Jueves, 9 Abril 2020

Presentación ‘Con-ciencia médica’

Dr. Rodríguez Sendín: "Este libro es la solución para que los pacientes conozcan y exijan nuestros deberes éticos"

El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC) acompañó a la Dra. Mónica Lalanda en la presentación de su libro ‘Con-ciencia médica’, una obra que reflexiona sobre cuestiones éticas inherentes a la práctica de la Medicina, a través del cómic, que se convierte en "una herramienta estructurada para crear conciencia en los médicos e informar a los ciudadanos de nuestras obligaciones y compromisos", según expuso el Dr. Juan José Rodríguez Sendín, que hizo hincapié en que este proyecto "eleva la ética y la deontología a la categoría de lo cotidiano"

Madrid 10/05/2016 medicosypacientes.com / R. M.
Cervino y los doctores Altisent, Gómez Sancho, Lalanda, Delgado y Rodríguez Sendín.

Además del Dr. Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la OMC y autor del prólogo, junto a la autora participaron en la presentación el Dr. Marcos Gómez Sancho, experto en Ética y Deontología; Dr. Rogelio Altisent, miembro de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Universidad de Zaragoza; la Dra. Mª Teresa Delgado, miembro de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Universidad de Zaragoza; y Constanza Cervino, editora de LID.

El presidente de la OMC incidió en que “la sociedad tiene demasiados valores muertos, siempre los mismos, que se utilizan por ejemplo en época de elecciones y que luego van a la basura, son valores 'de usar y tirar'. Sin embargo, los médicos tenemos valores que están vivos, renovados y en cambio constante, como demuestra el libro de la Dra. Lalanda". Asimismo, el Dr. Rodríguez Sendín señaló que “el profesionalismo médico lo sustenta todo: valores, normas éticas, conocimiento, prácticas y habilidades de los profesionales”.

Y argumentó que el ejercicio médico está basado en hechos sustanciales, como el conocimiento aplicado a las necesidades de los pacientes y a la realidad social y sanitaria de nuestro país, mediante el desarrollo científico e innovación con la búsqueda constante de habilidades y competencias técnicas que para alcanzar la excelencia precisan su aplicación con valores y principios éticos de forma continua, sin interrupción.

El presidente de la OMC también recordó que “ser médico no es un oficio, es una profesión”, por lo que una relación tan compleja no puede reflejarse en toda su extensión en un contrato público, pero sí “en un contrato social con la ciudadanía, que debe enterarse y entender de todo ello, que es lo q consigue este libro”. Por eso, “la regulación de algo tan nuclear no se puede hacer más que desde la propia profesión con códigos de conducta y de buenas prácticas”.

Asimismo, destacó que la Dra. Lalanda “decidió hace tiempo no esperar al otro lado de la mesa a los cambios profundos que debemos y podemos realizar juntos en justicia y sanidad, porque nuestros compromisos con SNS son sobre todo eso compromiso con la justicia ”, y subrayó que no se debe tener prisas para lograr los objetivos, lo que “es compatible con no estar quietos”. Y concluyó comentando que “los milagros existen, pero los realizan el trabajo intenso y persistente de las mujeres y los hombres de buena voluntad como Mónica Lalanda”.

El porqué del proyecto

La Dra. Mónica Lalanda detalló que este libro nace “de la observación de la fuerza que puede tener un dibujo frente a un texto y de haber aprendido incluso que estamos biológicamente diseñados para sentirnos atraídos por imágenes”. Así, comentó que lleva años dibujando y “soltando a la blogosfera dibujos con mensaje ético y admirándome de su alcance”. A esto hay que añadir “el interés creciente por la ética y la comprobación de que la ética médica y la deontología no se viven como algo engranado o clave de lo que hacemos sino como un extra para médicos eruditos con tiempo  libre”.  

La autora relató que hace dos años completó un Máster en Bioética y Bioderecho y dedicó el trabajo fin de máster a valorar la necesidad de crear herramientas más amables para aprender ética y deontología, así como al estudio del cómic en este ámbito. "Me sumergí en el mundo de las novelas gráficas hechas por pacientes o familiares y el valor que puede tener para el aprendizaje de un médico, así empecé a intuir que se podía dar un paso más: crear comics específicamente orientados a ello”, enfatizó.  

Por su parte, el Dr. Gómez Sancho calificó ‘Con-ciencia médica’ como “un maravilloso compendio de arte, conocimiento y saber hacer”. “La Dra. Lalanda utiliza su arte, su facilidad para el dibujo como un vector preciso, precioso y potente para el aprendizaje de un tema muy necesario y demasiado desconocido. Muchos médicos no conocen nuestro Código de Deontología y es muy necesario hacérselo llegar y estimularles su lectura y su estudio. Y es aquí donde la autora de este libro hace gala de su maestría con el dibujo”.

Además, aseguró que ha leído este libro desde el prólogo hasta el epílogo, "como se deben leer los libros buenos y he disfrutado enormemente, me he reído y he recordado algunos de los puntos más importantes de nuestro código, magistralmente tratados por la autora”.

Una herramienta para los estudiantes

De igual modo, el Dr. Rogelio Altisent, miembro de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Universidad de Zaragoza, expuso que “está fuera de discusión que el aprendizaje de la dimensión ética de la Medicina es imprescindible para lograr que la atención sanitaria sea de calidad. Hemos avanzado mucho en los últimos años, pero hemos visto con preocupación que la enseñanza de la Ética y la Deontología Médica en los programas docentes no siempre ha logrado captar el interés de los estudiantes”. 

El Dr. Altisent puso en valor “la creatividad y la profundidad que subyace de la obra de la Dra. Lalanda, impregnada a la vez de generosidad y altruismo, y todo ello apuntando al horizonte de la excelencia profesional en el ejercicio de la Medicina”.  

“El entrelazamiento del cómic con la Deontología Médica solo puede hacerlo alguien como ella que junto al genio artístico es capaz de fusionar el convencimiento de que merece la pena colocar la Deontología en un lugar privilegiado de los ideales profesionales”, aseveró. 

El Dr. Altisent enfoca ‘Con-ciencia médica’ hacia los estudiantes, porque “no exagero si digo que estos cómics están influyendo en la formación de las nuevas promociones de estudiantes de medicina que han dejado de ver los artículos del código como una reliquia de médicos mayores para incorporarlo como una referencia ética de comportamiento profesional”. 

Por su parte, la Dra. Mª Teresa Delgado, miembro de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Universidad de Zaragoza, destacó la aportación de la Dra. Lalanda a la innovación docente en el campo de la deontología y ética médica. Así, hizo hincapié en que “fomentar la participación activa de los estudiantes en el proceso de aprendizaje es lo que ha demostrado ser fundamental en la asimilación permanente de conocimientos y habilidades.” 

Igualmente, incidió en que “como otras herramientas docentes en el campo de las humanidades, el cómic estimula el aprendizaje afectivo a través de la evocación de emociones y vivencias. Cuando las viñetas, elaboradas por y con unos objetivos de aprendizajes claros y preestablecidos, se emplean en el contexto educativo, de la mano del docente, el facilitador del proceso de aprendizaje, consiguen no sólo despertar emociones, sino que desencadenan experiencias que, de alguna manera, entran a formar parte de uno mismo. Lo que se escucha se olvida, lo que se ve se entiende, pero es lo que se hace, lo que se aprende”.

Del mismo modo, explicó que la actividad con cómic es más atractiva para los estudiantes, fomenta más su participación y autoconciencia de aprendizaje y facilita la asimilación de los contenidos esenciales de forma estadísticamente significativa y reconoció que la experiencia para los docentes resulta muy satisfactoria, invitando a su aplicación para otros contenidos de la enseñanza de la bioética y la deontología.

Por último, Constanza Cervino, editora de LID, reflejó que “se trata una obra revolucionaria en su género y pionera en España, que abre todo un mundo de posibilidades a este sector a la hora de divulgar la ética médica entre profesionales en activo y estudiantes". Asimismo, remarcó que “la OMC lo tuvo claro desde el principio, pues este libro venía a consolidar acciones que llevan tiempo llevando a cabo en defensa y difusión de los principios éticos de la Medicina”.