Jueves, 19 Octubre 2017

Estudio publicado en la revista 'Neurology'

Los remates de cabeza causan síntomas similares a los de una conmoción cerebral

Investigadores del Albert Einstein College of Medicine y el Montefiore Health System, en New York (Estados Unidos), han visto que golpear de forma recurrente el balón con la cabeza puede provocar a los futbolistas síntomas similares a los de una conmoción cerebral a pesar de que estos trastornos suelen estar causados por golpes causados de forma accidental.
 
Madrid 06/02/2017 medicosypacientes.com
El estudio se ha publicado en la revista 'Neurology'.

De este modo, los resultados publicados en la revista 'Neurology' muestran que, aunque los futbolistas aficionados tienen más riesgo de sufrir un traumatismo craneoencefálico por golpearse con otro compañero, también tienen más riesgo de experimentar síntomas similares si rematan a menudo de cabeza.

"Hay datos suficientes como para afirmar que puede haber riesgo", ha reconocido el neurocientífico Michael Lipton, autor del estudio, en el que no se han estudiado los posibles riesgos más a largo plazo que pueda conllevar esta práctica.

En su estudio, conocido como 'Einstein Soccer Study', reclutaron a 222 jugadores aficionados (el 80% hombres) que vivía en la ciudad de Nueva York para preguntarles por los partidos que habían disputado en los últimos quince días y por la frecuencia con la que solían rematar de cabeza, así como las veces que se habían golpeado en ella y si habían experimentado algún síntoma asociado como dolor, mareo o pérdida del conocimiento.

Los participantes, de entre 18 y 55 años, completaron un total de 472 encuestas entre los años 2013 y 2014, y descubrieron que el 37 por ciento de los hombres dijeron haber sufrido algún golpe fortuito en la cabeza y, de media, decían haber rematado de cabeza unas 44 veces en los 15 días previos. En cambio, las mujeres remataron una media de 27 veces en el mismo periodo, pero hasta un 43 por ciento decían haberse golpeado en la cabeza de forma accidental.

Alrededor del 20 por ciento de los participantes reportaron síntomas moderados o graves típicos de una conmoción cerebral y los que decían haberse dado más golpes accidentales tenían hasta seis veces más probabilidades de sufrirlos, en comparación con los que se habían golpeado menos.

Pero después de ajustar los datos incluyendo los remates de cabeza, vieron que quienes más cabeceaban la pelota tenían más probabilidades de sufrir esos síntomas, con independencia de los golpes fortuitos recibidos.  El profesor Jeffrey Bazarian, de la Universidad de Rochester (Estados Unidos), admite que los traumatismos craneoencefálicos en fútbol no han sido tan estudiados como en el rugby, y apunta que deberían utilizarse sensores para poder estudiar mejor este fenómeno.