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Domingo, 2 Octubre 2022

VI Jornadas Clínicas PAIME Córdoba

La Dra. Olga González: “El estigma asociado a la enfermedad mental en el colectivo médico es mayor que el asociado a otras patologías médicas”

La Dra. Olga González Irizar, psiquiatra de la Unidad de Hospitalización de pacientes del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) en la Clínica Galatea, participa en las VI Jornadas Clínicas del PAIME que se celebran los días 30 de septiembre y 1 de octubre, en Córdoba. Durante la entrevista pone en valor la existencia de este programa y la necesidad de pedir ayuda entre los profesionales de la Medicina ante situaciones de malestar psíquico: “el estigma asociado a la enfermedad mental en el colectivo médico es mayor que el asociado a otras patologías médicas”

Madrid 21/09/2022 medicosypacientes.com/ Sara Guardón

El Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) es un programa colegial de médicos para médicos bajo el paraguas de la Fundación para la Protección Social de la OMC para atender a profesiones con patología psíquica y/o adicciones.

La Fundación celebra las VI Jornadas Clínicas del PAIME junto al Colegio de Médicos de Córdoba tras dos años bajo un formato online debido a la pandemia, recupera la presencialidad, uno de los valores principales de estos encuentros.

¿Cómo funciona la Unidad de Hospitalización para pacientes PAIME en la Clínica Galatea?

La Clínica Galatea de Barcelona tiene, entre otros dispositivos, una Unidad de Hospitalización para profesionales de la salud de Catalunya del ámbito de la Medicina, Enfermería, Psicología, Veterinaria, Odontología, Farmacia y Trabajo social, a la que también pueden acceder médicos/as atendidos en la red PAIME del resto de España.

En esta unidad, los pacientes ingresan de forma voluntaria y son tratados por un equipo con más de 20 años de experiencia en el abordaje de los trastornos adictivos y/o de salud mental. Este equipo inter-disciplinar, trabaja de forma coordinada para que los profesionales de la salud puedan reincorporarse a la profesión y volver a disfrutar de una vida plena, equilibrada y saludable.

Durante la hospitalización, el equipo asistencial realiza un abordaje integral que incluye abordaje individual por psicología y psiquiatría, terapia grupal y en el caso que lo precisen, valoración por el médico de familia, trabajo social y/o neuropsicología. Existen dos programas de intervención diferenciados: uno dedicado a adicciones y patología dual y, otro, a trastornos mentales no adictivos.

¿Cómo es el proceso?

Cuando un psiquiatra PAIME del resto de España considera que un/a médico/a al que está tratando es subsidiario de hospitalización en la Clínica Galatea, realiza un informe clínico de derivación que remite a la Unidad de Acogida ubicada en la Fundación Galatea que es quien lo transmite al Coordinador de Hospitalización de la Clínica Galatea para poder programar el ingreso. Los aspectos relativos a la financiación son valorados por la Organización Médica Colegial, a través de la Fundación Patronato de Huérfanos y Protección Social de Médicos Príncipe de Asturias.

En el caso de los profesionales de salud de Catalunya, la coordinación para el ingreso se lleva a cabo bien desde las Consultas externas de la Clínica Galatea, bien de recursos asistenciales que se dirigen a la Fundación Galatea y, si el paciente acepta entrar en el programa, se valora la hospitalización.

¿Cómo es el médico como paciente en estas circunstancias?

En nuestra práctica clínica habitualmente nos encontramos que el médico que padece un problema adictivo o de salud mental demora la petición de ayuda, bien por el temor a la pérdida de su credibilidad profesional, bien por incurrir en la fantasía de control o porque se deja llevar por la filosofía de «invulnerabilidad» del médico. Curiosamente, el estigma asociado a la enfermedad mental en el colectivo médico es mayor que el asociado a otras patologías médicas.

No es infrecuente que sean los colegas o las personas del entorno afectivo del paciente quienes detectan los primeros síntomas de alarma. En el caso de los médicos, la fácil accesibilidad a sustancias psicótropas puede llevar al «autotratamiento» como estrategia (inadecuada) para lidiar el malestar en lugar de la petición de ayuda en un marco adecuado y con un tratamiento reglado. De esta forma, solo se consigue aumentar el riesgo de complicación y cronificación del problema, además de las posibles consecuencias negativas no solo para la salud del médico sino también para la seguridad de su ejercicio profesional.

La misión del PAIME, al ser un programa colegial, es promover el bienestar de los médicos, pero, al mismo tiempo, garantizar que el trastorno mental o adictivo no compromete la seguridad de la praxis.

¿Cuáles son los casos con mayor incidencia?

En la Unidad Ambulatoria de Catalunya, aproximadamente un 80% de los casos son trastornos mentales no adictivos y un 20% trastornos adictivos o con patología dual. Mientras que, en la Unidad de Hospitalización, estos porcentajes cambian, siendo un 60% los casos atendidos por trastornos adictivos o patología dual y un 40% trastornos relacionados con la salud mental.

¿Qué ocurre con un paciente difícil?

La mayoría de las peticiones de ayuda en el PAIME son voluntarias espontáneas (el propio médico enfermo pide ayuda) o inducidas (pide ayuda a instancias de alguien con ascendencia sobre él como un familiar, colega o superior). En otras ocasiones, las menos, la petición de ayuda tiene lugar tras una comunicación confidencial o una denuncia formal al colegio profesional correspondiente. En esas circunstancias, al médico que presenta un trastorno mental y/o adictivo se le ofrece poder iniciar tratamiento en el programa con la intención de que dicho tratamiento le ayude a recuperarse y, en consecuencia, a no poner en riesgo la seguridad de su ejercicio profesional.

Cuando el médico del que se sospecha hay un trastorno mental (incluyendo las adicciones) que compromete la praxis segura y se niega a ser tratado, el Colegio de Médicos puede solicitar un informe pericial independiente para valorar si, efectivamente es así. El resultado del dictamen orienta también las actuaciones colegiales, destinadas a proteger la praxis profesional.

Para los médicos que aceptan tratamiento en el PAIME, pero tienen un trastorno mental (mayoritariamente, las adicciones) que comprometen las praxis, se firma un contrato terapéutico colegial en el que la condición para poder seguir ejerciendo es mantenerse en tratamiento. En dicho contrato intervienen: el médico enfermo, su terapeuta de referencia, un representante del Colegio de Médicos y un tutor (habitualmente un responsable asistencial de la entidad en la que trabaja el médico enfermo) quien supervisa la evolución del médico en el ámbito laboral. Se trata de una figura documental en la que se refleja un compromiso asumido por los firmantes y cuyo objetivo fundamental es la rehabilitación del médico enfermo con el fin de que pueda volver a desempeñar su trabajo en condiciones óptimas.

Dicho esto, en la actualidad, en Catalunya, menos de un 5% de los médicos atendidos por el programa pueden considerarse casos con potencial compromiso de la seguridad de la praxis. Y, además, cuando se dan estas circunstancias, reciben un tratamiento más intensificado con la finalidad de procurar la estabilidad psicopatológica suficiente para poder ejercer con seguridad.

¿Qué pasaría si no existiera el PAIME?

El PAIME es un programa que existe desde hace más de 20 años para poder atender, de acuerdo con los principios desarrollados en el Código Deontológico Médico, a los médicos que padezcan problemas de salud mental (entre ellos, los adictivos) y, al mismo tiempo, desde los colegios profesionales referentes, velar porque dichos problemas no pongan en riesgo la seguridad del ejercicio profesional.

Las ventajas de este programa incluirían, además de las antes mencionadas, el poder ser atendidos por equipos con experiencia y especializados en la atención a este colectivo. El hecho de que el programa ofrezca medidas reforzadas de protección de la confidencialidad permite que se salven las reticencias iniciales a pedir ayuda. Esta característica constituye la piedra angular del programa puesto que, al garantizar el completo anonimato del médico que va a ser tratado, se atenúa el posible recelo a recibir tratamiento en el seno de un programa colegial.

Dicha identidad real sólo se desvela en caso de comprometerse la praxis (pues hay un deber deontológico de informar en tal caso a la autoridad colegial correspondiente) o en riesgo para sí mismo y/o para otros como consecuencia de un trastorno mental. El paciente acepta, a su entrada al programa, estas condiciones mediante la firma de un consentimiento informado.

¿Cuál ha sido el papel de este programa durante la pandemia?

Durante la pandemia, la Clinica Galatea adaptó el tipo de intervenciones dispensadas en el Programa de Atención Integral para Profesionales de la Salud para poder garantizar la provisión de servicios al tiempo que se cumplían las medidas de prevención del COVID-19 establecidas por las autoridades sanitarias.

La unidad de hospitalización mantuvo los ingresos, pero con un protocolo de prevención de COVID-19 en el que se contó con el asesoramiento del Servicio de Preventiva del Hospital Universitario Vall d’Hebron. Durante la primera ola, se creó un programa de hospitalización domiciliaria telemático con atención inter-disciplinar diaria en los casos que no pudieran ser hospitalizados y contaran con soporte familiar

En las fases de mayor incidencia del COVID-19 (como la primera ola) la mayor parte de la actividad ambulatoria, individual y grupal pasó a realizarse de manera telemática, si bien en los primeros casos y en los que estaban más comprometidos, bien por su patología de base bien por su situación en esos momentos, se intensificó la frecuencia de la atención y se valoró, siempre que fue posible, que las visitas fueran presenciales. Los controles toxicológicos para seguimiento del mantenimiento de la abstinencia para los pacientes con adicciones se mantuvieron presencialmente, respetando todas las medidas de prevención recomendadas. Por lo que respecta a la unidad de hospital de día, desde la segunda ola se transformó en una unidad mixta telemática-presencial. A medida que avanzaba la pandemia, los cambios en el formato asistencial se han ido adaptando a las nuevas recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Por otra parte, cabe destacar que la Fundación Galatea puso en marcha desde el inicio de la pandemia un servicio de Telesoporte psicológico que no sólo se ofreció en Catalunya sino también en el resto de España, para ofrecer de forma gratuita tratamiento psicológico por videoconferencia a profesionales de la salud y del ámbito social en situación de sufrimiento emocional por la crisis sanitaria del COVID-19.

¿Cuáles han sido los casos con más incidencia debido a la pandemia?

Durante la pandemia y también en la actualidad, hemos observado un incremento muy notable en el volumen de nuevos casos atendidos si bien no hay cambios en el perfil diagnóstico con respecto a la situación previa a la pandemia, siendo los trastornos más prevalentes los adaptativos, los afectivos y los de ansiedad.

¿Por qué es importante que se reúna la Red PAIME en las Jornadas Clínicas?

Para poder compartir experiencias, enriquecernos mutuamente y poder hacer efectiva una red asistencial que pueda ofrecer una continuidad de cuidados al médico con un trastorno mental, incluyendo las adicciones. Es también importante que se sigan los principios de atención de manera similar en cada unidad PAIME si hablamos al final de un modelo de intervención común.