Miércoles, 22 Mayo 2019

Mesa redonda con la participación del Commálaga

Fuga de médicos, sobrecarga asistencial y falta de tiempo, entre las principales amenazas para la A.P. en Málaga

El Grupo de Profesionales para la Defensa de la Sanidad Malagueña organizó, recientemente, una mesa redonda sobre “Presente y futuro de la Atención Primaria en Málaga”, que contó con la participación del Colegio de Médicos de la provincia  

Málaga 23/04/2018 medicosypacientes.com/ComMálaga
Los asistentes abogaron por recuperar la figura del tradicional de médico de familia y comunitario.
El encuentro, celebrado el pasado miércoles, en las instalaciones de La Térmica (Diputación de Málaga) contó con ponentes y asistentes de primera línea en la sanidad malagueña. En el debate participaron el presidente del Colegio de Enfermería de Málaga, Juan Antonio Astorga Sánchez; el vocal de Atención Primaria del Colegio de Médicos de Málaga, José Antonio Trujillo Ruiz; el secretario de Organización y Comunicación de UGT Málaga, Juan Miguel Contioso Monclova y el vocal de Atención Primaria del Sindicato Médico de Málaga, José Antonio Becerra Martín. La mesa redonda estuvo moderada por el tesorero del Colegio de Médicos, Enrique Vargas López. 
 
Entre los asistentes que participaron activamente en el coloquio posterior, destacaron el portavoz de la Agrupación de Desarrollo Málaga Accesible y miembro del Observatorio2024, Alfredo de Pablos; el vocal de Hospitales del Colegio de Médicos y miembro del Observatorio2024, José Luis Pastrana; el portavoz de la plataforma Basta Ya Málaga, Carlos Bautista y el director general de Ciudadanía de la Diputación de Málaga, Miguel Moreno, por citar algunos.
 
Durante el encuentro, el Dr. Vargas señaló como una de las mayores amenazas al futuro del sistema la “fuga de profesionales sanitarios y médicos a otras provincias”. Sobre la asistencia, insistió en la demanda de asegurar un tiempo para las consultas médicas de 10 minutos por paciente, la limitación de los cupos a un máximo de 1.500 pacientes y la recuperación de las agendas perdidas (citas programadas y visitas domiciliarias): “Aunque existían antes, desde que no se sustituyen las ausencias, han desaparecido”, afirmó.
 
Contioso hizo una crítica basada en datos de un modelo sanitario que “sin ser malo, desde la perspectiva del sindicato está limitado en prestaciones, está excesivamente dirigido, poco dotado de tecnología y personal, y sobre todo, muy mal organizado”. Criticó también que la Junta de Andalucía haya contado con los mismos expertos que nos han puesto en esta situación para asesorar en la búsqueda de soluciones. Coincidió Contioso con el Dr. Vargas en que “hay que evitar que los profesionales se vayan y que eso pasa por corregir las retribuciones insuficientes y castigadas”. También destacó la necesidad de actuaciones más diligentes en los casos de agresiones a los profesionales sanitarios y la necesidad de incorporar a los centros de salud más fisioterapeutas y psicólogos. 
 
Por su parte, el presidente del Colegio de Enfermería, Juan Antonio Astorga, informó de que “ya son más de un 30% los malagueños que tienen póliza en la sanidad privada y que de aquellos que pueden elegir MUFACE, el 80% se decide por la privada”. Desde su perspectiva, “es necesario que los centros sanitarios sean más accesibles, con horarios de oficina, atención ágil a los pacientes crónicos y mayor dialogo transversal entre los profesionales”. Desde su punto de vista, los médicos resolutivos son la base del sistema, pero “si no se les reconoce y se les desmotiva terminan perdiéndose”. Su impresión fue  que “se premia más el ahorro que la excelencia”. Finalmente instó a las Administraciones Sanitarias a buscar “una vía ágil de solucionar el problema de los pocos especialistas en enfermería Familiar y Comunitaria mediante procesos de acreditación basados en la experiencia y competencia profesional”. 
 
El Dr. Becerra expuso un decálogo de medidas urgentes para evitar la caída del sistema. Entre ellas, mencionaba la “necesidad de una mayor estabilidad laboral de los profesionales; eliminación de la burocracia que lastra las agendas; evitar el exceso de informes sobre incapacidades que incomoda a médicos y pacientes, limitándolo a lo clínicamente necesario; disponibilidad de pruebas diagnósticas en primaria; historia clínica única en todo el territorio nacional y asegurar la formación del personal sanitario”. 
 
El Dr. Trujillo destacó como “desgraciadamente la Atención Primaria no es noticia y está fuera de la agenda política lo que ha llevado no sólo a un deterioro importante de los recursos humanos y materiales de los centros sino también a la disminución de retribuciones y una gran frustración de los profesionales que no disponen de las herramientas más básicas para desarrollar su trabajo”. Con sus propias palabras, las pruebas diagnósticas son “ciencia ficción” y no porque no existan sino porque “la realidad profesional es que no te dejan pedirlas”. El gran problema es que “si los pacientes y los profesionales no se movilizan y lo hacen juntos, el sistema se empobrece poco a poco e inadvertidamente”, manifestó el Dr. Trujillo. 
 
Para el Dr. Trujillo, una posible solución pasa por contar para la gestión con auténticos lideres entre propios e iguales que, además, “debería ser exigible”. Puso de ejemplo la gestión del Turismo en la provincia de Málaga, donde los que trabajan saben del tema y por eso lo gestionan bien: “Es necesario que el que gestione en salud tenga nivel profesional, sepa del tema y sea considerado un líder por los que trabajan dentro del sistema”, añadió. 
 
Tras la intervención de los ponentes, comenzó un interesante debate en el que participaron numerosos asistentes que coincidían en que era necesario realizar cambios urgentes si no se quiere perder en poco tiempo un sistema sanitario excelente. 
 
Finalmente, se insistió desde el Observatorio 2024 que es necesario reorientar el sistema y recuperar la figura del tradicional “Medico de la Familia y Comunidad”.