Miércoles, 28 Junio 2017

Medidas para la prestación de servicios

El Colegio de Médicos de Málaga y asociaciones de pacientes elaboran un decálogo por una sanidad mejor

El Colegio de Médicos de Málaga y asociaciones de pacientes alzaron la voz para reivindicar mejores sanitarias. Juntos hicieron lectura de este decálogo en un acto que tuvo lugar en la sede del Colegio de Médicos y que congregó a doce colectivos. Para el presidente del Colegio de Médicos, el Dr. Juan José Sánchez Luque, “pacientes y facultativos compartimos la necesidad de medidas que no mermen la calidad en la prestación de servicios”

Málaga 21/10/2016 medicosypacientes.com / COM Málaga
Participantes en el decálogo.

En la lectura del decálogo estuvieron presentes el presidente del Colegio de Médicos de Málaga, doctor Juan José Sánchez Luque; la directora de Área de Relaciones con las Asociaciones de Pacientes del Colegio de Médicos, doctora María José Llamas; la Asociación de Pacientes de Fibromialgia (APAFIMA); la Asociación de Pacientes con Artritis Reumatoide (AMARE); la Asociación de Familiares de Enfermos con Esquizofrenia (AFENES); la Asociación de Pacientes con Síndrome Postpolio (AMAPyP); la Asociación para la Lucha contra las Enfermedades del Riñón (ALCER); la Asociación Española Contra el Cáncer; la Fundación Luis Olivares; la Asociación de Pacientes Obesos; la Asociación de Pacientes con Lupus; la Asociación Malagueña de Espina Bífida; la Asociación de Pacientes Anticoagulados; y el Área de Médicos Pacientes del Colegio de Médicos.

Los puntos del decálogo son:

1. La principal lealtad de todos los agentes que participan en la actividad asistencial es la que deben a sus pacientes y a la salud de éstos. Los médicos trabajan cada día para el fomento de la transparencia y la ética dentro de nuestra sanidad, haciendo de él un sistema moralmente sano, socialmente justo y medicamente eficiente. 

2. Se debe seguir avanzando hacia la mejora en el acceso a la Sanidad, sin más criterios que el de la necesidad de la salud. No deben existir barreras por razones físicas, de comunicación, culturales, de lengua, geográficas o de oportunidad.

3. La sanidad española no debe estar a merced de recortes presupuestarios sino dirigirse con unos criterios adecuados de gestión que garanticen la sostenibilidad del sistema así como una asistencia de calidad a los ciudadanos. 

4. Con el esfuerzo conjunto de los profesionales de la sanidad y los pacientes se ha de conseguir una presencia activa de los enfermos y sus asociaciones  en las políticas de salud y en el Sistema Nacional de Salud 

5. La implicación de los pacientes en sus procesos médicos se impulsa con la información y formación de los mismos en la autogestión de su salud

6. Se ha de reconocer como un derecho de todos los ciudadanos la posibilidad de acceder a los tratamientos innovadores de última generación, la eliminación de las diferencias territoriales en la asistencia sanitaria y en el acceso a los tratamientos, fármacos, prótesis y dispositivos ortopédicos.

7. Dentro de los planes de formación de los profesionales sanitarios se ha de incluir materias cuyo propósito sea dotar a estos profesionales de herramientas y habilidades que potencien y mejoren la comunicación con los pacientes, así como la creación de Unidades Interdisciplinares para el correcto tratamiento integral de las patologías crónicas.

8. Se han de aunar esfuerzos públicos y privados para apoyar y dar soporte a la actividad investigadora para descubrir los retos para los que aún la ciencia médica no ha encontrado respuesta, con tratamientos que basados en la evidencia científica suponga una mejora y ayuden a mitigar el dolor y el sufrimiento

9. Debe reconocerse y valorarse la encomiable función de todas aquellas personas; ciudadanos y profesionales, que hacen posibles los procesos de donaciones, donando vida a través de sus órganos para ayudar a los que más lo necesitan. 

10. Desde este Foro, tanto por parte de las Asociaciones de pacientes como por el Colegio de Médicos de Málaga se hace un llamamiento a la Administración del Estado y a las autonómicas  para la adopción de medidas efectivas que den respuesta real a las necesidades de los pacientes y sus familiares, más allá de una mera declaración de intenciones.