Lunes, 6 Julio 2020

Jornada Salud MIR

Prevención, evaluación y protección, claves para la atención al MIR enfermo

La segunda mesa de la Jornada ‘La Salud del MIR’ analizó la prevención, evaluación, protección al MIR enfermo y la responsabilidad del docente. En la mesa, que estuvo moderada por la Dra. Rosa Arroyo, vicesecretaria del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), intervinieron el Dr. Rogelio Altisent, director de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Universidad de Zaragoza; Toni Calvo, director de la Fundación Galatea; el Dr. Francesc Feliú, representante nacional de médicos Tutores y Docentes del CGCOM; y la Dra. Alicia Córdoba, representante nacional Jóvenes y Promoción de Empleo del CGCOM

Madrid 17/01/2020 medicosypacientes.com/ Ricardo M.Platel
De izda. a dcha. Doctores: Feliu, Córdoba, Altisent, Arroyo y Calvo
El Dr. Altisent explicó que en el desarrollo profesional de los médicos el periodo de formación del MIR “tiene un significado especial para consolidar la capacitación del especialista, con algunas características singulares como es la adquisición de las habilidades propias que van a cristalizar ya para el resto de una vida profesional. Pero este proceso ya arranca en el Grado, de modo que hay algunos problemas patológicos o disfunciones cuya detección se podría hacer en la Facultad de Medicina”. 
 
El director de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Universidad de Zaragoza reconoció que “resulta especialmente preocupante que el acceso a las plazas de formación MIR no tenga ningún procedimiento de selección en función del perfil personal, por ejemplo, para orientar a quienes no tienen idoneidad para la relación clínica”. 
 
Subrayó que “la Organización Médica Colegial, por su responsabilidad social, está en una posición privilegiada para promover un espacio de trabajo y coordinación con las Facultades de Medicina y la Comisión Nacional de Especialidades que permita abordar con un enfoque preventivo los problemas que se plantean en la evaluación continuada del MIR que no alcanzan las adecuadas competencias por razones de salud o por perfil de personalidad. No solo es una cuestión de cuidado de la salud de los médicos, es también, y sobre todo, una cuestión de calidad asistencial y de seguridad del paciente”.
 
El director de la Fundación Galatea, Antoni Calvo, manifestó que, a pesar de que no es una situación alarmante, sí que existe preocupación ante el sufrimiento emocional de muchos profesionales jóvenes de la salud (en este caso, médicos residentes) y la limitación de recursos y de habilidades que presentan para hacerle frente. Esta preocupación tiene como contrapunto el hecho de que se trata de profesionales muy preparados y muy competentes desde el punto de vista técnico. 
 
“Sabemos que los jóvenes que quieren dedicarse a la Medicina son perfiles académicamente muy competentes y con alta capacidad de sacrificio. Por todo ello, desde la experiencia de Fundación Galatea y con los estudios sobre la salud de los MIR de que disponemos, consideramos que debemos mantener dos objetivos en paralelo: por una parte, dar asistencia a los MIR que presentan dificultades, sufrimiento emocional y, en algunos casos, patología mental y, por otra, promover estrategias preventivas y de promoción de la salud para un ejercicio de la medicina saludable, donde sea compatible estar muy bien preparado técnicamente y, a la vez, disponer de recursos para la gestión de las emociones y capacidad parar enfrentar las dificultades propias de la medicina y de trabajar en un sistema sanitario complejo”, afirmó. 
 
Según Calvo, la prevención debe incluir una reflexión de las administraciones sobre la necesaria revisión de los planes de estudio de las facultades de Medicina.
 
 
El Dr. Francesc Feliú subrayó que el personal docente en general y los tutores en particular, “no estamos ajenos a la problemática del residente enfermo. Todo lo contrario, estamos especialmente sensibilizados ante situaciones de frustración, de “sufrimiento” de nuestros residentes que ponen en riesgo no sólo su integridad física y psíquica sino su aprovechamiento docente, situación que conlleva a una mayor sensación de estrés y de fragilidad”. 
 
El representante nacional de médicos Tutores y Docentes del CGCOM lamentó que “no disponemos en la actualidad de las herramientas ni recursos necesarios para dar una respuesta de calidad al reto que ello supone. Ni la normativa actual vigente ni los programas formativos están actualizados, y la situación de alta complejidad de la medicina moderna, la super especialización y la competitividad, es decir, la alta exigencia en el ámbito de la medicina moderna ponen de manifiesto la necesidad de un cambio de paradigma”.
 
El Dr. Feliú incidió en que “los tutores y docentes abogamos por disponer de un mayor tiempo para la Tutorización del residente, la creación de unos mecanismos de vigilancia de forma continuada, con protocolos de reconocimiento médico (por parte de Salud Laboral), un amplio conocimiento de las responsabilidades y deberes, tanto asistenciales como docentes por parte de los propios residentes, de todo el personal docente implicado y de la administración sanitaria, así como una adecuación de los planes formativos de las diferentes especialidades, entre otras propuestas”.
 
Concluyó que “necesitamos una mayor presencia del Colegio de Médicos, que adopten realmente un papel de “mediador” entre el residente, el tutor y la institución sanitaria, también para la protección de la salud”.
 
Por su parte, la Dra. Alicia Córdoba recordó que “para hablar de la salud del MIR primero vamos a remontarnos a los inicios del estudiante de Medicina, donde para entrar se exigen notas en torno a 12 puntos, seguida de una carrera de 6 años, donde nos enseñan muchos conocimientos teóricos y científicos, pero como decía el Dr. Josep de Letamendi, el médico que sólo sabe de Medicina, ni Medicina sabe”.
 
Manifestó que “esto continua con el examen MIR, que evalúa conocimientos teóricos y que nos permite obtener un número de orden, que no te hará ser ni mejor ni peor médico pero que marcará tu futuro profesional por la importancia que tiene, y en torno a este examen gira el miedo a equivocarnos al elegir, a no saber cuál es la mejor unidad docente o en la que más vamos a investigar…”. 
 
La representante nacional Jóvenes y Promoción de Empleo del CGCOM hizo hincapié en que “muchos estudios relacionan el inicio de la formación médica especializada del Médico Interno Residente (MIR) con el desarrollo de estrés ya que supone, entre otros, mayor responsabilidad, cambio de medio laboral, nuevos compañeros y jefes, contacto con pacientes y familiares, necesidad de nuevo aprendizaje, cambios en los tiempos y ritmo de trabajo, cambios en el estatus económico, en las expectativas y, en algunos casos emancipación de familia de origen, cambio de ciudad, etc. Todo ello conlleva un considerable cambio en su estilo de vida”.
   
La Dr. Córdoba concluyó que “el doctor del futuro será uno mismo, por lo que es necesario mentalizarse de la importancia que tiene cuidar la salud del MIR, con un papel fundamental por parte de los colegios de médicos y administraciones públicas, con un papel trascendental para evitar que médicos MIR terminen siendo médicos enfermos, con un trabajo conjunto que involucren a residentes, tutores y servicios de prevención de riesgos laborales con la implicación de tutores, con cursos, seminarios que permitan orientar aquellas maneras de conseguir hábitos saludables y desarrollando habilidades necesarias y creando espacios para debatir, reflexionar y contar experiencias personales”.