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Jueves, 8 Diciembre 2022

Presidenta del Colegio de Médicos de Murcia en el Diario "La Verdad": "Hay que defender la universalidad, equidad y calidad de la Sanidad"

31/10/2012

 

La presidenta del Colegio de Médicos de Murcia, la doctora Isabel Montoya, hace un balance de sus cinco primeros meses al frente de la entidad colegial, en el Diario "La Verdad" de Murcia", y repasa los objetivos de su legislatura, además de opinar sobre la situación en este contexto de crisis y recortes

Murcia, 30 de octubre 2012 (medicoyspacientes.com)

Isabel Montoya Martínez es pediatra y, desde el pasado mayo, es la presidenta del Colegio de Médicos de la Región de Murcia. Entre los objetivos de su legislatura destacan el impulso del Consejo de la Profesión Médica, conseguir la accesibilidad del Colegio y desarrollar la Ventanilla Única, para que médicos y pacientes puedan contactar con el Colegio. Tareas, entre otras, que le esperan cada día en su despacho, a la cabeza de una profesión en la que también se hacen patentes la crisis y los recortes.

-¿Cuál es el papel de los facultativos en este contexto de crisis y recortes?

-La postura que debe asumir el médico es muy clara y está definida en nuestro Código Deontológico. El artículo 7.5 nos dice que los médicos «han de velar para que en el sistema sanitario se den requisitos de calidad, suficiencia asistencial y principios éticos. Están obligados a denunciar las deficiencias que puedan afectar a la correcta atención a los pacientes».

Los médicos vemos con preocupación cómo los recortes presupuestarios en distintos ámbitos de la asistencia se notan en la atención a los pacientes.

En los hospitales de la Región ha disminuido la actividad quirúrgica, en gran medida debido a la eliminación de horas extraordinarias en los quirófanos. En algunos hospitales se ha duplicado y triplicado el número de pacientes, que han de esperar más de 150 días para que les intervengan.

Ante esto, los profesionales conocemos las patologías y los medios que hay que poner para resolverlas, por lo que es fundamental escuchar nuestra opinión y darnos la oportunidad de funcionar con unidades de gestión clínica.

-¿Y frente a la condición de asegurado y beneficiario y la situación especial de los inmigrantes irregulares?

-El Consejo General de Colegios de Médicos ha presentado ante el Tribunal Supremo, por acuerdo unánime de la Asamblea General, un recurso contencioso administrativo contra el RD.1192/2012 de 3 de agosto, por el que se regula la condición de asegurado beneficiario a efectos de la asistencia sanitaria en España, por considerar que esta norma puede vulnerar el derecho a la igualdad y a la protección de la salud que tienen todos los ciudadanos y que está recogida en nuestra Constitución.

Desde los colegios de médicos, hemos defendido siempre la obligación que el médico tiene de atender a cualquier persona sin discriminación alguna, del mismo modo que consideramos que no es misión del médico averiguar su situación administrativa.

 Por otro lado, valoramos positivamente la actitud prudente de la Administración sanitaria en nuestra Región, al no haber aplicado el decreto de forma rigurosa, pues a partir del 1 de septiembre no se ha excluido de las bases de datos a los inmigrantes, con el fin de aclarar todas las circunstancias personales, y no perjudicar a los pacientes. Sabemos que los inmigrantes con patologías crónicas que han de seguir en tratamiento lo harán cubiertos por el SMS. Todo ello nos parece acertado, pues hacer lo contrario no iría en beneficio de la población general, con repercusión en problemas de salud pública.

-Miedo al desempleo y a los contratos precarios… ¿Está aumentando el número de médicos que buscan otras salidas laborales en el extranjero ante esta situación?

-Estamos preocupados por la tendencia actual que apreciamos en los médicos jóvenes y los datos nos lo demuestran. En 2011, 114 médicos solicitaron ejercer fuera de la Región de Murcia y 14 de ellos pedían marcharse fuera de España. En lo que va de 2012 son ya 11 los médicos que han pedido irse del país.

Este dato no sería una mala noticia si el médico, voluntariamente, quisiera emigrar para completar estudios o como experiencia formadora y enriquecedora, pero no es así. El médico joven termina su periodo de residencia y se da cuenta de que han disminuido los contratos y que los que se le ofrecen son en condiciones más precarias, con acumulación de tareas, a tiempo parcial para sólo realizar guardias… y con disminución de las retribuciones que, en algunos casos, han llegado al 30% del salario.

Con estas expectativas, al igual que otros muchos sectores de la población que están muy afectados por la crisis, no les queda más remedio que buscar salida fuera.

Nuestra postura como órgano colegial es clara. Esta sociedad no puede invertir en formación de profesionales que precisan más de once años para ello y luego perder ese conocimiento.

-Datos recientes señalan un aumento destacado de mujeres en la profesión…

-Actualmente, en los nuevos colegiados tenemos una proporción del 62% de mujeres y el 38% de hombres. En las facultades de Medicina, la proporción de mujeres asciende al 75%, frente al 25% de varones. Mucho ha cambiado el panorama desde que yo estudié en la Facultad de Medicina de Murcia, donde las mujeres éramos minoría.

La feminización de la Medicina solo puede aportar otra mirada a la misión del médico al curar o aliviar. Las repercusiones laborales que genera esta feminización no surgen por el hecho de ser mujer, sino que van ligadas a la maternidad. Como en otros aspectos, la sociedad ha de asumir ese coste, ya que los hijos no solo son de la mujer.

 -¿Podemos hablar también de crisis en la relación médico-paciente?

-No, pero sí que estamos ante un nuevo escenario. El médico ya no es la figura paterna que se permitía ocultar ciertas informaciones al paciente por su bien o tomaba decisiones con excesiva tutela del enfermo. Hoy en día, nuestro Código Deontológico y la Ley de Autonomía del Paciente nos obligan a respetar siempre la decisión del paciente y a transmitirle una información adecuada, con todas las opciones clínicas disponibles. En este nuevo paradigma ha surgido el Dr. Internet, en el que algunos pacientes confían, de forma que el exceso de información no tamizada por el médico, que conoce el oficio, produce inseguridad, falta de confianza y desorientación.

Por ello, siempre hemos de conservar una relación de pleno entendimiento y confianza con el paciente. Sabemos que una buena relación entre el médico y el paciente ahorra exploraciones innecesarias y resulta más eficiente en el gasto.

 -¿Qué soluciones aportan los médicos para mantener económicamente el sistema público sanitario?

-No podemos denostar nuestro sistema público sanitario. Con un 9% de gasto del Producto Interior Bruto (PIB) conseguimos una atención sanitaria a la altura de los países de nuestro entorno. Países como Francia o Alemania aportan a su sistema sanitario del 11% al 12% de su PIB.

Debemos buscar la financiación del sistema sanitario y apostar por su mejora como una herramienta de cohesión social y defender la universalidad, la equidad y la calidad. Los médicos hemos defendido algunos de los cambios necesarios para que el SNS sea más eficiente, con 10 medidas concretas: presupuestos finalistas, sistemas informáticos compatibles en todas las comunidades autónomas, receta electrónica, historia clínica única, evaluación de los servicios, coordinación de las distintas regiones en Recursos Humanos, un único calendario vacunal junto a otros protocolos y servicios, una central única de compras y reforzar el papel del Consejo Interterritorial.

-¿Cuál es el balance de los primeros meses de copago farmacéutico?

-Desde el ámbito profesional, hemos colaborado con la Administración en el control del gasto farmacéutico en iniciativas como la receta por principio activo, sugiriendo las modificaciones que debería introducir la industria farmacéutica para la mejor aceptación de la prescripción por parte de los pacientes.

Desde la introducción del copago, se ha conseguido reducir el gasto farmacéutico por encima del 20% en la Región y este dato es positivo, pues tanto el consumo excesivo de medicamentos como su almacenaje indebido son malos para el paciente y para el gasto público.

Somos conscientes de que hay rentas muy bajas que no pueden permitirse la demora de la devolución de lo que han abonado en exceso. Si se instauran los mecanismos necesarios a nivel de facturación farmacéutica, la tardanza en la devolución del dinero no debe exceder de uno o dos meses. El médico de familia, que es el que conoce con cercanía la situación socio-familiar de los pacientes, debe asegurar que el enfermo recibe y toma su tratamiento y, en caso de que su situación económica lleve a un incumplimiento del tratamiento, denunciarlo para buscar soluciones que no perjudiquen al paciente.

La entrevista de la Presidenta del Colegio de Médicos de Murcia, publicada en el Diario "La Verdad" de Murcia, se puede descargar a pie de página