El nuevo representante nacional de la sección colegial de Médicos de Atención Primaria Rural de la OMC, Jesús Rodríguez Virgili, analiza la situación de la medicina en el medio rural en España, un ámbito que atiende entre el 15 % y el 20 % de la población y que afronta importantes retos asistenciales y organizativos.
¿Cuáles serán sus prioridades en esta nueva etapa?
En los próximos cuatro años, las prioridades serán reforzar la longitudinalidad asistencial, garantizar la autonomía organizativa y el liderazgo profesional, mejorar la presencia y comprensión de la medicina rural en la universidad, impulsar el reconocimiento de la especialidad y aumentar el prestigio social de la Atención Primaria, especialmente en el ámbito rural.
Asimismo, se promoverá el uso de nuevas herramientas tecnológicas -como la IA y la telemedicina- para mejorar la asistencia, reducir burocracia y facilitar el seguimiento clínico. Estas tecnologías son solo instrumentos de apoyo y la relación humana médico-paciente debe seguir siendo el eje fundamental de la atención sanitaria.
¿Qué aspectos de la medicina rural necesitan una mayor visibilidad y defensa en el ámbito nacional?
Para fortalecer y garantizar la sostenibilidad de la medicina rural en España, es necesario actuar en cuatro ámbitos prioritarios: reforzar la longitudinalidad asistencial, recuperar el valor humanístico del médico, aumentar la presencia de la Atención Primaria en la formación universitaria y asegurar la cobertura de plazas y el relevo generacional. La continuidad en la relación médico-paciente es el principal valor diferencial del entorno rural, ya que permite un conocimiento profundo de las familias y genera una confianza con efecto terapéutico. Además, la medicina rural debe consolidarse como referente de humanización operativa, ofreciendo una atención centrada en la persona y su contexto, más allá de la tecnología.
También es imprescindible mejorar la formación universitaria en Medicina de Familia, actualmente muy limitada, y garantizar condiciones laborales estables que eviten la fuga de profesionales. Finalmente, rechazar y manifestar nuestra disconformidad con la contratación de médicos sin especialidad para cubrir vacantes, ya que compromete la calidad asistencial en los pueblos.
La escasez de médicos en zonas rurales es un problema creciente. ¿Qué propuestas trasladará como representante para abordar esta situación?
La reforma de la medicina rural debe ir más allá de los incentivos económicos y centrarse en estabilidad, reconocimiento y autonomía profesional. Para ello, se plantean tres líneas de actuación que pasan por mejorar la formación universitaria, aumentando la presencia académica de la Atención Primaria y acreditando más centros docentes rurales, acercando esta realidad a los futuros médicos. Garantizar estabilidad laboral y mejores condiciones, adaptadas a la complejidad del trabajo rural, con contratos estables, plazas en propiedad e incentivos específicos para zonas de difícil cobertura. Impulsar la autonomía organizativa y el liderazgo clínico, permitiendo que los equipos rurales gestionen sus agendas y recursos según su contexto, y reduciendo la burocracia mediante la delegación de tareas administrativas.
¿Cómo piensa fortalecer la comunicación y la participación de los médicos rurales de todo el país en las iniciativas de la OMC?
Seguiremos fortaleciendo la comunicación y la participación de los médicos rurales a través del trabajo coordinado de la Vocalía Nacional y de los vocales de los Colegios de Médicos de todo el país. Su implicación es fundamental para trasladar las inquietudes, necesidades y propuestas de los profesionales que ejercen en el medio rural, así como para difundir las iniciativas que se impulsan desde la OMC.
Nuestro objetivo es mantener una comunicación cercana, bidireccional y efectiva, que favorezca la participación activa de los médicos rurales en la toma de decisiones y en el desarrollo de proyectos que contribuyan a mejorar sus condiciones de trabajo. Solo trabajando como un equipo podremos avanzar en la defensa de la medicina rural y garantizar una asistencia sanitaria de calidad para nuestros pacientes, independientemente de dónde vivan.
«debe impulsarse que los residentes de Medicina Familiar y Comunitaria, pediatras y resto de especialidades se formen en entornos rurales»
¿Corre riesgo la equidad del sistema sanitario si no se refuerza la asistencia en el medio rural? ¿Qué consecuencias están viendo ya los pacientes?
La equidad del sistema sanitario español claro que corre un riesgo real y sistémico si no se refuerza la asistencia en el medio rural y en la Atención Primaria. La crisis laboral en atención primaria que estamos viviendo no solo amenaza el acceso, sino que profundiza las desigualdades regionales y sociales. Aumentará la desigualdad en el acceso según el código postal por la migración de profesionales hacia centros urbanos o regiones más ricas. Las zonas rurales y remotas son «constantemente desatendidas» incluso cuando las cifras nacionales de médicos parecen adecuadas, debido a una mala distribución geográfica.
Debemos de tener cuidado con la ley de los Cuidados Inversos, es decir actualmente la atención se concentra más en quienes menos la necesitan (personas con mayor nivel socioeconómico e información), mientras que existe una infraactuación en los grupos más vulnerables y con mayor carga de enfermedad, que a menudo residen en entornos rurales. Este desequilibrio también se observa en los presupuestos, donde los hospitales absorben la mayoría del gasto sanitario frente a la atención primaria, lo que debilita la «puerta de entrada» al sistema, siendo el medio rural el eslabón más frágil de esta cadena.
¿Qué exigencias va a trasladar a las administraciones para que ejercer en el ámbito rural deje de percibirse como un destino poco atractivo?
Es necesario exigir a las administraciones una reforma estructural que garantice dignidad profesional, estabilidad y capacidad resolutiva. Además, debe impulsarse que los residentes de Medicina Familiar y Comunitaria, pediatras y resto de especialidades se formen en entornos rurales, ya que esto aumenta su permanencia futura y enriquece a los profesionales. La medicina rural no debe tratarse como un problema de dispersión, sino como un espacio de oportunidad docente e investigadora, con un marco laboral que respete tanto la trayectoria del profesional como la del paciente.
¿Qué papel debe desempeñar la OMC en la defensa de unas condiciones laborales y profesionales que permitan garantizar una atención sanitaria de calidad en el medio rural?
La Organización Médica Colegial (OMC) debe desempeñar un papel activo, reivindicativo y estructural para garantizar que las condiciones profesionales y laborales en el medio rural permitan ofrecer una atención sanitaria de calidad, según muestran sus propios informes y posicionamientos recientes. La OMC debe ser motor de cambio en la sanidad rural: defender derechos laborales, presionar políticamente, impulsar formación, garantizar calidad asistencial y liderar la transformación del modelo de Atención Primaria. Sin estas acciones, la continuidad y calidad de la atención sanitaria en el medio rural seguirán en riesgo.
¿Qué mensaje enviaría a los médicos Atención Primaria Rural a los que representa?
Los Centro de Salud de Atención Primaria en el ámbito rural vertebran la sanidad en los territorios donde más se necesita y donde más difícil es ejercer la medicina de Familia y atención Comunitaria, así como la pediatría. Esta labor es imprescindible para garantizar la equidad sanitaria en España. Desde esta representación, mi compromiso es claro: defender los derechos, visibilizar dificultades, para buscar soluciones, y trabajar para que ejercer en el medio rural sea una elección profesional digna, atractiva y respetada.



