Miércoles, 12 Agosto 2020

Participación del CGCOM

La UEMO exige el reconocimiento de la infección por COVID-19 como enfermedad profesional

La UEMO (Unión Europea de Médicos Generales/de Familia), ha exigido durante su última Asamblea General el reconocimiento de la infección por Covid-19 como enfermedad profesional en todos los países europeos y otros países miembros para proteger a los profesionales médicos y a sus familias

Madrid 22/06/2020 medicosypacientes.com/ Álvaro G. Torres

En la Asamblea General, celebrada de manera virtual, y en la que participó por parte del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) su tesorero y jefe de la delegación española en la UEMO, el Dr. Jerónimo Fernández Torrente, se exigió el reconocimiento de la infección por Covid-19 como una enfermedad profesional puesto que los médicos generales/de familia están en primera línea de esta pandemia y están sufriendo sus consecuencias. Este colectivo es y será el primer contacto para casi todos los pacientes contagiados y corren ese riesgo debido a esta situación – aseguran desde UEMO-.

En este sentido la organización internacional apoya firmemente la iniciativa tomada por la Comisión Europea al proponer la Directiva (UE) 202/739 del 3 de junio de 2020, por la que se modifica el Anexo III de la Directiva 2000/54/CE en lo que respecta a la inclusión del SARS -CoV-2 en la lista de agentes biológicos que son patógenos humanos conocidos y que modifica la Directiva de la Comisión (UE) 2019/1833, que la Covid-19 se considera como una enfermedad profesional de grupo 3 de "alto nivel de riesgo".

La UEMO reconoce que España, Eslovenia, Suiza, Serbia, Suecia, Irlanda, Finlandia (si se contrae en el trabajo), Portugal, Bélgica, Francia (entre marzo y junio) ya la han traspuesto a su legislación nacional y espera que todos los países europeos adopten este cambio de manera urgente.

Esta demanda, realizada en España por el CGCOM a los ministros de Sanidad y Trabajo, fue respaldada plenamente el mes de abril por la dirección de la Unión Europea de Médicos Generales / De Familia, en un escrito realizado por su presidente, el Dr. Callin Bumbulut en apoyo a la declaración del CGCOM del 19 de abril de 2020 sobre la pandemia. (se adjunta declaración). El texto refrendaba que la demanda de que la infección por SARS COV2 sea reconocida como un accidente laboral para médicos y personal sanitario estaba totalmente justificada.

Políticas sanitarias orientadas a la prevención, protección y seguridad de profesionales y población

La UEMO considera que la crisis sanitaria provocada por la Covid-19 está causando un grave impacto y daños en la salud pública, con tasas de mortalidad prematura, y en la actividad económica tanto en los Estados miembros como entre ellos.

Para esta institución europea, las consecuencias de estos hechos varían según los países, pero los principios fundamentales siguen siendo los mismos. Por ello reclama que las políticas sanitarias deban dirigirse hacia la prevención y la gestión de los contagios, la protección y la seguridad de la población, la protección y la seguridad de los profesionales sanitarios, la disponibilidad constante y el reabastecimiento adecuado de materiales y equipos, especialmente EPI, los cuales – apuntan - deberían ser de origen europeo y cumplir con los estándares europeos acreditados y deben contar con la financiación y los recursos necesarios para llevar a cabo estas políticas.

También abogan por que se reconozca la velocidad con la que la medicina general/de familia está transformando sus formas de consulta con servicios de telemedicina a la vez que la profesión se esfuerza por mantener la continuidad de la asistencia, que es su característica más importante, por lo que se hace necesario ayuda y refrendo para apoyar estos cambios.

Otro de los puntos principales de esta declaración es la exigencia de equipos de protección suficientes y adecuados para los médicos de familia y su personal para que puedan continuar con su importante labor con seguridad. Sin el apoyo del personal de AP, la Medicina General no hubiera podido funcionar como lo ha hecho.

Desde la UEMO reclaman también a los gobiernos y a la sociedad en general el reconocimiento de que las personas más vulnerables y los grupos socioeconómicamente desfavorecidos de nuestras sociedades, que son quienes más han sufrido la pandemia, cuenten con medidas de salud pública para no dificultar el acceso a la asistencia sanitaria.

Los médicos generales/de familia son el único grupo médico que conoce a sus pacientes y a sus familias desde el inicio hasta el final, y que trata no solo la enfermedad de una persona, sino también la persona con la enfermedad. La presencia y experiencia del médico general/de familia es esencial en toda la planificación de la asistencia sanitaria y por ello exige la inclusión de los médicos generales/de familia en todos los comités de organización y toma de decisiones asistenciales para que puedan informar sobre las políticas sanitarias.

Reclaman asimismo que se tengan en cuenta las necesidades de los médicos de familia y el reconocimiento del impacto de la gestión de este brote en su bienestar físico y mental. Esto tiene que ver tanto con su creciente carga de trabajo como con la angustia que sufren por la enfermedad y la muerte de sus compañeros y pacientes.

Consideran inaceptable en una sociedad civilizada que algunos miembros de la población hayan maltratado a los médicos y que éstos hayan sido estigmatizados debido al incremento de los costes de los seguros por parte de la industria de servicios financieros.

Desde la UEMO se exige a los gobiernos un reconocimiento económico para compensar la reducción significativa de los ingresos de muchos médicos generales/de familia durante esta pandemia en un momento en que los médicos generales/de familia van a seguir brindando un servicio más activo a los pacientes, y esperamos que los médicos de familia sean tratados, al menos, igual que otras empresas e individuos que han sufrido económicamente. Como mínimo reclaman que se cubra el exceso de costes operativos, ya que muchos médicos generales/de familia han tenido que comprar su propio EPI y cubrir otros gastos.

Finalmente, lamentan la pérdida de vidas que se ha producido, especialmente, la de los compañeros de profesión que murieron mientras brindaban atención médica a la población.