Viernes, 22 Febrero 2019

Observatorio Nacional de Agresiones OMC

Dr. Bendaña: “El profesional debe ser formado sobre cómo manejar situaciones de conflicto”

El Dr. José Manuel Bendaña, miembro del Observatorio Nacional de Agresiones de la Organización Médica Colegial (OMC) y secretario general del Colegio de Médicos de Ourense, destaca la importancia que tiene la formación del médico en el manejo del conflicto para prevenir acciones violentas, en una entrevista realizada con motivo del Día Nacional contra las Agresiones a Sanitarios, que se celebra el 15 de marzo

Madrid 28/02/2018 medicosypacientes.com / R.M.P.
Dr. Bendaña.

La principal novedad de este año es la puesta en marcha de la figura del Interlocutor Policial Sanitario, ¿qué supone esta iniciativa?

Una mejora en la coordinación de la lucha contra la violencia en el ámbito sanitario.

¿Cómo actúa el interlocutor ante un caso de agresión?

Más que una actuación puntual, el interlocutor coordina las actuaciones de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Policía Nacional o Guardia Civil, según el ámbito de actuación, urbano o rural. En principio debe elaborar un mapa de eventos violentos y establecer un plan de contingencias, actuaciones y prioridades.

¿De qué manera beneficia al profesional?

Lo que se espera es que con una mayor presencia de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en los lugares más conflictivos pueda minimizarse el riesgo de sufrir agresiones por los sanitarios y de producirse éstas puedan tener una mayor eficacia, rapidez y contundencia las respuestas.

La presencia del interlocutor, ¿puede mejorar la coordinación entre la Administración sanitaria y los Colegios de Médicos en este asunto?

Se espera que sí, ya que puede intercambiarse información de los puntos calientes y mejorarse la información sobre recursos humanos que participen o formación en medidas de seguridad.

¿Cuál es la situación en su colegio? ¿Qué medidas se han implementado?

Nos han comunicado las personas designadas, tanto en la Guardia Civil como en la Policía Nacional para su actuación como interlocutores, a la espera de que elaboren un mapa de riesgos para nuestra provincia.

¿Qué ha supuesto que el médico de la sanidad pública sea considerado autoridad y, por tanto, que las agresiones sean penadas en base a ello?

Da más sensación de seguridad al profesional cuando trabaja y parece una medida coercitiva cara a los agresores. La verdadera trascendencia de esta medida legislativa se verá en los resultados evolutivos. 

El hecho de que también se considere autoridad al facultativo en el ejercicio de la medicina privada, sigue siendo un reto. ¿Qué pasos hay que dar para conseguirlo?

Desde el principio creemos que lo que debe protegerse, más que a los profesionales, que también, es la función que realizan. Por ello, desde este punto de vista que el ejercicio sea público o privado no reviste mucha importancia ya que en ambos casos cuando el médico actúa lo hace cumpliendo la misma función y con el mismo fin.

¿Cuáles son las próximas medidas que el Observatorio pretende llevar a cabo para atajar las agresiones?

El tratamiento legislativo de la agresión a médicos, independientemente del ámbito público o privado y la unificación de la jurisprudencia en el ámbito nacional serían de gran ayuda. Por supuesto, el Observatorio continuará aportando información e iniciativas en ese sentido. Con el último Código Penal se ha perdido la posibilidad de enjuiciar penalmente las faltas que no acarreen lesiones o coacciones muy graves y es algo que continuaremos intentado recuperar, ya que son la mayoría de vejaciones, insultos, amenazas son lastres habituales en las consultas diarias.

¿Hay que mejorar la seguridad en los centros?

Por supuesto, esperamos que se aplique la responsabilidad legal in vigilando que tienen  los administradores, sobre todo cuando ya existen antecedentes de agresiones previas, les obliga a mejorar todas las medidas de seguridad, no sólo poner timbres de alarma y seguir dejando solos a los profesionales en centros conflictivos, alejados o en visitas domiciliarias.

Esperemos que con la figura del Interlocutor Policial Territorial y lo que conlleva esta situación pueda mejorar algo y no sea únicamente una forma de soslayar las responsabilidades de los empleadores.

¿Cuál es la mejor manera de prevenir las agresiones?

Siempre digo lo mismo, formación, información y respeto. El profesional debe ser formado sobre cómo manejar situaciones de conflicto y saber informar al paciente de las cuestiones relevantes, como hacia donde debe dirigir las cuestiones que no encuentra resueltas en la asistencia que recibe. Si el profesional hace partícipe al paciente de su proceso asistencial desde el principio, siempre habrá menos situaciones de conflicto. Aún así, éste va a seguir existiendo, influido por la precariedad laboral y restricciones en los presupuestos asistenciales. Para mejorar será imprescindible un elemento sin el cual no podrán disminuirse las agresiones, por mucho que se invierta o mejoren las condiciones laborales o asistenciales, el respeto mutuo.