Lunes, 3 Agosto 2020

Casi un 7% de población afectada

La depresión y los problemas de ansiedad, entre las causas del trastorno de compra compulsiva

La depresión y los problemas de ansiedad se encuentran en la mitad de los casos vinculados a la compra compulsiva. Se trata de una patología que afecta a casi el 7 por ciento de la población. El Hospital de Bellvitge ha diseñado un programo de tratamiento integral para este tipo de pacientes

07/01/2014 medicosypacientes.com

 

Barcelona, 8 de enero 2014 (medicosypacientes.com)

Entre un 6 y un 7% de la población general en los países desarrollados sufre trastorno de compra compulsiva, una patología que comporta altos niveles de estrés y graves consecuencias para la vida como alteraciones emocionales, deudas, una valoración negativa por parte de familiares y amigos e intensos sentimientos de culpa.

La depresión y los problemas de ansiedad representan la mitad de los casos vinculados a la compra compulsiva que, aunque siempre se ha relacionado con las mujeres, estudios recientes han demostrado que presenta tasas similares en hombres.

El perfil del paciente es una persona de unos 40 años con un tiempo de evolución del trastorno de seis años y con deudas de más de 25.000 euros, si bien los tratamientos consiguen elevadas tasas de recuperación siempre que el paciente tome conciencia de su trastorno y tenga motivación para resolverlo.

Algunos predictores significativos para el desarrollo de esta conducta son el elevado materialismo, déficits en el control de los impulsos y las dificultades en la regulación de las emociones negativas, además de factores de riesgo individuales como los rasgos de personalidad, otros trastornos asociados -depresiones o ansiedad-, baja autoestima y déficits en la gestión del estrés.

Precisamente, el Servicio de Psiquiatría del Hospital de Bellvitge ha aplicado un programa de tratamiento protocolizado e integral para tratar a este tipo de pacientes, en el que se orienta a los afectados y se asiste a sus familiares, según ha informado en un comunicado

La diferencia se encuentra en el tipo de objetos que adquieren: "Mientras las mujeres compran cosmética, ropa, complementos y joyas, los hombres acostumbran a comprar material informático, música y accesorios para el coche", ha indicado la responsable de la Unidad de Juego Patológico y otras Adicciones Comportamentales del Hospital de Bellvitge, Susana Jiménez.

Además, internet es señalado como un "potente factor de riesgo" en el desarrollo de esta patología, pese a que las compras presenciales continúan siendo las más habituales, y también favorecen el aumento de casos la influencia de la publicidad, el materialismo como indicador de éxito social y señal de identidad, y las facilidades para comprar cualquier tipo de producto.