Jueves, 13 Agosto 2020

Estudio publicado en 'Annals of Internal Medicine'

La detección temprana puede reducir las muertes por cáncer de mama a la mitad en supervivientes de cáncer infantil

El inicio temprano (a las edades de 25 o 30 años) de la detección anual de cáncer de mama por resonancia magnética, con o sin mamografía, podría reducir la mortalidad por esta causa a la mitad o más en mujeres supervivientes de cáncer infantil previamente expuestas a radiación de tórax

Madrid 07/07/2020 medicosypacientes.com

Estos hallazgos resaltan la importancia de la resonancia magnética en la reducción de las muertes por cáncer de mama en esta población, según un estudio de modelado comparativo se publica en la revista 'Annals of Internal Medicine'.

Las mujeres supervivientes de cáncer infantil que han estado expuestas a radiación en el pecho tienen un riesgo significativamente mayor de cáncer de mama. Se recomienda la vigilancia con mamografía anual y resonancia magnética para esta población, sin embargo, los beneficios, daños y costos son inciertos.

Los investigadores del Hospital Infantil de Boston utilizaron datos del Estudio sobre la Supervivencia del Cáncer Infantil y dos modelos de simulación de cáncer de mama de la Red de Modelos de Vigilancia e Intervención Colaborativa (CISNET) para estimar los beneficios, los daños y la rentabilidad de las estrategias de detección del cáncer de mama en los supervivientes de este tipo de cáncer.

Descubrieron que, en comparación con la ausencia de exámenes de detección, el inicio de los exámenes a los 25 años con una mamografía anual con resonancia magnética evitó la mayoría de las muertes (56 a 71 por ciento) y la resonancia magnética anual (sin mamografía) evitó entre el 56 y el 62 por ciento de las muertes.

Cuando se consideraron los costes y la calidad de vida, se prefirió comenzar las pruebas de detección a los 30 años, dados los umbrales de rentabilidad comúnmente citados. Según los investigadores, estos hallazgos subrayan la importancia de la resonancia magnética en la evaluación y sugieren que la identificación de políticas e intervenciones efectivas para reducir las barreras a la evaluación deben ser prioridades para asegurar una atención integral y coordinada para estos supervivientes de alto riesgo.