Jueves, 13 Agosto 2020

Informe OXFAM-Intermón

Profesionales sanitarios y trabajadoras de residencias, entre los empleos más precarios y peor pagados

Los empleos que durante el Estado de alarma por la pandemia de Covid-19 se revelaron como "imprescindibles para cuidar y salvar vidas" son los más afectados por la precariedad y la temporalidad, según el informe 'Esenciales' publicado por Oxfam Intermón

Madrid 07/07/2020 medicosypacientes.com/Servimedia

Auxiliares de dependencia, profesionales sanitarios, mensajeros de plataformas, trabajadoras del hogar y cajeras de supermercado están entre las profesiones "más precarizadas y peor pagadas” de la economía española, según señaló Liliana Marcos, coautora del informe y experta en políticas públicas y desigualdad de Oxfam Intermón.

“Ellos y ellas han sido los esenciales, los que no han podido parar mientras se paraba todo lo demás", apuntó, "y salen de la pandemia igual que entraron: precarios”.

Dentro de las personas afectadas por la precariedad laboral, las subcontratadas son las más vulnerables. Según recoge el informe, la tasa de despidos entre quienes están en esta situación multiplica por seis la del conjunto de sectores.

De febrero a mayo de 2020 la ocupación cayó un 5%, pero la bajada en el sector de “actividades relacionadas con el empleo”, que engloba a empresas de trabajo temporal y multiservicios, se redujo un 30,9%.

Además, Oxfam Intermón denunció que las profesiones del hogar y cuidados son de las más precarizadas, ya que “una auxiliar de geriatría tiene un sueldo base de algo menos de 1.000 euros y una trabajadora del hogar no suele tener derecho a desempleo”. "No podemos permitir que una de cada tres trabajadoras del hogar o de cuidados viva por debajo del umbral de la pobreza”, destacó Marcos.

Sanitarios

Esta precariedad laboral afecta de manera concreta al sector sanitario, con especial incidencia entre los jóvenes. Recientemente, la Organización Médica Colegial presentó la sexta oleada de la encuesta sobre la situación de la profesión médica, que reflejaba una tasa de temporalidad existente en el sistema sanitario público español que afecta a más del 36% de los facultativos de su plantilla. Respecto a esta irregularidad cabe destacar que el 55,4% de los médicos temporales llevan más de 6 años sin conseguir una plaza mediante concurso oposición.

En línea con lo anterior, la media de contratos firmados en el último año por los médicos encuestados que se encuentran trabajando o han estado empleados en este año en el sistema público y no disponen de una plaza en fija es de 3,24. Este dato supone una leve mejoría con respecto al año pasado.

Las mujeres (4,49 contratos), los menores de 40 años (3,49 contratos) y aquellos de nacionalidad extranjera (4,47 contratos) presentan un promedio por encima de la media en el SNS.

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Temporalidad

En 2019, más de uno de cada tres contratos con duración determinada tenía una duración inferior a una semana, mientras que prácticamente una de cada tres personas asalariadas (28,27%) encadenó tres o más contratos. Según Oxfam, la tasa de temporalidad en España es la más alta de la UE, prácticamente el doble de la media comunitaria, y tiene especial relevancia en el sector público. Las administraciones ostentan una tasa de temporalidad del 27,5%, frente al 24,4% del sector privado.

En cuanto a la parcialidad, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que en España hay unos 5,5 millones de personas que querrían trabajar más horas de las que actualmente hacen.

Además, la ONG ha calculado que la pandemia costará más empleos en España que en otros países de su entorno. Por cada punto que disminuya el PIB, la tasa de desempleo subirá 0,2 puntos en el Reino Unido, 0,3 en Italia o Francia y hasta 0,8 puntos en España.

El estudio destaca que el 74% de las personas con contratos parciales son mujeres y advierte de que tras esos contratos se esconden, en ocasiones, horas no cotizadas y trabajadas en el marco de la economía informal.

Por todo ello, propone una serie de medidas que pasan por dar más poder de negociación a los trabajadores, hacer más costosa la contratación temporal para reducir su uso, mejorar las prácticas de contratación de las administraciones públicas, reforzar la inspección laboral y reducir el impacto que la subcontratación o los falsos autónomos tienen en la reducción de costes salariales.

La ONG ha lanzado una recogida de firmas en apoyo a estas propuestas, ya que “no podemos permitir que las personas que nos han cuidado esta pandemia tengan estos niveles de inseguridad". "Tenemos que cuidar de quienes nos cuidan”, reclamó Marcos.

 

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