Si tenemos en cuenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, y que la Ley de Calidad de la Arquitectura promueve la idea de avanzar hacia territorios saludables donde esta es un bien colectivo, incentivando la creación de espacios habitacionales y urbanos y rurales saludables, sostenibles y accesibles, solo cabe entender que la salud debe ser abordada como un fenómeno integral, priorizando las necesidades de las personas y con una estrategia compuesta por múltiples factores interrelacionados.
Esta es la propuesta desde la que nace el ciclo “Habitar salud. Sumando miradas profesionales para el cuidado de las personas”. Una alianza entre el Observatorio 2030 del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España y la Organización Médica Colegial (OMC), a través de la Alianza Médica por la Salud Planetaria (AMESAP), que se ha presentado, esta mañana, con el apoyo de los ministerios de Vivienda y Agenda Urbana y de Sanidad, y que ofrece un espacio de reflexión sobre la relación entre la salud y la Arquitectura de la ciudadanía sumando miradas de profesionales de ambas disciplinas para obtener respuestas sobre el impacto del entorno construido en la salud física, mental y social y, con ello, elaborar propuestas que sirvan de inspiración a las Administraciones Públicas.
En un acto celebrado en La Casa de la Arquitectura, la directora general de Agenda Urbana y Arquitectura, Maite Verdú, ha destacado, en la mesa institucional con la que se ha inaugurado la jornada: “En el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana trabajamos para construir ciudades más saludables e inclusivas, con edificios de calidad que realmente mejoren la vida de las personas. Durante mucho tiempo, la salud se entendió solo desde la medicina, pero hoy sabemos que también se construye en nuestros entornos: en los espacios verdes, en el aire limpio y en los lugares de encuentro que facilitan la interacción social. La arquitectura y el urbanismo no se limitan a diseñar espacios, su objetivo principal es mejorar la vida de quienes los habitan. Cada decisión que tomamos en el diseño de nuestros edificios y ciudades es, en realidad, una inversión en bienestar, en calidad de vida y en la salud de toda la ciudadanía”.
Por su parte, la subdirectora general de Promoción, Prevención y Equidad en Salud, Estefanía García Camiño, ha señalado: “Desde la Dirección General, llevamos años trabajando con la FEMP porque sabemos que para mejorar la salud de la ciudadanía es fundamental mejorar los entornos donde las personas viven, trabajan, estudian, se relacionan… Desde el Ministerio de Sanidad, trabajamos abordando los determinantes sociales de la salud, donde por supuesto, se incluyen el medioambiente, la arquitectura, el urbanismo y la vivienda. El diseño urbano puede y debe mejorar la salud de las personas contribuyendo a la creación de entornos que promuevan estilos y condiciones de vida saludable, con espacios para el bienestar y la convivencia, como zonas verdes o caminables, con vías seguras y accesibles para todos y todas; en definitiva, un rediseño que posibilite una movilidad activa y un ambiente saludable”
En su intervención, la presidenta del CSCAE, Marta Vall-llossera, ha resaltado: “Esta colaboración es muy significativa porque, durante mucho tiempo, médicos y arquitectos hemos hablado de salud desde perspectivas paralelas, compartiendo un mismo objetivo -el bienestar de las personas-, pero sin una estrategia conjunta. Sabemos que la vivienda y el entorno construido son determinantes fundamentales en la calidad de vida de las personas porque reduce la incidencia de enfermedades asociadas a malas condiciones habitacionales. Por lo tanto, abordar la vivienda desde la salud no es solo una cuestión social o urbanística. Es también una cuestión sanitaria y económica de primer orden”.
La vicepresidenta de la OMC, Dra. M.ª Isabel Moya, ha subrayado que la profesión médica mantiene un compromiso firme y creciente para comprender, abordar y comunicar el impacto del cambio climático en la salud. A través de la Alianza Médica por la Salud Planetaria, «hemos unido el conocimiento científico de la profesión para promover la evidencia científica, orientar la acción colectiva e impulsar acciones que hagan frene a la crisis climática por su incuestionable impacto en la salud de pacientes y comunidades. No debemos de olvidar que el sector sanitario es uno de los grandes emisores de huella de carbono y que es necesario avanzar en modelos más sostenibles«. Finalmente, Moya ha remarcado la importancia de incorporar el enfoque One Health en todas las políticas de salud para integrar de forma inseparable la salud humana, animal y ambiental frente a los retos climáticos y de salud actuales.

La mesa ha estado moderada por la directora del Observatorio 2030 del CSCAE, Mari Ángel López Amado.
Una iniciativa que une a la Medicina y la Arquitectura
Fruto del convenio suscrito en 2023 entre el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), “Habitar salud” vincula a dos importantes colectivos profesionales, configurándose como un espacio de trabajo y reflexión que servirá para trasladar a la ciudadanía y a las instituciones la necesidad de crear espacios y ciudades más saludables como un factor de prevención y bienestar frente a los efectos del calentamiento global.
Con una duración de dieciocho meses, el ciclo consta de seis jornadas en las que se abordarán el espacio público, el entorno rural, los territorios naturales y alimentarios al servicio de la salud, la vivienda, los nuevos formatos arquitectónicos y la Arquitectura que sana (presentando el concepto de hospital resiliente). Se celebrará una sesión al trimestre hasta mediados de 2027, contando con expertos/as reconocidos como las arquitectas Izaskun Chinchilla, autora de La ciudad de los cuidados; Paz Martín, directora de EnvejezANDO y de FÜNDC; Matxalen Acasuso, socia fundadora del colectivo reversAs, la arquitecta paisajista Silvia Párraga Sisternes o la urbanista y paisajista Rosa Pardo i Martín. También participará el presidente de la Unión de Agrupaciones de Arquitectos Urbanistas (UAAU), Manuel Herrero, y, desde el mundo académico, la catedrática y directora del Departamento de Urbanismo y Ordenación Territorial de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM), Ester Higueras, y la vicerrectora de Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Valencia, Deborah Domingo Calabuig, entre otros/as.
Entre los objetivos de esta iniciativa se encuentran clasificar y definir las diferentes estrategias relacionadas con la salud en función de la escala, la tipología arquitectónica y las diferentes maneras de habitar; entender los aspectos de la salud de las personas que son influenciados por el entorno construido y los modos de vida saludables y crear alianzas y abordajes amplios en torno a la salud con la unión de dos de las disciplinas que más repercuten en ella -Medicina y Arquitectura-, y la colaboración de otros sectores, como el de los servicios sociales.
A lo largo de estas sesiones también se presentarán casos de éxito y ejemplos para seguir en cada una de las temáticas y escalas abordadas, se sensibilizará a los/as profesionales sanitarios/as sobre el impacto del entorno construido en la salud tanto física como mental y se fomentará la prevención de las enfermedades mediante entornos y estrategias de vida saludables.
Por último, también se busca impulsar el envejecimiento activo y saludable a través de un diseño inclusivo, potenciar el enfoque one health en las políticas sanitarias y reivindicar el papel de la medicina en la promoción de entornos saludables.
En la presentación del programa, el subdirector del Observatorio 2030 del CSCAE, Sergio García-Gasco, ha desgranado las temáticas que se tratarán a lo largo del ciclo, que tendrá una duración de dos años con seis sesiones repartidas por todo el país. Serán: “El espacio público saludable”, en la primera sesión, que se celebrará, en Getafe, el 28 de mayo; “Modelos equitativos para la salud y los cuidados en entornos rurales”, en septiembre, en el Valle de Ambroz (Extremadura); “Territorios naturales y alimentarios al servicio de la salud”, en noviembre, en la Huerta de Valencia; “La vivienda que habitamos: desde la prevención de la salud hasta el concepto de ‘hospital líquido”, en enero de 2027, en Donosti; “Nuevos formatos arquitectónicos sostenibles para los cuidados de larga estancia”, en marzo del próximo año, en Castilla y León, y “Arquitectura que sana: el hospital resiliente”, en mayo, en Castilla-La Mancha.
Por su parte, el gerente de AMESAP, Antonio Franco, ha resaltado: “La práctica clínica nos recuerda cada día que muchas de las causas que condicionan la salud están fuera de la consulta. Por eso, Habitar Salud tiene tanto valor: porque une el conocimiento asistencial y la mirada médica con la arquitectura y el entorno construido para impulsar soluciones más humanas, más preventivas y con mayor impacto real en la vida de las personas.”
La primera sesión del ciclo ha finalizado con un conversatorio entre la coordinadora de Relaciones Institucionales en Salud de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), Carla Lima Vieira, y el investigador en biomedicina y sostenibilidad y catedrático de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), Gorka Orive Arroyo.
Lima Vieira ha explicado: “La salud de nuestras comunidades no depende únicamente de los sistemas sanitarios: se construye, ante todo, en las condiciones en las que vivimos. Está profundamente influida por la calidad de la vivienda, por cómo organizamos la movilidad, las infraestruturas, por el acceso a espacios públicos, por el aire que respiramos y por los entornos cotidianos donde las personas viven, se mueven y se relacionan. Si dos tercios de la población mundial vivirán en ciudades en 2050, planificar barrios saludables, accesibles y equitativos no es solo una cuestión urbana, ni únicamente una tarea de los profesionales de la arquitectura. Es una de las políticas de salud pública importantes de nuestro tiempo”.
Por su parte, desde su especialidad como farmacéutico e investigador, Gorka Orive Arroyo ha remarcado que ya no hay tabiques entre la salud humana, animal y medioambiental. “Es global”. Ha insistido en que en ella influyen nuestros estilos de vida, el código postal donde vivimos o los efectos del cambio climático. En este sentido, se ha mostrado especialmente preocupado por la contaminación atmosférica. “El aire que respiramos está ligado a muchas enfermedades, respiratorias, pero también de cáncer en personas ya predispuestas”, ha dicho, y ha advertido de enfermedades emergentes derivadas del aumento de las temperaturas, así como de otros problemas de salud relacionados con el sedentarismo, el aislamiento, la soledad, los problemas de salud mental o el estrés, “que también influye en la epigenética”. No ha olvidado, además, la realidad demográfica del país: “La población cada vez vive más años y esto apareja un mayor riesgo de enfermedades crónicas, como el alzhéimer”. Por todo ello, ha subrayado la importancia de adoptar medidas preventivas, adaptando nuestros territorios urbanos y las viviendas.

Una alianza en torno a la salud
Para materializar estos objetivos, el ciclo se nutre de la colaboración de una veintena de agentes imprescindibles en cada uno de los sectores profesionales y del ámbito institucional. Dentro de este último, participan los ministerios de Sanidad y de Vivienda y Agenda Urbana, que se relacionan con el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Asuntos Sociales, el Ministerio de Transportes, el Ministerio de Transición Ecológica y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y por otro, con el sector profesional de la Arquitectura y el de la sanidad.
El sector profesional de la arquitectura implicará al CSCAE, a la Unión Internacional de los arquitectos (UIA) y al Consejo de Arquitectos de Europa (ACE/CAE). Este grupo servirá de enlace con la Fundación Arquia, en la European Climate Foundation, en la Unión de Agrupaciones de Arquitectos Urbanistas (UAAU), en la Fundación ONCE, en el sector privado alcanzando a las empresas del sector de la construcción, y en el ámbito local, con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Por su parte, el sector profesional de la sanidad estará conformado por asociaciones de afectados por enfermedades y pacientes, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), la Plataforma One Health, la Plataforma de Mayores y Pensionistas, la Alianza Médica contra el Cambio Climático, y las empresas del sector sanitario representando al sector privado.



