Jueves, 28 Septiembre 2023

Registro clínico SEMI-COVID-19

Un estudio analiza la influencia de varias enfermedades en el pronóstico de ingresados por COVID-19

Una nueva investigación basada en datos de 16.455 pacientes analizados del Registro clínico ‘SEMI-COVID-19’ de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) ha concluido que “la interacción de varias comorbilidades puede afectar al resultado y complicaciones de pacientes hospitalizados con COVID-19"

Madrid 25/01/2022 medicosypacientes.com/Servimedia
Lo hace tras analizar 13 grupos de comorbilidades distintas en los mencionados pacientes hospitalizados por infección SARS-CoV-2 en España, lo que permitió al estudio demostrar la mayor importancia de algunas patologías para establecer un peor pronóstico en pacientes covid-19 hospitalizados (enfermedades de la esfera cardiovascular, neurodegenerativas u obesidad).
 
Los resultados de la investigación, realizada mediante algoritmos de aprendizaje automático, acaban de ser publicados en un artículo que firman 23 médicos internistas en ‘Current Medical Research and Opinion’ bajo el título ‘The importance of association of comorbidities on COVID-19 outcomes: a machine learning approach’.
 
Del total de 16.455 pacientes COVID-19 hospitalizados y analizados en el estudio (reclutados entre el 1 de marzo y el 23 de noviembre de 2020), el 57,4% fueron hombres y el 42,6% mujeres, con una mediana de edad de 66,4 años. De la población total del estudio, 4.241 fallecieron o fueron ingresados en UCI; el resto, fueron dados de alta.
 
El estudio permitió definir un total de seis clústeres de pacientes, los tres primeros en el grupo de pacientes dados de alta y los tres últimos, en el grupo de fallecidos o que requirieron ingreso en UCI.
 
De esta manera, el grupo 1 incluyó 8.765 pacientes (44,1% de ellos eran mujeres), cuyas comorbilidades más significativas fueron el asma, la obesidad, la apnea obstructiva del sueño y el trastorno del pánico. Este grupo tenía una baja tasa de factores de riesgo cardiovascular (principalmente hipertensión), y sus parámetros bioquímicos mostraron menos inflamación que los pacientes de otros grupos.
 
Por su parte, el grupo 2 incluyó 798 pacientes (un 44,9% de ellos eran mujeres), y sus principales comorbilidades fueron la infección por VIH, tumores hematológicos malignos, neoplasias sólidas malignas y trastornos reumáticos. Según los investigadores, “muy pocos pacientes en este grupo tenían enfermedad cardiovascular o factores de riesgo cardiovascular”.
 
El grupo 3 estuvo formado por 2.651 pacientes (el 46,4% mujeres), y sus principales comorbilidades fueron la insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular, varios factores de riesgo cardiovascular, enfermedades vasculares y enfermedades neurodegenerativas.
 
Se trató de un grupo cuyos pacientes, según indicaron los autores del estudio, también tenían una tasa considerable de enfermedades reumáticas.
 
Mientras, el grupo 4 estaba formado por 3.557 pacientes (el 36,4% mujeres). Al igual que en los pacientes del grupo 3, las principales comorbilidades fueron factores de riesgo cardiovascular, enfermedades vasculares, insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular y enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo, a diferencia del grupo 3, también hubo una alta tasa de obesidad, apnea obstructiva del sueño, EPOC y depresión.
 
El grupo 5 incluyó 457 pacientes (el 38,1% mujeres) y sus pacientes también presentaban diversas enfermedades vasculares, insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular y EPOC. A diferencia de los grupos anteriores, entre sus pacientes predominaron los trastornos digestivos y la insuficiencia renal crónica.
 
Por último, el grupo 6 incluyó 227 pacientes (37,9% mujeres), y sus principales comorbilidades fueron neoplasias hematológicas y enfermedades reumáticas; aunque algunos de sus pacientes tenían infección por VIH e insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular.
 
Tras este cribado, los autores del estudio explicaron que, en general, los pacientes de los grupos 4, 5 y 6 eran mayores y tenían más comorbilidad (medida por el índice Charlson). Presentaron, además, una mayor carga inflamatoria en las pruebas de laboratorio, así como más alteraciones en los datos relacionados con la coagulación.
 
Mientras, la insuficiencia cardíaca fue más frecuente en los grupos 5 y 6 y el fallo respiratorio agudo en los 4 y 5. El grupo 5 tuvo la tasa más alta de enfermedad renal crónica y los 5 y 6 tuvieron la tasa más alta de coagulación intravascular diseminada. Por último, los trastornos trombóticos fueron más prevalentes en los grupos 2, 4 y 6, con más eventos debido a embolia pulmonar que a trombosis venosa profunda.
 
En lo que respecta a la mortalidad, el grupo 5 tuvo el peor resultado. Dado que los grupos 4, 5 y 6 incluyeron pacientes mayores que el resto, los investigadores los estratificaron según la edad, aunque los resultados se mantuvieron homogéneos para la muestra total.
 
Al tiempo, explicaron que la investigación muestra la importancia relativa de varias enfermedades en el pronóstico de los pacientes hospitalizados por covid-19, y clarifica que las comorbilidades más comunes relacionadas con el mal pronóstico en covid fueron las relacionadas con los factores de riesgo cardiovascular, así como la obesidad, las enfermedades respiratorias obstructivas, la insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular y las enfermedades neurodegenerativas.
 
Por su parte, el estudio también mostró que el sexo masculino era predominante, principalmente en los grupos de mal pronóstico. En este sentido, los investigadores apuntaron que “existen diferentes mecanismos potenciales que pueden explicar por qué las mujeres son menos propensas a infecciones graves por covid-19, como la relación ACE/ACE2 y la regulación en hombres de la proteasa transmembrana serina”.