Campaña medicina rural

Sábado, 28 Enero 2023

MIR 2023

Sara Cortés: "Para preparar el MIR, la disciplina del día a día, el apoyo de mi familia y el autocuidado han sido claves"

Con motivo de la celebración del examen de acceso a las plazas de formación sanitaria especializada, que se celebró el pasado sábado, 21 de enero, Médicos y Pacientes entrevista a Sara Cortés, aspirante a MIR que se presentó a dicha prueba

Madrid 23/01/2023 medicosypacientes.com/ Sara Narvaiza
Sara Cortés explica en esta entrevista cómo ha sido la preparación de este examen, que define como una etapa sacrificada y rutinaria, para la que han sido claves "la disciplina del día a día, el apoyo de mi familia y el autocuidado".
 
¿Por qué quieres ejercer la Medicina?
 
Es una pregunta bastante interesante, ya que decidí estudiar Medicina más por un deseo instintivo, del que nunca supe precisar procedencia, que por razones concretas. En mi familia nadie ha sido médico ni ha tenido relación con el mundo sanitario. A día de hoy, quiero ejercer la Medicina porque tengo la firme convicción de que esta profesión es uno de los pilares fundamentales en los que una sociedad de bienestar debe basarse. La Medicina es un compendio entre ciencia y cuestiones  humanísticas que me resulta de lo más interesante.
 
¿Qué has echado de menos durante la carrera?
 
Sin lugar a dudas, una enseñanza más práctica, más clínica. No dudo que es necesario adquirir una cantidad muy grande de conceptos teóricos, sobretodo durante los primeros cursos, pero creo que a medida que nos adentramos en las prácticas del hospital sería necesario que hubiera un compromiso real con el estudiante y con su aprendizaje. Muchos compañeros ya médicos no tienen tiempo, o existe una presión asistencial demasiado importante como para que puedan pararse con los estudiantes, explicarles qué se está haciendo y dejarles autonomía para que ellos mismos vayan realizando por sí solos anamnesis, exploraciones físicas, técnicas básicas,… , siempre bajo la correspondiente supervisión obviamente.
 
Cuando yo hice prácticas, todo dependía demasiado del factor azar: había servicios muy predispuestos a acogernos, con profesionales con más tendencia docente que hacían de la experiencia algo motivador y enriquecedor. Y, por contra, también había muchos otros donde el estudiante de medicina no tenía otra función más allá de la meramente ornamental. Creo que no se puede dejar que los médicos ya graduados lleguen al primer año de residencia sin apenas saber moverse por un hospital. Es la gran carencia que yo sentí en mis años de estudiante.
 
¿Qué es lo que más te ha gustado?
 
Yo tenía muchas ganas de aprender cuando llegué a la facultad, y puedo decir que hay asignaturas increíbles y profesores que se nota que les gusta lo que están haciendo y son capaces de contagiar el entusiasmo y la motivación, de transmitir muchas cosas buenas a su alumnado. Por supuesto, sobra decir también que la vida universitaria es algo que echo muchísimo de menos. Los amigos que se hacen, las fiestas, el compañerismo que se crea, las partidas de cartas en la cafetería,…, algunos de esos vínculos, que duran para siempre ya. No me gusta el prejuicio sobre el estudiante de medicina que no vive ni ve más allá de sus libros. De hecho, creo que para ser un médico completo, no puedes olvidarte de vivir, no puedes extirpar la multitud de experiencias sociales y de ocio que la oportunidad de estudiar una carrera también te ofrece.
 
¿Cuáles crees que son las características necesarias para ser un buen profesional de la Medicina?
 
Creo que es importante tener una serie de cualidades bien trabajadas, si es que careces de ellas, para poder ejercer en ciertas áreas de la medicina, sobretodo las que tienen mayor contacto con los pacientes. Es importante tener habilidades de comunicación, saber cómo, cuándo, qué decir. No olvidar la empatía nunca, y tener humanidad, tanto de cara a los pacientes como a los propios compañeros. Se dice mucho, pero creo que a veces en la vida real olvidamos, que efectivamente esto va de trabajar como un equipo, lo cual implica muchas veces abandonar el propio ego y remar con el de al lado buscando una meta común. Creo que un buen médico debe tener la mente abierta, no tener miedo al cambio, al aprendizaje y ser flexible, tenga tras de sí los años de experiencia profesional que tenga.
 
¿Tienes alguna preferencia por alguna especialidad? 
 
Pues tengo más claro lo que no me gusta que lo que sí. Procuro estar abierta y en cuanto tenga mi número de orden y en función del mismo, ir a explorar e investigar mis opciones. Me parece que los estudiantes salimos con una cantidad importante de prejuicios sobre muchas especialidades, de algunas prácticamente no sabemos nada, otras las romantizamos un montón … Me parece importante ser realista y en cuanto sea época previa a elegir plaza haber visto bien qué se hace en un día a día normal de los servicios donde nos planteemos trabajar. Creo que es preferible olvidarse la vergüenza, preguntar in situ, preguntarle todo a otros residentes … También creo que hay especialidades, como he dicho, muy desconocidas y que pueden suponer una grata sorpresa a más de uno. 
 
¿Cómo ha sido para ti el proceso de preparar el examen MIR, que se celebraró el 21 de enero? 
 
Me imagino que como el de la gran mayoría de opositores MIR, sacrificado, rutinario, teniendo fe en la disciplina del día a día y con una mezcla de sensaciones que van de la ansiedad a la euforia dependiendo de la semana y de cómo haya transcurrido en cuanto a estudio, simulacros, etc.
 
Para mí ha sido fundamental el apoyo de mi familia y el dedicar tiempo diario de autocuidado, que invierto en hacer deporte, estar con mi equipo (juego a rugby), ver a mis amigos o hacer algo que me haga desconectar por completo del temario y de lo que me queda por hacer. No es sencillo desconectar, llevar el plan al día a veces es difícil pero aun con todo, es muy necesario dejar a un lado los pensamientos negativos, los bucles de “debería haber visto aquel tema, acabar tal cosa…”, en pro de la calma mental y del descanso.
 
¿Cuáles son las claves para afrontar este proceso? 
 
Sinceramente, ojalá las supiese. No hay una receta mágica, supongo que cada uno hace lo mejor que puede con lo que tiene. En mi caso, he intentado ayudarme de varios anclajes, por decirlo de alguna manera. Uno de ellos ha sido seguir terapia con mi psicólogo de manera habitual. Me ayuda con la gestión de las emociones negativas, con la ansiedad y todos los temores que afloran cuando preparas un examen como este. Otro, como ya he dicho, apoyarme en las personas que me quieren y me dan su apoyo. También intentar apoyarme en compañeros que se encuentran en la misma situación que yo, para poder desahogarnos juntos, rodearse de personas que te impulsen, y mantener a raya los pensamientos autoboicoteantes, que todos tenemos, esos que nos hacen dudar de nuestra capacidad.
 
¿Qué expectativas tienes de cara a la residencia? 
 
Tengo ganas de poder aprender enfocándome por fin en un área concreta de la medicina, que me motive y me anime a continuar formándome para llegar a ser la profesional competente que deseo ser. Aspiro a encontrar un lugar donde exista buen ambiente de trabajo entre compañeros y donde tenga buenos docentes a los que recurrir. Sé que será una etapa dura, pero también espero que me aporte gratas experiencias.