Sábado, 29 Abril 2017

Mañana, Día Mundial del Síndrome de Asperger

La Confederación Asperger España solicita un modelo basado en la justicia social y no en la caridad para la atención de los afectados

Tres de cada 1.000 niños son diagnosticados cada año con el Síndrome de Asperger en nuestro país. La Confederación Asperger España, que con motivo de la celebración, mañana 18 de febrero, del Día Mundial de este síndrome solicita una Ley de Atención Temprana en todo el estado que garantice la asistencia pública y gratuita a los afectados incluso a partir de los 6 años, en que ésta suele finalizar, y reivindica un modelo basado en la justicia social y no en la caridad con un reparto equitativo de los recursos públicos para la atención y protección social de los afectados

Madrid 16/02/2017 medicosypacientes.com
La Confederación organizará mañana un acto conmemorativo con la colaboración del Ministerio de Sanidad con el fin de sensibilizar a la sociedad sobre las necesidades del colectivo y, en particular, para dar a conocer la realidad de las personas adultas con este síndrome desde su lema "Trabajamos para la Igualdad desde la Diferencia".
 
El síndrome de Asperger es un trastorno severo del desarrollo que conlleva una alteración neurobiológicamente determinada en el procesamiento de la información. Las personas afectadas tienen un aspecto e inteligencia normal o incluso superior a la media. Presentan un estilo cognitivo particular y frecuentemente, habilidades especiales en áreas restringidas. 
 
Este síndrome se manifiesta de diferente forma en cada individuo pero todos tienen en común las dificultades para la interacción social, especialmente con personas de su misma edad, alteraciones de los patrones de comunicación no-verbal, intereses restringidos, inflexibilidad cognitiva y comportamental, dificultades para la abstracción de conceptos, coherencia central débil en beneficio del procesamiento de los detalles, interpretación literal del lenguaje, dificultades en las funciones ejecutivas y de planificación, la interpretación de los sentimientos y emociones ajenos y propios.  
 
Supone una discapacidad para entender el mundo de lo social, que da origen a comportamientos sociales inadecuados proporcionándoles a ellos y sus familiares problemas en todos los ámbitos. Los déficits sociales están presentes en aspectos del lenguaje tales como dificultades en el ritmo de conversación y frecuentemente alteración de la prosodia (entonación, volumen, timbre de voz, etc). Asimismo suelen ser disfuncionales los patrones de contacto ocular, gestual, etc. En la mayoría de los casos existen dificultades en la coordinación motora. Es un trastorno muy frecuente (de 3 a 7 por cada 1.000 nacidos vivos), poco conocido entre la población general e incluso por muchos profesionales. Se encuentra encuadrado en los TEA o Trastornos del Espectro Autista, aunque por sus competencias intelectuales y lingüísticas se mantiene como una entidad diferenciada del autismo clásico.
 
El Comitee for International Asperger’s Year formado por asociaciones de Asperger de los cinco continentes, se volcó entonces en conseguir el reconocimiento del 18 de febrero como Día Internacional del Síndrome de Asperger para darle visibilidad y reconocimiento.
 
Para Asperger España este día debe de aunar la visibilidad del síndrome de Asperger pero también la denuncia de las situaciones injustas y de desventaja social con que se encuentran estos pacientes, así como constatar que queda aún mucho camino por recorrer. 
 
“Son las necesidades específicas de nuestro colectivo las que vamos a seguir defendiendo mientras nos afecten, y ello será de por vida. Nos encontramos con una diversidad funcional que supone de hecho una discapacidad social y organizativa invisible para la gran mayoría de la sociedad” han asegurado. 
 
Asimismo denuncian el repunte del acoso escolar y la marginación en las escuelas, institutos e incluso puestos de trabajo. “Es inaceptable que la casi totalidad del alumnado con síndrome de Asperger haya sufrido acoso escolar y que hoy continúen sufriéndolo”, señalan. 
 
Ponen en relieve la restricción progresiva de la protección social a través de la reducción de los porcentajes de los certificados de discapacidad y dependencia en determinadas autonomías, hasta un punto en el que los afectados y sus familias quedan sin acceso a la protección social y a los derechos educativos o de inclusión laboral.
 
Consideran necesaria una acción decidida de los poderes públicos para exigir responsabilidad social y cupos de empleo para personas con discapacidad en todas las empresas públicas o privadas, y fomentar planes de empleo con apoyo que permitan que el talento y conocimiento de las personas con síndrome de Asperger no se desperdicie y constituya una herramienta de autonomía y participación en la sociedad.
 
Reivindican el Plan de Acción que debe poner en marcha la Estrategia Española en Trastornos del Espectro del Autismo (TEA), que tanto está costando sacar adelante, no quede en una declaración de intenciones y que suponga una serie de actuaciones por ley de obligado cumplimiento para todos los agentes implicados en la vida de las personas con autismo y/o síndrome de Asperger.