Miércoles, 26 Septiembre 2018

Programa Atención Integral Médico Enfermo

Dr. Jaume Padrós: "El 98% de los médicos atendidos en el PAIME han podido continuar con su actividad"

El Dr. Jaume Padrós, presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, corporación donde hace 20 años nació el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) para atender y recuperar a médicos que padecen trastornos mentales y/o conductas adictivas, asegura en esta entrevista que "el 98% de los profesionales atendidos a lo largo de estos años" en el programa "han podido continuar con su actividad tras recibir tratamiento"

Madrid 12/06/2018 medicosypacientes.com/ S.G.
Dr. Jaume Padrós, presidente del Colegio de Médicos de Barcelona
El Dr. Padrós participará en las IV Jornadas Clínicas del PAIME, organizadas por la Fundación para la Protección Social de la OMC (FPSOMC) y que arrancan este 15 de junio, un encentro que, tal y como explica, supone "una magnífica oportunidad para que los profesionales que trabajan en la red PAIME de toda España puedan intercambiar conocimientos y experiencias y establecer un debate técnico y clínico".
 
Para el presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, "el liderazgo de la protección de la salud de los profesionales le corresponde a los Colegios", que son los que ejercen, mediante el PAIME "el control de la praxis para así garantizar la calidad asistencial a los ciudadanos".
-El PAIME desde que nació hace 20 años en el Colegio de Médicos de Barcelona lleva atendiendo a médicos que padecen problemas psíquicos y/o conductas adictivas. ¿Qué balance hace de su implantación y desarrollo?
 
El balance es muy positivo, sobre todo, porque alrededor del 98% de los médicos atendidos a lo largo de estos 20 años han podido continuar con su actividad tras recibir tratamiento. Éste es el sentido del PAIME y, por tanto, su gran éxito. En los pocos casos en que ha sido necesario ir hacia la incapacitación siempre se ha hecho de manera acompañada.
 
No podemos olvidar que el objetivo del PAIME es doble: ejercer el control de la praxis para así garantizar la calidad asistencial a los ciudadanos y preservar la salud de los médicos. Cuando la rehabilitación no es posible, el PAIME permite proteger a los profesionales y acompañarlos hacia la incapacitación.
 
-¿Cómo ha sido su evolución?
 
Uno de los grandes cambios que hemos visto es cómo han ido disminuyendo de manera progresiva las reticencias de los profesionales a la hora de pedir ayuda. Actualmente, el 90% de los casos atendidos en el PAIME llegan de manera voluntaria, lo cual significa que se han vencido muchas resistencias y prejuicios. Por otro lado, el diagnóstico y la atención precoz han demostrado ser útiles para mejorar el abordaje y la rehabilitación. El PAIME es un programa conocido por los profesionales y también lo son sus buenos resultados.
 
Es muy posible que la feminización de la profesión también haya tenido mucho que ver en ese descenso de las reticencias de los profesionales para pedir ayuda. En Catalunya, la implantación y los buenos resultados del PAIME a lo largo de estos años han hecho posible la extensión del programa a otros profesionales de la salud a través de la Fundación Galatea, que cohesiona al colectivo de las profesiones sanitarias.
 
-¿Qué objetivos persigue la celebración de las IV Jornadas Cínicas PAIME?
 
La Jornadas Clínicas PAIME son una magnífica oportunidad para que los profesionales que trabajan en la red PAIME de toda España puedan intercambiar conocimientos y experiencias y establecer un debate técnico y clínico. Ellos son los que están en primera línea en el día a día asistencial y en las jornadas disponen de un foro ideal para analizar protocolos de manera conjunta, compartir gestión de casos, etc. 
 
-¿Qué experiencias innovadoras se han ido introduciendo en el PAIME?
 
La principal ha sido la introducción del contrato terapéutico colegial como instrumento básico para el manejo de los casos más difíciles y de riesgo. En el COM Barcelona se puso en marcha muy pronto, ya que se ajusta a la perfección al modelo de programa de acompañamiento y no represivo que, al mismo tiempo, sirve de control y garantía del ejercicio. También fue decisivo el momento en que apostamos por hacer extensivo el modelo asistencial del PAIME a otros profesionales de la salud.
 
Así nació en Catalunya la Fundación Galatea, una plataforma desde la cual se articulan fórmulas de prevención y promoción de la salud de manera conjunta entre ocho colectivos profesionales y desde la cual se refleja la realidad de los centros sanitarios, donde todos los profesionales trabajan en equipo.
 
-En el contexto actual. ¿Cuáles son las principales líneas estratégicas que plantea el PAIME? 
 
En estos momentos, es prioritario ajustar y consensuar el modelo de atención en toda la red PAIME del Estado y revisar los protocolos clínicos de atención según las necesidades de cada momento. También hay que abordar la cuestión de la acreditación de establecimientos, profesionales y protocolos de intervención. Por último, la otra gran prioridad es lograr la implicación de todos los servicios de salud autonómicos en la asunción del coste del tratamiento de los médicos. 
 
-A su juicio, ¿qué papel deben de tener las instituciones sanitarias en la promoción y protección de la salud de los médicos?
 
Las organizaciones sanitarias (hospitales, centros de salud, sociosanitarios, etc.) deben asumir la importancia y el impacto que los factores organizativos pueden tener en la salud de los profesionales (estrés, burnout, ansiedad, etc.). Deben aplicar cambios en los modelos de liderazgo y de organización de equipos. Hacen falta políticas y medidas preventivas, así como destinar los recursos necesarios para hacerlas efectivas. Otra faceta necesaria es la de reforzar el papel de los servicios de salud laboral y su coordinación con el PAIME. El conjunto de todas estas acciones van en la línea de priorizar la salud pública y la seguridad clínica.
 
-¿Cómo es en el caso de Barcelona?
 
En Catalunya, no solo en Barcelona, tenemos un modelo de contrato entre el Servicio Catalán de Salud (CatSalut) y los colegios profesionales para cubrir la asistencia. Este modelo parte de la aceptación implícita de que el control del ejercicio corresponde a los colegios profesionales Además de a los cuatro colegios de médicos, el modelo incluye también a las corporaciones correspondientes a los ocho colectivos que formamos parte de la Fundación Galatea (médicos, enfermeras, odontólogos, psicólogos, fisioterapeutas, trabajo social, veterinarios y farmacéuticos). 
 
-¿Cuál es el rol de los Colegios de Médicos a la hora de liderar este tipo de programas? 
 
El liderazgo de la protección de la salud de los profesionales le corresponde a los colegios. Es más, los colegios deben llevarla a la máxima expresión porque no se trata solo de un objetivo clínico, sino que responde, como dije antes, a una de las principales funciones que les han sido encomendadas: el control de la praxis. No podemos olvidar que el PAIME está vinculado al Código de Deontología.
 
-¿Para abordar los casos existe una coordinación entre los colegios y las gerencias o áreas de salud?
 
En Catalunya podemos decir que esta coordinación se ha mejorado a lo largo de los últimos años, al margen del color de cada gobierno y de los cambios que se han ido produciendo en las Juntas colegiales. En su momento, pasamos de un modelo basado en la subvención al modelo de contrato y ello nos ha garantizado una estabilidad incuestionable. Pero lo cierto es que esta coordinación no se da en toda la red PAIME y es un reto conseguirla. 
 
-¿Cómo se garantiza una atención integral a los médicos enfermos?
 
El primer paso es hacer que la información sobre el PAIME llegue a todos los médicos, en especial a los más jóvenes, y que el mensaje deje muy claro que la mala salud del médico puede conducirle a una mala praxis y, por ende, puede acabar perjudicando al paciente y al propio profesional y a su entorno. Por supuesto, debe quedar muy claro que el modelo PAIME es un modelo de acompañamiento y de rehabilitación. No es persecutorio y solo es punitivo si es estricta y excepcionalmente necesario. De otro modo, no tendría credibilidad y los colegios no estarían ejerciendo su autoridad. Queremos ayudar y, cada vez más, abordar los problemas de una manera más integral y con equipos multidisciplinares, teniendo en cuenta aspectos sociales, familiares, psicológicos, etc.
 
-¿Cuáles son los mayores retos que plantea el PAIME? ¿Dónde habría que centrar esfuerzos?
 
Se debe insistir en la difusión del programa y en la decidida unificación de criterios en el abordaje, especialmente en los casos difíciles o de riesgo. Es muy importante que todos los profesionales conozcan cómo puede ayudarles su colegio y que confíen en un programa como el PAIME, avalado por lo años y los buenos resultados.
 
También es esencial potenciar la detección precoz y la prevención. Esta parte pasa por promover un cambio de actitudes entre los profesionales para que sean conscientes de la importancia y la necesidad del autocuidado, así como por trabajar la formación en habilidades que capaciten para un ejercicio saludable. De hecho, ya hace unos años que estamos trabajando en esta línea.
 
-Este programa ha despertado el interés de otros colectivos como el de jueces y pilotos. ¿Ve viable su implantación en estas profesiones?
 
En profesiones de alta trascendencia social, como las mencionadas y otras como policías, abogados, farmacéuticos, etc. Debería ser obligado, ya que gestionan derechos fundamentales de los ciudadanos. En Catalunya, ya hemos atendido algunos casos de profesionales no sanitarios de manera puntual. El principal problema es que se trata de colectivos que, a diferencia de las profesiones sanitarias, no disponen de organizaciones tan sólidas que permitan estructurar la atención.
 
Desde el PAIME hemos mantenido reuniones de trabajo para evaluar la implantación de programas específicos para distintas profesiones especialmente sensibles. Tienen nuestras propuestas, pero la decisión final recae sobre los responsables del control del ejercicio de cada colectivo.