza en un sistema que actúa como una barrera preventiva frente a situaciones de riesgo potencial.



